Análisis de Expediente X. Temporada 11. Capítulo 05: Ghouli

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Para quitárnoslo de en medio desde el principio, no, no estamos hablando de esos Ghoulies en los que estáis pensando, de hecho, este quinto capítulo de la temporada no se basa a penas en la ‘criatura’ titular sino en un tema mucho más interesante y del que hablaremos con plenos spoilers: La reunión tras ni más ni menos que diecisiete largos años de Mulder y Scully con hijo William.

Ya sabíamos desde hace tiempo que, aunque solo íbamos a tener dos capítulos de mitología esta temporada (el pasado Mi Lucha III y el previsible Mi Lucha IV) este episodio del ecuador iba a tener un enlace con la trama principal, algo que concuerda con el regreso de James Wong, director que ya hizo la misma jugada la temporada anterior con aquel La Mutación del Fundador en el que se nos hablaba de jóvenes con poderes alienígenas. Pues bien, este capítulo es exactamente eso, pero abarcando a los personajes desde el ámbito más personal, sí en aquel capítulo nuestros protagonistas se preguntaban si William sería igual que Kyle y Molly, aquí todos obtenemos la respuesta, una respuesta que quizá no sea plenamente satisfactoria pero que sí que da con la tecla en el aspecto emocional y de desarrollo de los personajes.

Pero, antes de nada, hagamos un breve repaso al tema William: Durante la serie de los 90 Scully quedó estéril después de su abducción y tras varias temporadas en las que supimos que habían cosechado sus óvulos e incluso creado una hija hibrida que murió, la agente quedó ‘milagrosamente’ embarazada de Mulder. Por aquel entonces tuvimos muchas teorías, que si había sido la nave espacial varada en Costa de Marfil, que si había sido el líquido negro durmiente dentro de Mulder… pero fue el fumador quién nos dio la clave hace poco, él había dejado a Scully embarazada utilizando tecnología alienígena y William es su hijo. Veremos si es verdad porque el tío miente más que habla, pero el caso es que los malos malosos de aquella época, los alienígenas supersoldado, temían a William como el único que podía parar sus planes de colonización. Para mantener al crio seguro, Scully y el por aquel entonces deformado Jeffrey Spender le inyectaron magnetita, que frenaría el desarrollo de sus poderes (ya de bebe hacía levitar cosas) y lo dieron en adopción, una decisión que en aquellos momentos parecía necesaria pero que ha perseguido a Dana desde entonces.

MONSTRUOS, QUIMERAS Y ARTISTAS DEL LIGOTEO

El episodio comienza con dos adolescentes, Sarah y Brianna, a bordo de un barco abandonado de nombre Quimera. Ambas jóvenes llevan sendos cuchillos en mano y buscan a un tal Ghouli pero, al encontrarse, vemos como a los ojos de cada una la otra se convierte en un ser monstruoso repleto de apéndices y dientes, lo que propicia que intenten matarse entre sí. Esto por supuesto lleva al caso a nuestros agentes del FBI que descubren que el asunto tiene relación con ciertas visiones hipnagógicas que Scully está teniendo y que cree que tienen que ver con William, algo que casi confirmamos al averiguar la identidad del novio de ambas (!): un tal Jackson Van de Kamp. ¿Y por qué digo que casi lo confirma? Pues porque si os acordáis, en el inicio de la temporada fue Spender el que le chivó a Scully que Van de Kamp era efectivamente el apellido de la familia adoptiva de su hijo.

Pero la cosa no iba a ser tan fácil. Cuando nuestros agentes llegan a la casa del chaval oyen disparos y encuentran a los tres miembros de la familia muertos. Si, así es, después de 17 años Scully y Mulder se encuentran con el supuesto cadáver de su hijo y pocas respuestas, menudo chasco, ¿no? bueno, esto es Expediente X y sabemos que no todo es lo que parece así que según el episodio se va desarrollando nos damos cuenta de que los misteriosos poderes de William son los causantes de todo el embolado y que desde luego el chaval es especial pero no solo para lo bueno. Resulta que desde hace unos meses -exactamente al inicio de la temporada, cuando Scully compartía visiones con el- sus poderes alienígenas comenzaron a despertar y no se le ocurrió otra cosa que probarlos utilizando a sus novias, lo que propicio el accidente del barco. Ahora la conspiración les ha dado boleto a sus padres y va a por él, suponemos bajo las órdenes del señor Y y el sindicato, mientras Mulder y Scully intentan protegerle si bien no parece que él quiera o necesite su protección…

HABLEMOS DE WILLIAM

Bueno, han sido muchos años y los fans nos preguntábamos: ¿quién y cómo será William? ¿Será un chico normal (como indican las fotos del capítulo), será una especie de salvador como parecía indicar la antigua mitología o será simplemente un chaval trastornado por sus poderes como los chicos de Nugenics que vimos la temporada anterior? Pues la verdad es que a la vez un poco de todo y nada a la vez.

Como indicaba el sentido común, con el desplome total por parte de Carter de la mitología clásica William se ha quedado sin destino, como un John Connor sin Skynet, como un Frodo sin anillo, bueno, ya me entendéis, la cuestión es que el personaje se ha quedado más bien agua de borrajas y todos los sabemos, incluidos los responsables. ¿Sería William la clave de la supervivencia del hombre ante un virus alienígena? Quién sabe, solo nos queda un capítulo de mitología hasta el aparente final verdadero de la serie y durante este mismo episodio nos han vuelto a dejar dudas sobre si la visión de Scully fue real o un simple posible futuro mostrado por su hijo.

Mulder describe la habilidad de William como la de ‘cambiar una realidad por otra’ así que, a no ser que se inventen alguna peripecia tipo ‘William ha cambiado toda la realidad por una en la que no hay virus’ la verdad es que no se ni hacia donde va la cosa ni en que va a desembocar y la verdad es que la predisposición del chaval tampoco ayuda. Cuando Scully le decía a Mulder que William les ‘encontraría a ellos’ al principio de temporada debía de estar mareada aún porque a el se la trae más bien… ya sabéis, sí, habla con su madre unas cuantas veces ‘disfrazado’ de su autor preferido y le dice un par de cosas interesantes, hasta emocionantes si me permitís, pero parece que no tiene más que un interés pasajero por sus padres biológicos, es más, su forma irresponsable y casi psicopática del uso de sus poderes durante este episodio da que pensar, estuviese practicando o no.

Aún es pronto para adivinar como acabará la cosa, pero de momento William anda a su aire, un caso extraño andante más con poderes algo fuera de lo común, aún así, hay que decir que la última escena con Scully y Mulder viendo a su hijo a través de la cámara mientras este le dice a ella que parece una buena persona y que le gustaría conocerla mejor es una de la mejores de la serie al completo y eso es un plus. También merece la pena mencionar que tanto Anderson y Duchovny como Miles Robbins que hace de Jackson/William están muy bien este capítulo a nivel interpretativo, llevándose el premio la escena de morgue en la que vemos uno de los momentos más descarnados que Scully ha sufrido en la serie entera, que no es poco.

En fin, ‘Ghouli’ No es un episodio perfecto, para muchos posiblemente ni este a la altura de esa reunión paterno-filial que llevan esperando décadas, pero es lo que te tenemos y al menos cuando se lo propone es capaz de tocarnos ‘right in the feels’ como dicen los anglosajones. Ahora nos toca esperar como a nuestros protagonistas hasta ver a William una vez más.



el autor

Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

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