La saga Call of Duty debe morir

0

El último título de la saga Call of Duty ya está en el mercado bajo el subtítulo WWII (World War II). Planteado como una vuelta a los orígenes de la saga al ser la época histórica donde nació, WWII sigue el mismo esquema cuadriculado para no defraudar a unos fans que beben de la compañía como si les fuera la vida en ello, pero entre tanta simplicidad hay margen de mejora, su campaña y modo zombies dejan entrever que aún hay luz al final del camino.

Hoy os quiero hacer ver como la saga puede ir más allá, y para ello va a tener que dejar de llamarse Call of Duty.

Puntual no siempre es bueno

Para ponernos en contexto y hacernos sentir viejos, el primer título de la saga se estrenó en octubre del año 2003, hace ya 14 años. Bajo la premisa de vivir la Segunda Guerra Mundial desde un enfoque mucho más cinematográfico del que se había hecho hasta el momento compitió directamente con sagas tan asentadas como Medal of Honor.

Copias vendidas de los primeros títulos de la saga hasta 2009, incluyendo los que no siguen la línea oficial Fuente: Staticbrain.com

El primer videojuego de la compañía superó en casi dos millones de ventas a la saga de la competencia más cercana, Medal of Honor: Rising Sun, sexto videojuego bajo ese nombre y el segundo de mayor repercusión. Así Call of Duty se ponía a la cabeza de ventas y críticas, acabando la trilogía de la guerra mundial en 2006.

Desde entonces la saga no ha fallado ni un solo año a sus fans y desde 2005 han desarrollado y lanzado un videojuego anual, llegando en 2017 a la friolera de 13 títulos consecutivos (de la cronología principal). Si no veis el problema, os lo aclaro yo. Allá por los buenos años 2007, la compañía se sumó al carro de videojuegos que dejaban de lado la Segunda Guerra Mundial para explorar nuevos horizontes (siempre con World at War para romper la racha) y abrirse a los enfrentamientos bélicos más cercanos a nuestro tiempo. Con esto, Infinity Ward comenzó lo que me gusta llamar “Segunda Fase de Call of Duty”, enfocada en los enfrentamientos bélicos de los años 70, la Guerra del Golfo y el hipotético enfrentamiento futuro que nos llevaría a la Tercera Guerra Mundial.

Avatares de jugadores de Call of Duty Advanced Warfare

Esta segunda fase se caracterizó por un cambio en las mecánicas y el enfoque de la acción, mucho más exagerada, cargada y visceral. Sería, dentro de esta fase, la saga Black Ops 2 la que nos dio una tercera de decadencia y absurdez nunca antes vista, la que inició el paso a un futurismo que no le sentaba nada bien. Éxitos de venta sí, pero la maquinaria chirriaba y clamaba por un cambio. WWII no ha sido el salvador, pero ha dejado claro que si la saga se queda como está, muere.

¿Hay margen para la innovación?

Día-D, primera misión de WWII

WWII no redescubre nada, se apoya demasiado en cintas y series que han abordado este gran conflicto, de hecho, Salvar al Soldado Ryan es la Biblia de este videojuego. Son tantas las referencias, los escenarios y momentos del videojuego que se asemejan y homenajean a la película de Spielberg que hay poco de propio y personal en esta propuesta.

La acción sigue siendo marca de la casa Bay: caótica, con decenas elementos en pantalla sucediendo a la misma vez y explosiones, no sabéis cuántas explosiones. En este sentido, el estilo de Michael Bay está tan implícito en la saga que imitar completamente a Spielberg habría sido contraproducente atendiendo a lo que le gusta a los fans.

Pero entre toda esa orgía de explosiones y sangre, la marca Call of Duty se le queda corta. WWII intenta abrir sus horizontes al igual que lo intentó, aunque para mi sin éxito, Battlefield 1. El nuevo juego de Sledgehammer intenta sobresalir alejándose completamente del canon de las campañas clásicas de acción de la saga con misiones como Liberación, Daño colateral o Colina 493. Además, los cambios no son solo perceptibles en la estructura de las misiones sino en el gameplay. Es igual de continuista sí, pero la salud no regenerativa, la posibilidad de arrastrar aliados heridos a coberturas y el uso de tu patrulla para obtener munición o apoyo son de lo más disfrutable.

No se si será porque el evento en el que transcurre el juego es lo suficientemente llamativo como para no caer en la campaña tópica de malo de otro país, generalmente tercermundista o enemigo acérrimo de Estados Unidos, y abordar una historia más contenida y delimitada que las anteriores campañas.

Call of Duty debe morir ya para que algo más surja, pero no lo va a hacer. ¿La causa de ello? Los fans y el dinero. ¿Por qué sino creéis que los chicos de la saga han seguido unas líneas tan cuadriculadas? Porque lo conocido vende mucho más que lo innovador. Far Cry Primal no llevaría el título Far Cry de no ser porque Ubisoft necesitaba un juego en 2016 para suplir la falta de Assassin’s Creed ese año y nada mejor que el nombre de una famosa saga para vender.

Los fans exigen un juego genérico y Activision responde. WWII no destaca más allá de las pinceladas de innovación en su campaña o su modo horda, su multijugador sigue siendo lo cuadriculado que el fan quiere, pero lo que la saga menos necesita. ¿Podrá dejar de depender Call of Duty de su multijugador? Imposible y por ello la saga está destinada a morir inevitablemente. La solución pasa por una reestructuración de la idea base o destinar un estudio a hacer lo que Call of Duty quiere ser ahora, dejar de ser Call of Duty.

el autor

Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche.
Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos, el cine y los cómics.
Fan incondicional de El Señor de los Anillos, Batman, Lobezno y Spider-Man.

Deja tu comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Recomendado en Las Cosas felices
Recomendado en Las Cosas felices
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez. Estábamos muy solos todos, eh. Viendo películas horribles una tras otra. Yo…