Cuando uno ve por primera vez Cube, no sabe el trasfondo que se esconde detrás del filme en el aspecto económico por poner un ejemplo. No sabemos que costó 345.000 dólares canadienses, ni que recaudó unos 9 millones de dólares en todo el mundo. Como este detalle tiene muchos más, en su mayoría positivos, que convierten a la película, como reza nuestro título, en una producción de ciencia ficción de bajo coste y altos vuelos.
De donde viene y qué nos presenta Cube
Esta película viene o tiene su origen en la mente de su director Vincenzo Natali mientras cursaba estudios en la escuela de cine Sheridan College en Ontario. Planteado como un proyecto de estudiante, recibe influencias del cine de David Cronenberg (por el estilo frío y clínico del filme) y también del cine independiente como por ejemplo, THX 1138 de George Lucas.
Al inicio de la película nos encontramos con un grupo de personas desconocidas entre sí, que despiertan en el interior de una estructura en forma de cubo sin saber cómo han sido llevados a ese lugar y las razones que hacen que estén allí. El espectador está en las mismas desde el inicio: tampoco sabe qué es esa estructura, ni el porqué de la reclusión de los personajes en ese lugar. A medida que va avanzando la trama, vamos descubriendo detalles acerca de las preguntas que nos hacemos al inicio.

Razones para recomendar Cube
La primera y quizás más importante es su capacidad de empatizar con los personajes que conoces durante la historia. Tenemos a un policía llamado Quentin (Maurice Dean Wint), el cual tiene dotes de liderazgo pero a la vez problemas a la hora de confiar en los demás; también una estudiante de matemáticas llamada Leaven (Nicole de Boer) que será importante a lo largo del filme y un arquitecto llamado Worth (David Hewlett), el cual, en uno de los giros del guion, esconde un secreto que será revelado a su tiempo.
Tenemos también a Holloway (Nicky Guadagni), una doctora con ideas conspiranoicas que hará de mediadora entre los demás y ejercerá su empatía con el personaje de Kazan (Andrew Miller) el cual sufre de autismo severo con lo que eso conlleva. Aparte del cast más que efectivo y compuesto por actores poco conocidos pero a la vez brillantes en sus roles, es otro punto a destacar la capacidad que tiene Natali de hacerte mantener en vilo y atento a lo que pasa en pantalla durante los escasos 90 minutos que dura la película.
Sabe crear esa atmósfera necesaria para esconder las limitaciones que la producción tiene y que son varias. Eso sí, los pros superan y por mucho los contras. Natali sabe además sacarle mucho provecho a los efectos especiales que su limitado presupuesto permite y hacerlos muy creíbles para el espectador.

Significado y teorías sobre qué representa el cubo
Hay todo tipo de teorías sobre el significado o a qué hace referencia el espacio en el que se desarrolla la historia. Que es una megaestructura es algo que queda confirmado a medida que va avanzando la misma y bien podría representar la burocracia moderna, con las personas simplemente como engranajes del sistema.
La curiosidad de que los nombres de los personajes se corresponden con los de cárceles da un toque curioso a ese aspecto y el hecho de que nadie entienda qué es el cubo podría tratarse de una metáfora sobre que los humanos tampoco entendemos el sistema en el que estamos inmersos, pareciéndonos algo extraño, frío y abstracto.
Otra teoría nos habla sobre que el cubo podría ser una metáfora de la mente humana. Todo el laberinto en el que están metidos, con cada una de sus estancias, podría representar una parte del subconsciente o algún tipo de dilema psicológico. Cada uno de los protagonistas de esta historia representan aspectos ligados a la psicología o a problemas que le conciernen. Quentin : agresividad/ego, Leaven: razón/lógica, Worth: nihilismo/resignación, Holloway: paranoia/idealismo y Kazan: pureza/intuición.
El cubo, y nos queda claro en algunos de los diálogos que tienen los personajes, habla de existencialismo. Lo hace a través de los personajes en torno a la importancia de la supervivencia y el porqué de luchar por seguir adelante. Y es la búsqueda de sentido en un universo que se muestra indiferente y donde, en este caso, la colaboración entre los diferentes protagonistas de nuestra historia será vital para su destino. O quizás no sea suficiente con eso.
Y para acabar este apartado, el cubo entendido como experimento social. Llevado al extremo, sería un experimento sociológico o psicológico para comprobar cómo responden diferentes especímenes de marcados perfiles, como si de ratones de laboratorio se tratara. Seguramente (eso no lo sabemos al final del filme, ¿quizás en las secuelas?) podrían haber sido elegidos estudiando sus perfiles personales. Otra variante de este argumento sería que se trata de un tipo de castigo moral disfrazado de prueba, algo parecido al enfoque de la saga Saw.
A quién le recomendamos Cube
A todo aquel/la que disfrute con el cine independiente de ciencia ficción de bajo presupuesto, a los que les guste el tipo de cine a lo Saw (aunque creo que es más bien inspiradora de lo que luego sería esa saga) y, en general, a quienes disfrutan de descubrir pequeñas joyas que a veces nos pasan desapercibidas. Os la recomendamos, resumiendo, por la manera en que Natali supo sacar provecho a una buena idea (sabiendo las limitaciones que tuvo) y darnos al final una película de culto como pocas hemos visto.
Os dejamos otro ejemplo de cine de ciencia ficción que pasó bastante desapercibido en su momento pero que merece vuestra atención: Dark City.



