Análisis de Bates Motel. Temporada 5. Capítulo 7

0

Bienvenidos a un nuevo análisis de Bates Motel. Hasta ahora creíamos tener una noción de hacia dónde se dirigía la serie, sin embargo, después del anterior episodio estamos a ciegas. No tenemos la más remota idea de cómo podría concluir la historia y la cuenta regresiva está en marcha. Semana a semana se nos agota el tiempo junto a Norman, así que hay que disfrutar el viaje mientras dure. Dicho esto, entremos en materia con este séptimo capítulo titulado “Inseparable”,  que como dato curioso, cuenta con la participación de Freddie Highmore como  guionista.

 

1. Cuerpos Múltiples

En comparación con el anterior, gran parte de este capítulo es mucho más tranquilo, después de tanta tensión una pausa y un toque de humor no sienta nada mal. Esta entrega nos recibe con el ojo de Sam Loomis que yace muerto en el baño, y Norman con la cara ensangrentada, en pánico e intentando comprender lo que acaba de hacer. Y mientras tanto, Madre se toma la situación con tal  naturalidad y tranquilidad que resulta graciosa. Como si limpiar escenas de crímenes fuera lo más cotidiano del mundo.

Cuando llega la hora de deshacerse del cadáver, Norman y su alter ego se dirigen al lago al que arrojaron el cuerpo de Jim Blackwell, para descubrir que está rodeado de policías. Norman evidentemente se asusta, no sabe cuántas víctimas han pasado por sus manos, y al preguntárselo a Madre solo recibe evasivas. Tienen una discusión que termina en bofetadas por ambas partes y después de caminar por el bosque con Sam envuelto en cortinas de baño,  encuentran un pozo en donde arrojarlo, y se deshacen del auto vendiéndolo.

De vuelta en el motel, la Sheriff lo espera para comentarle el hallazgo del cuerpo de Jim Blackwell y de al menos uno más, ya que habla de múltiples cuerpos. Norman trata de aparentar normalidad y hace una referencia Psicosis replicando el comentario sobre el lavado de las sabanas.  Greene lo interroga sobre unas marcas en el suelo que dejó el auto de Marion al marcharse, pero Norman logra salir airoso sin soltar más información de la cuenta. Finalmente Greene se marcha, aunque me cuesta creer que la mujer no ate cabos y empiece a sospechar, quizá esté investigando de forma silenciosa. Aún no sabemos qué motivo llevó que las autoridades revisaran el lago, puede que haya un testigo que no conocemos, o que incluso Chick entragara alguna información.

Norman aún parece rehuir a la verdad, es consciente de que Madre no es real pero sigue aferrándose a ella. Con el asunto del lago, sabe que tiene que esconder cualquier evidencia que lo incrimine, y eso incluye el cuerpo de Norma que esconde en el sótano. Madre aparece, pero él la hace marcharse por un rato mientras lleva el cuerpo de Norma al bosque para esconderlo. Parece que no soporta la idea de enfrentarse a las dos Normas a la vez, la que está realmente muerta y la que es tan solo un producto de su trastornada mente.

 

2. Sed de Venganza

Por otro lado, tenemos a Romero que se recupera de sus heridas en casa de Maggie Summers. La sed de venganza lo está carcomiendo, y tan pronto como despierta empieza a buscar su arma. Sin embargo, Maggie quiere ayudarlo y la esconde para que él no haga algo de lo que pueda arrepentirse, intenta aconsejarlo y recordarle sus principios, pero después de haberse fugado de prisión es casi imposible que una charla cambie sus intenciones. El encuentro entre Romero y Norman está cada vez más próximo, y lo más probable es que tan solo uno de ellos salga con vida.

 

3. Más Víctimas

Siguiendo con encuentros esperados, tenemos a Dylan llegando al motel prácticamente al mismo tiempo que su hermano, observándose con tristeza el uno al otro. Al entrar en casa se da cuenta que definitivamente las cosas andan mal, Norman ha estado solo todo este tiempo y hay objetos personales de Norma esparcidos por la casa. Él sabe perfectamente que a su hermanito le va eso de disfrazarse de mamá. En su intento por ayudar empieza a indagar en la vida de Norman, sobre sus terapias con el psicólogo y sus medicamentos. Norman está tan atemorizado de sí mismo y de lo que es capaz de hacer, que cree que al decirle a su hermano lo que está pasando, Madre podía tomar el control y hacerle daño. Le susurra a Dylan lo mucho que la extraña e insinúa la gravedad de la situación, pero Madre lo atemoriza desde el arco de la puerta como un fantasma.

Dylan está destrozado, se siente culpable por la muerte de su madre, por haberse marchado dejándola sola con la carga de Norman a cuestas. Empeñado en mejorar la situación, va a la farmacia a tratar de conseguir los medicamentos adecuados para Norman, enterándose por boca de la farmacéutica que el Doctor Edwards se encuentra desaparecido hace más de un año y que se cree que puede estar muerto. Hace tan solo unos episodios, vimos a Norman compartiendo una escena brutal con su psiquiatra, y ahora resulta que todo estaba en su mente y que conociendo a nuestro querido psicópata lo más seguro es que Edwards sea uno de los múltiples cadáveres del lago, o que ande por ahí en alguna tumba improvisada en medio del bosque. Saber que Norman nunca se encontró con su doctor, nos da una idea de la necesidad de verdad que tenía, tuvo que crear una nueva fantasía para que lo sacudiera y le revelara la realidad de su enfermedad.

 

4. Confesión

Con Dylan en casa la presión para Norman aumenta, así que madre decide que hay que encontrar la forma de que se marche,  por lo que le pide que se comporte de forma normal, que prepare una cena, y convenza a su hermano de que todo está bien y puede irse sin ningún problema. No sé ustedes pero cuando Madre sugirió la cena, creí que resultaría envenenado y que no lograría salir de este episodio con vida.

Volviendo de la farmacia. Dylan se topa con Madeleine que ha ido en busca de Norman, desesperada por conseguir información sobre Sam. Él no la deja pasar y le explica un poco la situación de Norman, aunque tan pronto entra en casa lo interroga sobre el hombre desaparecido recibiendo tan solo ambigüedades.  Los hermanos se sientan a cenar y Norman le pide que vuelva a su casa porque la convivencia de los dos no va a funcionar. Dylan nuevamente intenta hacerle comprender la gravedad de su enfermedad, le entrega el medicamento casi rogándole que lo tome. Entonces, el miedo de Norman se hace tangible, Madre toma el control, le dice cuanto lo ama y lo orgullosa que está de él, para luego atacarlo con un vaso de vidrio y dejarlo en el suelo.

Como ya es costumbre  (una excelente costumbre) nos obsequian con otra gran escena, donde la batalla interior de Norman de alguna manera se exterioriza. Madre quiere asesinar a Dylan y Norman trata de impedirlo con todas sus fuerzas. Las bofetadas en el auto no son nada para lo que se desata en esa cocina, una lucha física de Norman contra sí mismo, que culmina con una llamada a emergencias en la que él confiesa haber asesinado a Sam Loomis, y con la mirada de estupefacción de Dylan ante la situación de la que acaba de ser testigo.

La confesión de Norman ha sido toda una sorpresa, a pesar de su locura, está decidido a no hacerle daño a nadie más, en especial a su hermano. Se abren nuevas posibilidades​ y queda poco para explorarlas, ya veremos próximamente por cual camino nos lleva esto, y cuántos muertos más carga Norman en su espalda.

el autor

¡Haz tus comentarios!

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR