Análisis de Altered Carbon. Temporada 1. Segunda Parte con Spoilers

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Bienvenidos amigos y amigas a esta segunda parte de nuestro análisis de Altered Carbon, la última gran producción de Netflix en el ámbito de la ciencia-ficción. En la primera parte de nuestras impresiones, que podéis leer pinchando aquí si no lo habéis hecho ya, abarcábamos el producto desde una visión generalista, sobre todo para daos tiempo a verla antes de tratarla más en profundidad, así que ya estáis advertidos, a partir de aquí destripamos todo y tratamos la serie con todo lujo de spoilers así que esta entrada solo tendrá sentido para aquellos que ya la hayan visto, si no es vuestro caso, hala, ya sabéis id a verla y luego volvéis a leer el artículo que aquí os estará esperando.

Al igual que en la entrada anterior, no vamos a hacer un repaso pormenorizado a los capítulos, sino que vamos a abarcar la serie desde un punto de vista crítico, comentando los elementos más importantes, las luces y las sombras de esta primera temporada. He de decir que a título personal he quedado un pelín decepcionado con el progreso de la serie, me ha resultado difícil escribir esta segunda parte después de mi reacción a priori positiva pero, en honor a la verdad, después del impacto visual y de la genial premisa que nos propone, si que es verdad que va teniendo un desdoro gradual con el paso de los capítulos.

Como ya sabéis, Altered Carbon es una serie visualmente impresionante y afortunadamente es consistente en ese aspecto de principio a fin, no es de extrañar que Netflix se haya gastado una media de siete millones de dólares por episodio ya que no solo el diseño de producción sino la cinematografía se llevan un aprobado alto durante el transcurso completo de los diez episodios. Aún así, hay que decir que no todo es perfecto a este respecto y en la segunda parte de la temporada podemos ver un repunte importante de escenarios interiores, perdiendo esa perspectiva atmosférica a pie de calle que dotaba a la serie de una escala cinematográfica, algo que se entiende por temas presupuestarios pero que junto a otros elementos chirriantes hace aflorar un poco el tufillo televisivo durante las horas finales.

A nivel de historia, la serie trata conceptos e ideas interesantes a lo largo de todos sus capítulos y nos regala uno de los mundos más únicos del ámbito de la ciencia-ficción televisiva, que sin duda merece la pena explorar. Las cuestiones filosóficas que se desprenden de la capacidad de digitalizar el alma humana, las fundas y como la sociedad se ha adaptado a estos cambios constituyen algunos de los puntos más interesantes de la trama global, pudiendo ver las consecuencias en diversos puntos como por ejemplo los cambios de  cuerpo y la posibilidad de hacerse pasar por otra persona como hacen los hijos de los Bancroft, los duplicados de pila que vemos tanto en el personaje de Kadmin como en el propio Kovacs en la parte final, o la escena en la que Ortega saca a su abuela del ‘hielo’ para celebrar el Día de los Muertos con su familia y las implicaciones religiosas y emocionales que algo así tiene para esta, especialmente teniendo en cuenta el extrañamiento que produce ver a un ser querido en una funda diferente. Lo mismo ocurre con el personaje de Ava y su reenfundado en un cuerpo masculino. Sin embargo, hay que decir que hay partes confusas que no acaban de explicarse del todo bien como el cifrado religioso y la resolución 653, algo que aparece en los momentos pivótales como un elemento clave de la historia y que apenas se nos explica en profundidad.

Por desgracia, la trama que nos propone la serie, especialmente a partir de la mitad, no llega en ningún momento a cumplir la promesa de su interesante planteamiento inicial. A partir de su ecuador, Altered Carbon deja de lado la investigación detectivesca en favor a un giro enfocado a los personajes que se vuelve extremadamente endogámico y algo cansino por momentos. Esta segunda parte de la serie, del capítulo quinto en adelante, se centra en la exploración de la inmortalidad y lo que el vivir para siempre significa par el ser humano. El hecho de que Kovacs y los emisarios sean un grupo de revolucionarios seguidores de Quellcrist Faulconer, que pretenden acabar con las pilas corticales y la posibilidad de inmortalidad es un concepto interesante (y alejado de la trama del libro) pero su ejecución es algo cuestionable, positiva en el sentido de que cimenta la figura del Kovacs original pero a la vez nos saca abruptamente de la historia del presenete, rompiendo el ritmo narrativo.

Si bien áún tenemos algunas escenas interesantes en esta segunda mitad como aquella en la que Kovacs crea una historia falsa para engañar a Bancroft al más puro estilo Poirot, en general esta segunda parte se centra en dos cosas, el pasado de Takeshi y pintarnos un cuadro detallado y desagradable sobre los fondos oscuros a los que puede caer alguien con poder y tiempo infinito, recreándose en enseñarnos la inmundicia de los ‘mats’ que han perdido toda ilusión de moralidad y utilizan a la gente normal como si se tratase de piezas de ajedrez en un juego que abarca décadas e incluso en algunos casos, centenares de años. Y es precisamente de entre estos dos puntos de los que surge el personaje más problemático de la serie, que acapara toda la atención durante la parte final y propicia la caída sin frenos de la trama desde su introducción: Reileen Kawahara, la hermana de Kovacs. La linea argumental de asesinato de Bancroft está enlazada con Reileen y su red de prostitución, pero la resolución final, especialmente el hecho de que realmente sea un suicidio puede considerarse un anti-climax de los más gordos que hayamos podido ver en mucho tiempo, todo en beneficio de la que acaba siendo una villana de opereta cuya relación insana y obsesiva con su hermano no podía resultar más cansina ni aún hecha adrede.

En el momento en el que la serie se aleja de la exploración de los conceptos del mundo que nos propone y nos intenta vender a sus personajes como punto fuerte se hace pedazos. Si bien tenemos personajes interesantes en la serie, especialmente desde el punto de la diversidad étnica y de género (hay muchas mujeres fuertes, algo que se agradece) estos no pasan nunca de ser simples arquetipos planos, incluso los más complejos como el propio Kovacs acarrean algún lastre como la interpretación de sus diferentes actores que, haciendolo todos muy bien a su manera, no llegan a transmitir la sensación de que estemos viendo a la misma persona a través de las épocas o un Laurens Bancroft que a partir de la primera mitad se desinfla por completo y se convierte en un simple observador pasivo para dejar paso a personajes infinitamente menos interesantes. Otros como el Andador Fantasma o Dimitri Kadmin son directamente meros instrumentos al servicio de la trama y luego tenemos personajes como Lizzie, a la que parece que se le está dando cierta importancia con el asunto de la trascendencia, las visiones del futuro, la red y demás y al final se la da un giro de 180º para convertirla de nuevo en un personaje del montón. En definitiva, estamos ante otro producto de ci-fi que destaca más por sus ideas y conceptos que por sus personajes, pero la producción se empeña en destacar a estos últimos poniendo el eslabón más frágil de la cadena en primer plano y haciendo caer el castillo de naipes por su propio peso.

Concluyendo, Altered Carbon es una serie de ci-fi que esta muy bien para todos aquellos a los que le gusten la estética ciberpunk, la violencia, el pulp y la ci-fi con tintes adultos, pero según se van sucediendo los episodios se va convirtiendo lenta pero firmemente en un mero eco de algo  que podría haber sido más grande. Claramente se trata de material adaptado y los creadores tienen que seguir un patrón, pero sin duda para un servidor el producto hubiera sido mucho más redondo si se hubiese centrado principalmente en el mundo y en la trama Noir que se nos presentaba en un principio en vez de en el pasado de los personajes y en esa especie de triangulo entre los personajes de Kovacs, Reileen  y Quell, algo que intenta proporcionarle gravitas y emoción a la serie, pero acaba lastrándola cosa mala. Aún así creo que para todo el fan del genero merece la pena un visionado ya que tanto en valores de producción como en actuaciones, ideas y conceptos tiene un aprobado alto, pero que nadie se ponga esperando una obra maestra, es simplemente una serie decente de ciencia-ficción, con sus luces y sus sombras.



el autor

Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

3 comentarios

  1. Pues yo esta telenovela, a falta de THE EXPANSE que me chifla y que quiero PARA AYER la tercera temporada, la suelo ver para echar el rato durante la cena. Al principio no me entraba mucho la verdad, el prota me parece mas sieso que Pedro Sánchez, pero si que es cierto que al final se deja ver y le he ido pillando la gracia. Se nota que se han dejado su plata en los efectillos y ambientación, que están bastante conseguidos sin agobiar y cierto es que algunos personajes empiezan a funcionar más o menos bien. Así que le seguiré dando tranquilamente!

  2. Florencia Madera el

    Comparto la crítica. A mi me costó un poco entender algunos conceptos, pero después me pareció una buena serie y que se puede mirar tranquilamente cuando uno está medio aburrido.

  3. Buen articulo! Comparto que lo mas positivo es el atractivo visual de la serie, sin embargo me ha gustado el cambio de enfoque de la segunda parte, se nota una baja en la segunda mitad pero lo encontre.. desconcertante, uno piensa que la serie se dirige a un lado y acaba en otro, siempre me gusta que jueguen con esas cosas.
    Lo que si no me ha gustado el la forma en que se ha tratado lo de Lizzie, lo encuentro como que se ha llegado muy de golpe casi por casualidad y la participacion en el final no es tan necesaria para esta trama, el tema si es bueno pero lo han metido a empujones, como queriendo introducir una segunda temporada por alli ;)..
    Cerrando aprueba con holgura apesar de haber podido llegar a mas nota, espero con ansias (no tanto como con the expanse) la nueva temporada.

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