Especial Halloween. 1982: el año en que descubrimos Halloween

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Bienvenidos a nuestro Especial Halloween. Se acerca esa fecha tan señalada y en Las cosas que nos hacen felices vamos a publicar un artículo especial al día sobre la fiesta americana por excelencia. Así que a modo de prólogo vamos a empezar por el principio: el año en que en España descubrimos Halloween.

Podéis pensar que la primera vez que Halloween apareció en nuestro país fue cuando en la discoteca del pueblo decidieron que esa fiesta era una buena excusa para organizar un sarao. Tal vez penséis que la primera vez fue cuando en la tienda de disfraces de la esquina pensaron en una solución para aumentar sus beneficios al margen del carnaval. Pero no. Como muchas cosas en este mundo, descubrimos Halloween gracias a una película. Una película americana, por supuesto.

Fue el año 1982. El año anterior, en 1981, se habían estrenado películas legendarias para cualquier friki que se precie: En busca del arca perdida, Mad Max 2, Atmósfera cero, … era sólo un avance de lo que estaba por llegar en años posteriores. Así, en 1982 se estrenaron Blade Runner, Tron, Cristal oscuro, Acorralado, Conan el bárbaro y algunas películas propias de la fiesta que nos ocupa, como Creepshow, Poltergeist y Halloween III. Películas que daban miedo. Mucho miedo. Y sin embargo no son esas las películas que nos descubrieron la fiesta de Halloween.

La película en cuestión llegó de la mano de un director que por entonces convertía en oro cualquier cosa que hiciese (hoy en día lo sigue haciendo pero menos) y llegaba a nosotros como la historia de un niño que traba amistad con un niño diferente, un niño que se ha perdido y cuya única meta es regresar a su casa. Los medios de comunicación de la época hablaban de una historia original, llena de sentimientos, de emoción, de diversión; te aseguraban que salias del cine llorando. En caso contrario no eras persona ni eras nada. Un insensible. Esa película fue E.T. El extraterreste, de Steven Spielberg.

ET

E.T. es la película de Halloween definitiva. Sin Halloween no existiría E.T. El argumento de la película puede resumirse en un par de líneas. E.T., un niño extraterrestre,  se baja de la nave y se pierde en el bosque, llegando a la casa de Elliot y su familia. Tras pasar unos días con ellos, deciden ayudarlo a regresar a su casa. Dicho así suena muy simple. Pero es en los detalles donde debemos fijar la vista.

E. T. llega a la casa de una típica familia americana pero que para nosotros, pobres españoles de la época, era como si nos mostrasen la vida en otra galaxia. Los padres de Elliot se han divorciado, la casa está hecha unos zorros y Elliot y sus hermanos se dedican a comer pizza y a jugar a Dragones y Mazmorras por la noche, cuando aquí se había aprobado el divorcio hacía poco, el orden todavía imperaba en nuestras habitaciones y no pasábamos de jugar a En busca del Imperio Cobra, por no mencionar que nos íbamos a dormir con un engendro llamado Casimiro. ¿Qué pasaba en aquella casa? ¿A qué jugaban aquellos niños? Y sobretodo, ¿qué fiesta era aquella en la que aprovechaban para disfrazar a E.T. de fantasma y sacarlo a la calle? Salimos del cine convencidos de que iban a la fiesta de disfraces del barrio. No entendíamos nada. ¿A qué venía esa ansia por ir a buscar chuches a casa del vecino cuando las podías comprar en la tienda todos los días? Pronto esa escena de la película quedó olvidada en el imaginario colectivo para ser desplazada por bicis volando y naves espaciales.

Años después, cuando Halloween ya se había situado como una fiesta imprescindible en el calendario, descubrimos que esa fiesta en la que E.T. persigue a Yoda era Halloween. Así que sin Halloween E.T. todavía estaría buscando su casa. Y es desde entonces que, cuando llega la Noche de las Brujas, prefiero pasarla viendo E.T. que viendo películas sangrientas porque, antes que una fiesta para pasar miedo, Halloween es una fiesta para niños.

E.T. y Yoda

E.T. y Yoda en pleno Halloween

También es posible que Halloween en España se descubriese en otro año. ¿Por qué no? La memoria es selectiva y seguro que cada uno ha pensado en una fecha diferente. ¿Cuál es vuestro año? ¿Recordáis cuando fue que descubristeis Halloween? Seguro que los artículos que publicaremos a lo largo de esta semana os ayudan a recordar. Feliz Halloween a todos.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

1 comentario

  1. Pues es verdad!!!! no había caído en que ese precisamente fue mi primer Halloween. De hecho ya no recuerdo ninguno hasta más mayor, porque entre pelis de chicas (lo que tiene ser 4 hermanas) y de ciencia ficción (gracias Papá) y aventuras no caigo en inguna otra escena de haloween.
    Para mí, Halloween regresó a mi vida de sopetón en el 2002 cuando alguien me prestó la banda sonora de Pesadilla antes de Navidad. Y pensé: QUIERO VER ESA PELI YA.

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