Análisis de Arrow. Temporada 5. Capítulo 16

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Bienvenidos una vez más al análisis del episodio de “Arrow” 5×16 titulado “Chekmate” Jaque Mate. El título del episodio no hace referencia a la organización de DC, sino al macabro juego de Prometheus contra Oliver Queen, que para el primero es como una partida de ajedrez. Hasta ahora ha ido haciendo movimientos en su contra, pero ahora lo ha dejado a punto del golpe definitivo, justo cuando el rey está asediado, no tiene escapatoria posible y por lo tanto, nada puedes hacer para salvarlo en la siguiente jugada. El episodio ha sido una oda en toda regla a Prometheus, o mejor dicho a Adrian Chase (cuyo nombre real es Simon Morrison), pues le hemos visto mucho más sin la máscara que con ella. Si en algo ha destacado el episodio es que ahora todos saben quien es el villano y sus interacciones han sido de lo más interesantes. Como siempre hacemos desde el blog, antes de ir al grano, repasamos los datos de audiencia del episodio. El episodio ha dado unas cifras de 1,52 millones de espectadores con cifras de 0,6/2 en la franja de edad de 18-49 años en los demográficos. En la línea de las últimas semanas. Empieza a ser preocupante que la que es la mejor serie del momento de la cadena esté en esos datos tan bajos, cuando anteriormente llegó a doblar esas cifras. Siguen siendo números correctos por la cadena en la que está, y viendo que ya no se trata de mejorar el show, que lo ha hecho y mucho, tal vez sea problema de promocionar mal o nada su producto.

Análisis de los episodios anteriores

¡De vuelta a la montaña!

La gran revelación del episodio anterior para el espectador fue ver el rostro de quien está bajo la máscara de Prometheus por primera vez y vimos como éste era Adrian Chase, el fiscal del distrito. Durante mucho tiempo jugaron con la idea de que él era Vigilante, tal y como así es en los cómics, pero no ha sido así. Sabíamos desde el episodio 9 que Talia al Ghul entrenó a Oliver y a Prometheus, ya que el señor Queen lo dedujo por un movimiento único que identificó con ella. Sin embargo, hasta ahora no habíamos visto a Oliver tratar de encontrar su maestra para que ésta le revelara la identidad de su nuevo pupilo, quizás porque al saber que era el hijo de Justin Claybourne ya trataron de encontrarlo a partir de ahí y no enfocarlo desde otra perspectiva. Quizá fuese debido también al hecho de que Talia no es fácil de encontrar. El caso es que al inicio del episodio, vemos en un cierto paralelismo al episodio 3×09 donde teníamos a Oliver Queen tratando de escalar una montaña que lo llevó a batirse en duelo con el mismísimo Ra’s al Ghul, en lo que fue presumiblemente uno de los mejores episodios de toda la serie, lástima que luego lo desaprovecharan de mala manera. Lo curioso del caso es que ahora vemos el palacio de Talia en unas montañas que recuerdan mucho al palacio de “Batman Begins”, más de perfil oriental, del Himalaya, donde en los cómics está situado el refugio de Nanda Parbat. En la serie, por el contrario, situaron el palacio de la Liga de Asesinos en un lugar que parece más bien de estilo árabe, aunque con las idas y venidas tan rápidas del equipo Arrow, no sería de extrañar que estuviera situado en uno de los desiertos de los propios Estados Unidos. Cuando Oliver localiza el palacio, no es bien recibido por los alumnos de Talia, los cuales están vestidos con un atuendo a medio camino entre los ninjas (incluso de la propia película de Batman) y los jihaddistas de Estado Islámico. Oliver los vence a todos, con relativa facilidad, hasta que Talia ordena a sus pupilos que paren y dejen a Oliver en paz. Éste tratará de descubrir qué motivos llevaron a Talia a entrenar a Prometheus cuando sabe que éste quiere destruirle. Es entonces cuando Talia le dice que le ayudó porque Oliver mató a su padre y cuando éste le fue a ver hacía unos dos años, ella acababa de perder también a su padre, a manos del propio Oliver Queen. Es en ese preciso momento que Talia le revela su nombre completo a Oliver, revelando que es la hija de Ra’s al Ghul. Ella muestra su descontento Oliver por esa acción, dice que no se llevaba bien con su padre, pero éste no merecía morir de una espada en el pecho. Sin embargo, Oliver logra cumplir con el objetivo de su visita cuando Talia le revela quien está bajo la máscara del villano, diciendo que es quien se hace llamar Adrian Chase. Con ese “se hace llamar” ya nos están diciendo que este no es su verdadero nombre.

He de decir que yo personalmente no compro los motivos de venganza de Talia en solo que matara a su padre. Creo que estaría más relacionado en que por su culpa (aunque en realidad fue por obra de su medio hermana Nyssa), la Liga de Asesinos dejó de existir, y Talia, aunque tuviera sus diferencias con su padre, sabe que ésta organización tiene un papel importante en el mundo. Tal y como decía el Ra’s de Liam Neeson en “Batman Begins”, es una organización que vela por hacer justicia y devolver el equilibrio a la civilización, desde hacía siglos. La destrucción de la Liga habría dejado un vacío en el mundo importante y aquí para mí, es donde cobraría más sentido el malestar de Talia con Oliver y con su hermana. Además, tiene cierto sentido que el Oliver de la temporada 1, recién adiestrado por Talia, fuese como era, que a mí me recordaba mucho el estilo de la Liga de Asesinos, más que el de otros vigilantes como el propio Batman, ya que aunque la muerte no era su primera opción para los villanos y criminales, era contemplada como recurso y un método efectivo en su cruzada contra el crimen.

De regreso a la ciudad

 Sin previo paso por la guarida o a casa para cambiarse, Oliver va tal cual vestido como estaba en la montaña al ayuntamiento para verse las caras con Adrian Chase, el cual está tan tranquilo siguiendo su papel de fiscal. Chase no cederá ante las amenazas de Oliver y le revelará que tiene secuestrada a su novia Susan Williams, así que él va a tener que jugar a su juego, ya que si él muere, su novia también morirá. Es ahí cuando Chase le dice a Oliver que él está diez pasos por delante de él, por eso haga lo que haga no lo podrá detener. He de decir que esta superioridad de Chase / Prometheus me recuerda mucho a la de Wells (Eobard) / Reverse Flash en la temporada 1 del velocista Barry Allen. Allí el falso profesor Wells siempre estaba por delante de Barry y su equipo y no había forma de detenerlo, hicieras lo que hicieras, parecía que él lo supiera todo (de hecho lo sabía) y siempre tenía un recurso con el que salirse con la suya, lo cual psicológicamente siempre juega mucho a la contra del que va a remolque. Hasta ahora el juego de Chase ha sido precisamente éste, el de jugar con la psicología de Oliver, quien en éste episodio se ha visto realmente tocado y perdido anímicamente. Chase le está ganando literalmente la partida.

Uno de los grandes aciertos del episodio ha sido volver al morbo perdido de las identidades secretas, al sentimiento de ansiedad viendo a Oliver y su equipo, impotente al estar frente al malo en un lugar público lleno de gente, sin poder decir nada, sin poder luchar, gritar… sin poder hacer absolutamente nada. Desde Slade Wilson y Sebastian Blood que esto no pasaba en la serie (hubo una excepción de Malcolm Merlyn en la temporada 3, quien quedó con Oliver en media ciudad, pero no era el villano principal de la temporada) y en la temporada anterior hubo algún momento con Damien Darhk, pero éste atacó varias veces a Oliver sin saber que él era Green Arrow, lo cuál para mi es algo completamente diferente. Chase es tan impecable en esto, que incluso aprovecha el intento de Oliver de rescatar a Susan en casa del fiscal, que aprovecha la ocasión para culpar al arquero esmeralda de querer atentar contra la vida de su mujer, y Oliver como alcalde, le tiene que seguir el juego y decir que no va a permitir que Green Arrow siga aterrorizando a la ciudad y que le da un plazo de 24 horas para entregarse o va a dar orden de capturarlo, sea como sea.

¡Qué gran villano! ¡Brutal interpretación! ¡Genial química!

 Tal y como dije en mi análisis del episodio anterior, el hecho de elegir a Adrian Chase como Prometheus era algo que llegué a predecir en una teoría loca, pero a la vez, tal y como comenté, siendo alguien que sigue la serie día a día me pareció un recurso pobre el elegir al nuevo como villano. Yo hubiera apostado directamente porque la cara del villano no fuese un rostro conocido y fuese lo de menos importancia. Dicho esto, también recalqué que teniendo en cuenta que todos apostábamos que Chase era Vigilante como en los cómics, la jugada de convertirlo en Prometheus podía ser interesante. A mi me parecía un Zoom en toda regla, pero, no lo veía del todo mal, dentro de la decepción inicial. Pero… retiro toda posible frustración que pudiera tener con el villano. Hasta el momento Prometheus no había decepcionado en ningún momento, tan solo saber que era Adrian Chase me dejó inicialmente un mal sabor de boca. Pero ahora, después de éste episodio, lo retiro totalmente. Adrian Chase, Simon Morrison (su nombre real) o Prometheus, como queráis llamarle, va camino de superar con creces a Slade Wilson / Deathstroke como el mejor y más letal villano de la serie, diría que incluso del Arrowverso.

Josh Segarra, el actor que interpreta a Adrian Chase ha estado totalmente espectacular en éste episodio. Su interpretación es realmente brillante. En todos los aspectos y es que sus gestos faciales, su lenguaje corporal, su voz… le dan al personaje que interpreta este aire de psicópata que hacía tiempo que no veía en un villano, en especial en un villano tan personal para el héroe como éste. Es distinto a lo que fueron Malcolm Merlyn, Slade Wilson o Eobard Thawne (profesor Wells), para mí entre los mejores villanos del género en TV, solo por detrás (aunque no por mucho) de las interpretaciones de Wilson Fisk y Kilgraves en su competencia de Marvel / Netflix. Sin embargo, Merlyn y Fisk son villanos con un perfil similar en el aspecto de decir querer un bien mayor, y para llegar a él lo usan con malas artes. Posiblemente haya quien me diga que en realidad estos dos son los más psicópatas de todos, puesto que planearon matar a centenares de personas y ni siquiera pestañearon, pero les faltaba para mí esa obsesión personal con el protagonista, aunque puede que el personaje de Wilson Fisk vaya camino de eso en la próxima temporada de Daredevil, convirtiéndose así en el villano más completo de todos. Sin embargo, hasta el momento solo con los otros tres he visto elementos de este tipo de psicópata al que me refiero, pero el que más se le acerca es el profesor Wells. Kilgraves es alguien con una mente retorcida pero no me parece el clásico villano, sino un niño en el cuerpo de un adulto que usa sus poderes con rabietas con el único deseo de lograr que Jessica Jones, la mujer que ama, le quiera. ¿Por qué? SPOILERS, porqué ella es la única que no cede ante su poder del control mental, por lo tanto no puede forzarla a estar con él, y al ser la chica más inaccesible del mundo es la que le genera el mayor interés y atracción. Por su parte Slade Wilson era un psicópata que preparó un plan magistral para quebrar a Oliver Queen antes de matarlo, quería que lo perdiera todo. Fue magistralmente interpretado pero la motivación de su venganza, la muerte de Shado, estaba bastante cogida por pinzas y solo se puede medio entender por el efecto del mirakuru (que aunque luego dice que esto no fue lo que le hizo odiarle, seguramente sí fue lo que lo volvió loco al afectarle durante tanto tiempo). Por último, está el profesor Wells que me parece el más retorcido de todos porque llevaba 15 años preparando su plan y que debido a las paradojas de los viajes en el tiempo, tuvo que llegar a tener aprecio por aquél a quien odió y llegó a matar a su madre.

Pero es que la interpretación de Chase no se queda solo en lo brillante que es por sí solo, sino que hay que tener en cuenta también la tremenda química que hay entre él y Stephen Amell (Oliver Queen). La rabia e impotencia que desprenden entre sí es tal que verles pelear, con máscara o sin ella fue una auténtica bomba de emociones para los espectadores. Prometheus es tan letal y tan macabro, que incluso ha llegado a matar a su mujer para poder seguir con su intención de quebrar a Oliver Queen. El sentimiento desprendido de cada escena en la que Adrian Chase se iba encontrando con cada personaje en diferentes contextos, donde ya todos saben las cartas del otro y se conocen sus identidades secretas, ha sido un recurso brillante, que hacía mucho que la serie no utilizaba y que le ha venido como el anillo al dedo a Josh Segarra para ampliar la imagen de Prometheus como una amenaza implacable. Ni siquiera tratando de jugar a su nivel, primero intentando secuestrar a su madre, y luego llevando a su mujer para que ella le hiciera recapacitar, han servido para que Prometheus cediera ni un poquito en su particular partida de ajedrez contra Oliver. Con la muerte de su esposa ha sacrificado una pieza para seguir con su macabro juego y llegar a la posición de jaque.

Como decía anteriormente, la desesperación de Oliver es tal que ha ido más allá de todo lo que hasta ahora había vivido en la serie. Es por ese motivo que ha sido realmente algo que ha impresionado el ver a Oliver descargando su rabia e impotencia contra la guarida, contra el maniquí donde guarda el traje, con las armas, un televisor… mientras nos transmitía todo su sentimiento mientras arrojaba todo al suelo con golpes de furia hacia su decisión de ser un justiciero. Oliver ha estado completamente perdido en este capítulo y la muestra de eso es que incluso sus diálogos no salen de él. Eso se refleja en dos frases que le hemos visto decir en diferentes contextos. El primero, como Oliver se enfrentaba con decisión a Chase, pero cuando parecía que la batalla dialéctica podía estar siendo ganada por Oliver, Chase le responde con lo de “siempre voy 10 pasos por delante de ti”, una frase que luego Oliver repite resignado a su compañero y amigo John Diggle. Éste le responde que ellos son “su fuerza”, no una debilidad, y esto Oliver lo repite al final a Chase y Talia, una vez secuestrado, convencido de que sus amigos vendrán a por él. En este sentido, Oliver trata de buscar fuerzas en sus amigos, pero ni siquiera es algo que haya salido de él, lo que demuestra que anímicamente Oliver está a un paso de la derrota definitiva.

¿Pero qué pasó en el episodio?

Sí, ésta vez decidí dejar esto por lo último, porque creo que merecía resaltar todo lo demás. Para decirlo rápido y resumido, porque creo que lo más importante ya lo he dicho, cuando Oliver regresa de las montañas y trata de detener a Chase, descubre que éste ha secuestrado a Susan Williams. Entonces el episodio se centrará básicamente en los intentos del equipo para localizarla. Para ello, Felicity contactará de nuevo con la organización de hackers Helix, pero ésta vez para que ellos colaboren, ella tendrá que ayudarles con algo a cambio, en ésta ocasión moviendo unos drones del gobierno, pero ya veremos qué piden la próxima vez. Gracias a Felicity también descubrimos que el verdadero nombre de Adrian Chase es Simon Morrison, por ese motivo Oliver se encontrará con el Capitán Pike, quien está retomando su relevancia perdida de los primeros años en estos últimos episodios. Oliver le explicará que cree que Chase es una identidad falsa y es a la vez el asesino Prometheus y Pike se compromete a investigarlo. Sin embargo, Chase está al tanto y apuñala al capitán de la policía (bajo la forma de vagabundo encapuchado), dejándolo en un crítico estado de coma. Cuando Oliver logra rescatar a Susan, se encuentra cara a cara con Prometheus y aunque en un primer momento intenta pararlo, demostrando que no era verdad que Chase estuviera siempre por delante y tratando de sorprenderlo con la presencia de la esposa de éste, el que sorprende a todos, mujer incluida, es Chase, quien apuñala también a su esposa para seguir con su misión. Al final, gracias a la intervención de Talia al Ghul, Oliver Queen es secuestrado y recluido en una celda donde parece que Adrian Chase podrá “jugar” lo que quiera con él en el próximo episodio, el cuál nos han dicho que estará prácticamente en su totalidad, centrado en los flashbacks, en los cuales en éste episodio hemos visto poca cosa, solo a Oliver poniéndose el traje de arquero por primera vez ante los ojos de su amigo Anatoli y dando muerte a Gregor.

Esto es todo por hoy. Nos vemos la semana que viene con el análisis del 5×17 titulado “Kapiushon”.

el autor

Graduado en Historia, Máster en Formación de Profesorado de Educación Secundaria y Bachillerato en Ciencias Sociales, entrenador de fútbol base, aficionado a la política, friki del mundo de los superhéroes y el manga e intento de escritor de novelas.

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1 comentario

  1. Capitulazo! El mejor de la temporada junto al 5x 09. Concuerdo, Prometheus está siendo un villano estupendo, la interpretación del actor es sublime.
    Me queda la inquietud acerca del secreto que Prometheus quiere que Oliver revele. Veremos que tienen preparado sobre esto.
    .Importante y necesario un capítulo centrado en los flashbacks.

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