Análisis de Prison Break. Temporada 5. Episodio 6: Feacia

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Cuando Michael se enfrenta al mundo, es el mundo el que pierde.

Lincoln Burrows

Con esa verdad verdadera abrimos un nuevo análisis de Prison Break, la serie que requiere de nosotros una mayor suspensión de la incredulidad que cualquier otra. Os dejo con los enlaces a los análisis anteriores y vamos al lio, que diría mi compañero Carlos Porras, quien ve esta serie a escondidas a pesar de sus críticas (lo se, no lo niegues).

Michael y su banda necesitan escapar de Saná, capital de Yemen, donde los radicales extremistas los tienen asediados. Su único recurso es Omar, el contacto de Sheba que se quedó con el pasaporte de Lincoln en el primer episodio a cambio de una visita a Ogygia. En un principio, Omar parece ayudarles pero no tarda en mostrar sus cartas y venderlos al ISIS por la recompensa ofrecida. Por suerte la serie no acaba aquí y nuestros amigos logran escapar, capturando a Omar y usando su coche y otro más para dirigirse a Feacia, definido como un enclave de casas de barros habitado por unas 100 personas y totalmente ajeno a la lucha que se desarrolla en las calles de la capital.

De camino a Feacia, paran en una gasolinera a repostar y la cosa se complica ya que, en USA, el dúo patoso se ha servido de sus contactos en la NSA para localizar a Michael / Kaniel Outis y seguirlo mediante un drone. La parte masculina del dúo, Van Gogh, contacta con el ISIS en la capital y les indica la dirección que han tomado los fugitivos y aquello acaba con la explosión de un camión cisterna lleno de gasolina, con los miembros del ISIS muertos y con Omar gravemente herido, muriendo de camino a Feacia y dejando a Michael, Lincoln, Whip y Ja perdidos en el desierto. Por si fuera poco, el cíclope les ha seguido y deben dividirse.

De huida por el desierto

Lincoln, Whip y Ja logran llegar a Feacia usando uno de los trucos más viejos de la navegación y Michael / Ulises se enfrenta al cíclope, dejándolo ciego  y abandonado en el desierto, no sin antes recibir una herida mediante un objeto impregnado de anticongelante, lo que le provoca un envenenamiento que hace que, al llegar a Feacia, esté en las últimas. ¿Conseguirá sobrevivir? Por supuesto. La cuestión no es “si” sino “cómo”.

Mientras, el dúo patoso (recordemos: Van Gogh y A&W se llaman) sigue la única pista que les queda para localizar a Michael / Kaniel Outis: mientras estaba en la gasolinera, contactó con alguien en los USA a través de Internet, alguien que hizo una captura de pantalla de Michael con las manos abiertas, esas en las que vemos unos tatuajes que aun no sabemos para qué sirven. ¿Quién es ese alguien? ¡Pues ni más ni menos que Elvis Presley! ¿Cómo? ¿Un imitador, decís? ¡Ilusos! ¿No estamos hablando de la serie dónde los muertos reviven y no damos a nadie por muerto hasta ver el cadáver? Pues no podía faltar El Rey en persona. Además, todo el mundo sabe que Elvis está vivo, que vive en España, tocando en pubs de alterne e hinchándose a comer jamón de jabugo y vino de La Rioja.

Suspension of disbelief

Suspensión de la incredulidad es una expresión que representa la voluntad de un sujeto para dejar de lado (suspender) su sentido crítico, ignorando incoherencias o incompatibilidades de la obra de ficción en la que se encuentra inmerso (como por ejemplo la existencia del unicornio), permitiéndole adentrarse y disfrutar del mundo de ficción expuesto en la obra.

Wikipedia

El término suspensión de la incredulidad fue acuñado por el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge en 1817, de ahí que lo haya puesto en inglés en el encabezado del apartado (y ya de paso demuestro que soy un tío muy culto; gracias Wikipedia). Básicamente se traduce en que, en una obra de ficción, la capacidad de lector o espectador para aceptarla o rechazarla viene condicionada por su disposición o capacidad para aceptar lo que le cuentan, por muy irreal que sea, en favor de su ganas de divertirse con la obra en cuestión. Es decir, el espectador sacrifica realismo, lógica, credibilidad y verosimilitud en favor de la historia.

El término no es algo nuevo. Muchos autores juegan y han jugado con la suspensión de la incredulidad de su público, desde Willian Shakespeare (El sueño de una noche de verano, por poner un ejemplo, es irreal, inverosimil) a Alfred Hitchcok. La teoría es que, si la historia está bien construida, si está bien narrada, el público no va a notar detalles carentes de lógica o la falta de explicaciones. A partir de aquí, hay autores que han hecho de la suspensión de la incredulidad su oficio y lo han elevado a la categoría de arte, de arte del engaño para muchos. El que se lleva el premio gordo es Damon Lindelof y su Perdidos (Lost). Pero a mi personalmente me encanta Perdidos. No me molestan su falta de explicaciones ni sus sinsentidos ni sus contradicciones porque me lo pasé bomba durante 5 temporadas, no sólo viendo la serie sino buscando por Internet las teorías más alocadas sobre la isla, el humo negro, los viajes en el tiempo, el oso polar, etc

Damon Lindelof, el rey de la suspensión de la incredulidad

Ahora bien, una vez aceptado que Lindelof es un vende-humos de cuidado, también hay que admitir que si Shakespeare o Hitchcok viviesen hoy en día, les iban a llover los palos de los internautas aburridos que buscan fallos por todos lados. Creo que ahora se llaman agujeros de guión. Esta misma semana, aprovechando el estreno de Alien Covenant, he discutido con mis compañeros acerca de Prometheus: que si el geólogo se pierde, que si el biólogo actúa como un aficionado, que si Charlize Theron corre de lado,… La palma se la lleva este artículo publicado en la web Naukas, Prometheus, la crítica de un físico, donde se pone en cuestión toda la película basándose en las imposibilidades físicas y astrofísicas de viajar con una nave al espacio, de que el mapa de las estrellas no cambiase, etc (luego el autor abandona toda su ciencia y pasa a darle de palos a la película por otros detalles). El caso es que, si aceptas que una nave puede viajar a años luz de la Tierra, si aceptas que existe una raza de extraterrestres que nos crearon (aunque de forma involuntaria), si aceptas que hay un bicho aliénigena que es una máquina de matar, ¿qué más da que el geólogo sea un perro-flauta mal encarado que no sabe hacer la o con un canuto? Y no hablo de lógica interna o de respetar unas reglas auto-impuestas. Si a mi como autor o director me da la gana de que en la nave haya una cancha de baloncesto y el androide lance unas canastas montado en bicicleta, pues lo meto y al que no le guste que se salga del cine o apague la tele. Eso no invalida la historia, como afirma el autor de la crítica de Naukas. Otra cosa es que en medio de la lucha apareciese teletransportado un cruzado del siglo XII para asestarle un mandoble al alien de turno. Por ahí si que no paso, ni yo ni nadie.

¿Y a que viene este rollo que ocupa tanto espacio? Pues a que en Prison Break, o haces una suspensión de la incredulidad bastante grande o apagas la tele directamente. No sabemos cómo el dúo patoso tiene el número de C-Note que les permite localizar la llamada al teléfono de Lincoln y así iniciar la persecución; tampoco sabemos cómo es que tienen el teléfono de los miembros del ISIS para llamarles y darles los datos; ni sabemos cuanta distancia recorre Michael por el desierto, herido de probable muerte, hasta llegar a Feacia; y así unos cuantos datos más. Ya que hemos aceptado la mano terminator de T-Bag, aceptemos que el dúo patoso son de la p… CIA y lo saben todo de todos y que Michael estaba más cerca de Feacia de lo que él mismo creía y sigamos adelante, que el ritmo no decae y la tensión va in crescendo (¿Véis como soy un tipo culto? Esto lo he puesto sin consultar con la Wikipedia).

Ulises 2017

Seguimos con La Odisea de Michael. Una vez abandonada Ogygia y cegado el cíclope, al igual que Ulises, nuestro protagonista llega a la isla de los feacios, Feacia en este caso y supuestamente Creta, según apuntan los estudiosos de Homero. Ulises fue encontrado en la playa por Nausícaa, hija del rey de los feacios, quien le proporcionó un barco para regresar a Itaca. ¿Y dónde se supone que está Feacia en Yemen? Pues la respuesta más lógica es tirando hacia el sur. El norte está ocupado por los radicales, así que en esa dirección no es factible. Sabemos que está cerca del mar pero si vamos hacía el este tenemos una distancia de poco más de 250 Km. en coche según Google Maps y en un momento del episodio Omar dice que hay unos 500 Km en coche, así que la única dirección posible es hacia el sur, donde viajaremos unos 422 Km. en rutas transitables hasta Aden y supongo que algo más a través del desierto y en dirección desconocida.

Así que ya tenemos a Michael / Ulises en Feacia. Claro que Ulises no había sido envenenado por anticongelante y ahí si que tenemos un problema. ¿Cómo salimos de esta?, pregunta que el propio Scofield se hace a lo largo del episodio.

Supongamos que el anticongelante usado es del tipo habitual, por lo que Michael ha sido envenenado por alguno de sus componentes o todos a la vez: Etilenglicol, Metanol y Propilenglicol. Como esto no es una clase de química pasaremos de detallar cada uno y simularemos que el que afecta a Michael es el más común, el etilenglicol (el metanol parece ser que ya casi no se usa y el propilenglicol se usa más en cañerías domésticas y en máquinas de la industria alimentaria). Para tratar una intoxicación de etilenglicol, según Wikipedia:

En caso de ocurrir una ingestión de este anticongelante, puede administrarse etanol (bebidas alcohólicas) hasta que pueda comenzarse un tratamiento adecuado, de forma que se ralentice la conversión del metanol a formaldehido y ácido fórmico, que son las sustancias responsables de la toxicidad del metanol. En la práctica, el etanol puede ser administrado por vía intravenosa por médicos para contrarrestar el envenenamiento por etilenglicol y metanol, pero actualmente hay disponible otro antídoto (fomepizol), de forma que lo anterior se hace cada vez menos.

Osea que todo parece indicar que lo van a poner ciego de alcohol, aunque eso es en caso de ingerirlo y no de clavarle un objeto impregnado. Otra opción es que, casualmente, tengan a mano un antídoto. También podrían intentar contactar con la mujer de Michael, que recordemos que es médico, pero creo que el móvil de Ja se ha quedado sin batería. Así que sí, tenemos un buen problema y ya veremos como lo solucionan.

Así de chungo está Michael

Whip y Elvis

De Ja ya hemos hablado en otros análisis pero a Whip lo teníamos algo olvidado. En este episodio cobra protagonismo y el propio Michael lo señala como alguien ha quien no querríamos tener como enemigo. Ya vimos como se encargaba de Abu Ramal y ahora lo tenemos como alguien violento que no se deja avasallar por cualquiera. ¿Cuál es su historia? Igual vemos algo más en los episodios que nos quedan o igual lo dejan para otra temporada, algo que no se ha descartado a estas alturas.

Elvis también se presenta como un personaje interesante. ¿Quién es? Era obvio que Michael debía tener algún apoyo fuera de la cárcel porque el solo, encerrado ahí dentro, no podía haber organizado todo el tinglado: la foto que le llega a T-Bag, el traje con el nombre de Kaniel Outis en su tumba, etc.

Van Gogh y A&W

Kellerman parece muerto, o eso nos dicen. Del dúo patoso, Van Gogh manifiesta abiertamente sus dudas acerca de su misión, por lo que no es descabellado pensar que pudiese errar el tiro definitivo aposta. Por otro lado, A&W muestra su corazoncito al decir que como le toque un pelo a Tricia, su amiga de la NSA, lo mata. Aquí hay que darles un tirón de orejas y es que se han dejado llevar por los clichés: rubia platino de pelo corto, vestida con traje y asesina a sueldo = lesbiana (o bisexual). Podrían habérselo currado algo más pero tampoco nos quejaremos demasiado a estas alturas y más después del rollo sobre la suspensión de la incredulidad, con la que llegamos al final del análisis. Nos leemos en el siguiente si habéis aceptado la premisa principal: dejarse llevar y no pensar demasiado. Un saludo, sed felices.

A&W y Van Gogh también se preguntan como Michael saldrá de esta

el autor

Licenciado en Historia del Arte, llevo toda la vida leyendo cómics. Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices. Espero con ansia el estreno del episodio VIII. Soy uno con la fuerza, la fuerza está conmigo.

8 comentarios

  1. Claro Pedro, en Perdidos​ se aceptan esas situaciones porque es ciencia ficción, pero es que las situaciones en Prison Break son tan alocadas e inverosímiles que me acabaron por echar.

    ¿Estas seguro de que el de la foto es Damon Lindelof? Parece Ángel Llacer…. ???

    • Pedro Perez S. el

      Es que en Perdidos, por muy de ciencia ficción que fuese, se pasaron tres pueblos. Aquello llego a ser un festival de incoherencias, cabos sueltos, etc. Prison Break ya desde la primera temporada requirió esa suspensión de incredulidad, por ejemplo con los tatuajes de Michael, que va y se los hace de golpe; o la conspiración contra Lincoln, que resultaba inverosímil vista fríamente. La pregunta es hasta cuando y cuanto estamos dispuestos a suspender nuestra incredulidad para disfrutar de una obra de ficción?
      Y muestra un respeto por Lindelof y no lo compares con payasos.

      • Carlos Porras el

        No se, una serie de ficción del genero carcelario y de acción como Prison Break, debería de tomarse ella misma un poco más en serio. Esta serie es el top de la inverosimilitud. Y mira que la primera temporada la disfruté como nadie….

        Perdidos para gente como tu o yo que nos gusta es un bendito disparate que nunca se había hecho. Si, “”un festival de incoherencias, cabos sueltos, etc””, como tu dices pero que nos volvió adictos y locos por una serie a una generación.

        PD: No se ni porque lo hago, pero seguiré leyendo tus análisis de Prison Break, lo mismo sale un superheroe, jajajajajajajajajaja.

        • Carlos Porras el

          Y me da lástima, porque me encantan los dos actores y la química que desprenden juntos en pantalla, pero….

        • Pedro Pérez S. el

          Es lo que tienen mis análisis, que aunque no te guste la serie siempre te animan el día, jejejeje. En cuanto a lo de la serie como top de la inverosimilitud, compañero, el fugarse de una cárcel y más de una que se presupone de máxima seguridad por aquello de tener entre sus inquilinos al asesino del hermano de la vicepresidente (si no era de máxima seguridad, ¿es verosimil que Lincoln estuviese ahí?) y encima de la manera en la que se fugaron (Fox River) ya es de por si inverosimil. A partir de aquí ya depende del aguante de cada uno. Un saludo.

          • Gabriel A. Escobar S. el

            Siii, siempre animan el día. Tío culto que sabe inglés e italiano sin consultar a Wikipedia (algunas veces).

            Muy necesario el análisis sobre la suspensión de la incredulidad al momento disfrutar un PRODUCTO AUDIOVISUAL cuyo fin es entretener, no necesariamente debe tener sentido o explicarte todo con peras y manzanas.
            Un saludo!

  2. Doctor Caos el

    Si hay algo que me enseñaron los Simpson, al disfrutar una serie y enfrentarme a estas incoherencias es: “Un hechicero lo hizo”

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