Análisis de El Cuento de la Criada. Temporada 2. Capítulos 1 y 2

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¿Qué es mejor y más tortuoso que un episodio de El Cuento de la Criada? Por supuesto, dos episodios de El Cuento de la Criada. La serie más sobresaliente del 2017 ha vuelto, nos adentraremos nuevamente en Gilead para ser testigos de sus horrores, acompañaremos a June en la lucha por su libertad, sufriremos junto a ella y las otras víctimas en esta historia; se nos contraerá el estómago y el corazón, porque querido lector, si estos dos episodios no te conmovieron, puede que algo malo esté sucediéndote.

No está de más advertir que no ahorraremos detalles ni SPOILERS en este análisis, así que si no has visto el primer y segundo capítulo es mejor que vuelvas luego, te aseguro que lo quieres sufrir de primera mano.

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June

La última vez que vimos a June acababa de entrar en una furgoneta, sin ninguna idea de si se dirigía hacia la luz o la oscuridad, hacia la salvación o el matadero, pero con la promesa de Nick de que estaría a salvo.

Iniciamos el episodio con nuestra protagonista siendo expulsada a empujones de la furgoneta para reunirse con sus compañeras, todas atadas de manos y con bozales iguales al que le pusieron a Emily/Ofglen en la temporada pasada. Elisabeth Moss nos demuestra en tan solo los primeros minutos por qué ganó el Globo de Oro y el Emmy el año pasado, y se encamina para repetir este año; pero no está sola, todas estas mujeres lo hicieron increíble, el miedo que transmitían sus miradas fue doloroso. Aunque era evidente que saldría viva de ese estadio y que no desecharían tantos úteros viables, realmente temí por su bienestar y ver como dos de ellas se tomaban de la mano y se miraban a los ojos en ese momento, para decirse sin palabras que nos estaban solas, que si tenían que morir morirían juntas, fue realmente desgarrador. Si esto no es un gran comienzo, díganme ustedes qué lo es.

A lo largo del episodio volvimos a presenciar los niveles de crueldad a los que el gobierno y Tía Lydia en su nombre, es capaz de llegar para cumplir con su propósito. La temporada pasada pudimos conocer cómo llego Nick a formar parte de Los Ojos, y el camino recorrido por Serena para pasar de ser una pieza clave en la construcción de Gilead, a tejer en casa día tras días sin poder siquiera leer el libro que ella misma escribió. Ahora estoy ansiosa por ver algún flash back sobre tía Lydia, da la impresión de que muy en el fondo no le gusta tener que llegar a esos extremos, realmente cree que la fe justifica sus acciones; esa mujer tuvo que haber pasado por mucho para aferrarse tan fervientemente a sus creencias y pensar que de alguna manera está sirviendo a un plan divino.

El precio por retar al régimen al negarse a golpear a Janine hasta la muerte es demasiado alto, las criadas son torturadas psicológica y físicamente; solo necesitan sus úteros, así que un brazo quemado no podría importarles menos. Afortunadamente, por el momento June está exenta de castigo gracias a su embarazo, pero esto es una cuenta regresiva, tan pronto como nazca el bebé podrían hacer con ella lo que les plazca; y si se niega a cuidar al feto que lleva dentro con una buena alimentación y obedecer como es debido, siempre hay otras formas de hacerla entrar en razón, como encadenarla a una habitación sin paredes por nueve meses. Sí casi pierde la razón cuando Serena la encerró por una semanas, imagínense lo que le haría estar todo el embarazo en esas condiciones.

Gracias a los flashbacks nos enteramos de que June y Luke se estaban abriendo a la idea de tener otro hijo, y conocemos más del proceso paulatino con que el régimen se estableció. Antes de la prohibición del trabajo a las mujeres y el traspaso de sus bienes al pariente masculino más cercano, las libertades femeninas ya habían empezado a ser restringidas, perdieron sus derechos reproductivos y debían tener la autorización de sus esposos para acceder a unas simples pastillas anticonceptivas. La baja natalidad llevo a normas cada vez más rígidas para proteger a los niños, cuestionando la capacidad de crianza de una madre porque trabaja y no está en casa todo el tiempo, una trabajadora social inclusive sugiere que June le dió medicamento para la fiebre a Hanna para librarse de ella enviándola a la escuela. Lo último que vemos del pasado son los ataques al Capitolio y a la Casa Blanca, que como sabemos fueron la excusa para que Los Hijos de Jacob tomaran el poder, argumentando que protegían al país.

En el presente June es llevada al doctor, y luego de ver en un monitor al feto que cree que por derecho le pertenece, Serena estaba comprometida a llevar la fiesta en paz a pesar de las provocaciones de la criada, el regreso a casa de los Warterford parecía inevitable. Un “bendita seas, June” y una llave con un pequeño cuadrado rojo nos devolvió la esperanza. Después de una huida escaleras abajo y un viaje en un camión refrigerado con cerdos muertos como acompañantes, June pudo reunirse con Nick quien está comprometido a protegerla a ella y a su futuro hijo.

En el lugar donde la conocimos ahora está Serena, prisionera de su propio invento. El traje de criada ha sido quemado, Offred ha quedado atrás en una de las escenas más empoderadoras de la serie. Ella es June Osborne. Es de Brooklyn, Massachusetts. Tiene 34 años. Mide 1,61 metros descalza. Pesa 54 kilogramos. Sus ovarios son viables. Tiene cinco semanas de embarazo. Nos ha torturado obligándonos a ver como corta parte de su propia oreja y ahora es libre. Y mis principales inquietudes al respecto son ¿Realmente era necesario que se mutilara? ¿Acaso Nick no había tenido en cuenta el rastreador en su plan de fuga? ¿No pudo al menos preguntar?

No Mujeres

Las Colonias son el temor más grande para las criadas, superado tan solo por la muerte, y no en todos los casos. En Gilead si no puedes parir, no eres esposa de un comandante, no te eligen como servidumbre o te consideran una rebelde, no eres una mujer y estás condenada a limpiar desechos tóxicos hasta que mueres. Es horroroso ver que hasta los caballos tienen caretas mientras ellas limpian sin protección, así de poco importan sus vidas en ese lugar.

Como lectora del Cuento de la Criada, una de las poquísimas inconformidades con respecto a la adaptación fue la ausencia de la madre de June que tan solo fue nombrada por el hombre que intentó ayudar Luke, June y Hanna a escapar a Canadá. Por lo que sabemos en el libro, ella era una activista feminista y al parecer fue enviada a las Colonias, así que esta nueva trama podría traerla a la historia, y si no llega a ser así, con Emily explorando este lugar me doy por satisfecha.

Al inicio de la primera temporada supimos que Emily tenía esposa y un hijo que tuvieron que marcharse a Canadá sin ella porque no le permitieron salir del país. Lo sabíamos, pero una cosa es escucharlo y otra muy distinta verlo. Agradezco el protagonismo que le han dado en este capítulo al personaje de Alexis Bledel y espero verla más esta temporada, pero su historia ha dolido mucho. Esto es una distopía, sin embargo, en ocasiones se acerca terriblemente a la realidad; a ella la obligaron a esconderse, asesinaron a su amigo por  ser homosexual, la separaron de su familia, le dijeron que su matrimonio era ilegal, que no podía ser quien era. En la actualidad, en tan solo 22 países del mundo es legal el matrimonio entre personas del mismo sexo. En 72 países es ilegal ser gay, en 14 de ellos se castiga hasta con cadena perpetua y en otros 8 con pena de muerte. Así que… ¿Qué tan real es esta distopía? o ¿Qué tan distópico es el mundo real?

Con todo lo que le ha pasado, no es extraño que quisiera vengarse de la esposa que llegó a Las Colonias, sobre todo porque no arribó como una rebelde si no como una fiel creyente. Emily logró engañarme, creí que la mujer le causaba lástima, pero al descubrir lo que hizo entiendes por qué lo hizo, fue su forma de retar al sistema y darle esperanza a sus compañeras. Ahora Janine también está ahí, aunque no creo que aguante mucho.

Por su parte, June es llevada una sede de un periódico abandonada que fue usada en algún momento como cuartel de fusilamiento, una de las paredes está cubierta de sangre y llena de agujeros de balas, ver el zapato en la oficina y luego su par frente a ese muro me ha provocado el mismo vacío en el estómago que ver el abrigo rojo en la carreta en La Lista de Schindler. Estar en ese lugar solo enloquecería a cualquiera, y cuando por fin aparece Nick se convierte en el blanco de la furia de June. Ella quiere que él le ayude a rescatar a Hanna y la lleve a Canadá, pero no es posible, es demasiado peligroso. Luego de tener un ataque de ira, June termina teniendo sexo con él, escena que en principio me pareció innecesaria pero que luego comprendí, era la manera que ella tenía de controlar la situación, de ser dueña de sí misma y escapar de la realidad al menos por un rato.

En el periódico encuentra un DVD de Friends, una forma de recordarnos que con unos cuantos errores podríamos ser June, que la historia no sucede en otro universo, en un pasado remoto ni en un futuro distante. Debo admitirlo, el final me ha sacado unas cuantas lágrimas, los muertos merecen más, pero ese homenaje es un buen inicio. Se acerca la revolución.

Hay series que quieres acabar de una sentada, y otras con las que es mejor ir de a poco si no quieres terminar con un colapso nervioso. El Cuento de la Criada es del segundo tipo, por suerte de ahora en más tendremos episodios con una semana de por medio para procesarlos.

 



el autor

2 comentarios

  1. El cuento de la criada es de las pocas series que tratan la homosexualidad al mismo nivel que la heterosexualidad, que muestras qye tenemos los mismos deseos y miedos que cualquier otra persona (de manera parecida a como trataban la pareja de mujeres de Sense8).

    Uno de los episodios de la primera temporada que más me afectó fue la ablación de Emily y el asesinato de su amante-pareja. Creo que era el tercero, simplemente tuve que dejar de ver la serie en ese momento. Efectivamente ahí descubrí que no es serie para maratón.

    Ver ahora como la separan de su familia es desgarrador, ver como con un simple cambio de leyes pasas de tener una vida normal a que te la destrocen. Y esto está pasando en la realidad (véase Rusia y todos los países que comentas en le post).

    Da miedo, mucho miedo.

    • Tienes razón, es realmente frustrante saber que este tipo de cosas no suceden solo en la ficción, que en el mundo hay mujeres que siguen siendo víctimas de ablación y personas son perseguidas por no ser cisgénero o heterosexuales. Gracias por tu comentario.

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