Análisis de The Walking Dead. Temporada 8. Episodio 12

0

Bienvenidos una semana más a los análisis de The Walking Dead. Hemos llegado al ecuador de esta segunda parte con un episodio 12 bastante mejor de lo que me esperaba tras el fatídico final de Carl que gustó a medias. Eso sí, el nivel estaba bastante bajo así que no esperéis un episodio de 10, nos conformamos con un 5.

Enlace al resto de episodios de la serie

El plan maestro

Con la vuelta de Dwight al Santuario, las cosas se han puesto de nuevo en marcha. Eugene dejó caer a Negan la posibilidad de derrotar a Hilltop no con un ataque directo, sino con uno mucho más psicológico y virulento: fabricar catapultas para lanzar sobre sus cabezas restos de zombis y así contagiar y mermar a todos los que allí hubieran. No se si Negan ha dejado de lado las catapultas, más que nada porque no se han visto ninguna, pero ha decidido llevar a la mayor parte de sus hombres con cubos de vísceras de no muertos y con sus cuchillos bañados en esa sangre para así esparcir el virus entre sus enemigos.

Mientras tanto en Hilltop, esperando lo peor, decidieron poner avanzadillas cada 800 metros con el fin de avisar al refugio de que Negan se acercaba, y en una de esas avanzadillas está Rick. El anterior líder de Alejandría decide en vez de avisar a sus compañeros tocando el claxon, perseguir el convoy y sacar de la carretera al coche de Negan que para su suerte estaba conduciendo solo. En ese momento se produce una persecución cuando Rick embiste el lateral del coche y obliga a su enemigo a abandonar la carretera principal y meterse en un pueblo donde ambos acaban estrellados.

Por su parte, Rick nunca pensó que encontraría un “aliado” en Simon, o algo parecido pues este, harto de ser un secuaz de Negan, decide parar el convoy y obligarles a permanecer en la posición mientras él mismo y Dwight buscan a su jefe. Con esto, Rick tiene el tiempo suficiente como para poder enfrentarse a Negan cara a cara.

El enfrentamiento deja mejor sabor de boca que el que ambos protagonizaron en la primera parte de esta temporada, os lo aseguro. Una pelea donde no se mide el más fuerte sino el que tenga mejor reflejos puesto que deciden arreglar sus problemillas en un edificio infestado de zombis en la mayor oscuridad. Sin embargo y como era obvio, este no es el final de ninguno de los dos a pesar de que Rick consigue apropiarse de la querida Lucille, prender el bate en llamas y hacer aspavientos intentando alcanzar a su enemigo, cosa que no consigue y este escapa. ¿A dónde? Pues a ningún lugar en especial, pero tiene una nueva compañera de viaje, Jadis. Esta tiene a Negan atado en su coche y se lo lleva a hablar un poco de la vida, supongo.

El ascenso al poder de Simon

Mientras Negan está jugando a Mario Kart con Rick, Simon se antepone al resto de comandantes como el líder provisional y decide llevarse a Dwight a investigar dónde ha ido a parar su jefe. ¿Es esta la intención del bueno de Simon? Para nada, y conoce el secreto de Dwight. Tampoco es que este último sea el mejor ocultando cosas, pero Simon se ha percatado de que tuvo algo que ver él en la muerte de su grupo en el asalto a Alejandría, con lo que decide aliarse con él.

Las condiciones son sencillas: dejar a Negan a su suerte, inventarse una excusa que ambos cumplirán y dejar de lado a un jefe que solo les trae desgracias. Sin embargo, Simon no va a dejar que los supervivientes de Hilltop se vayan de rositas y si Negan quería solo asustarlos y esparcir el virus con el objetivo de que tarde o temprano se rindieran, Simon quiere arrasar el asentamiento y dirigirse a otras zonas, expandir sus horizontes. Y así lo acuerdan, Negan ha muerto o se ha convertido en zombi y ellos dos van a liderar el asalto final a Hilltop.

Georgie y los gemelos de Matrix

Mientras ocurre todo esto, en Hilltop reciben un extraño mensaje con unas coordenadas. En principio no parece ser una trampa de los Salvadores puesto que su modus operandi es entrar y matar, no se paran a pensar en planes para pillar con la guardia baja. Con la nota en mente, Michonne, Rosita, Maggie y Enid debaten sobre si ir o no. Pensad por un momento la situación: os envían una nota ofreciendo comida en un punto X, ¿iríais? Pues no solo van, sino que lo hacen las cuatro dejando a Hilltop sin líder ni dos de las mejores tiradoras, Enid está por estar.

En medio de la nada se encuentran con una mujer mayor, Georgie, y los dos gemelos de Matrix (con gafas, no hablan y tampoco es que hagan mucho). Esta mujer les ofrece conocimiento, muy al estilo el señor Burns cuando en forma de “alien” les ofrece amor. Obviamente son tontas para ir pero no lo suficiente como para creérselo y se llevan a las tres a Hilltop para deliberar.

Sabíamos cómo iba a acabar, más que nada porque Georgie y las dos señoras con las gafas suponen un arco argumental que pueden retomar cuando les de la gana. Sin embargo, la mujer no solo acepta irse libres y sin ninguna complicación, sino que ofrece a Hilltop el conocimiento que ella traía, en forma de libro medieval con planos para construir molinos, acueductos…, y cajas de comida; a cambio ella y su grupito volverán cuando consideren que deben hacerlo y esperan ver lo bien que ha florecido Hilltop. Eso tiene un “o si no…” más grande que una catedral, pero démosle a la simpática de Georgie una oportunidad.

Y hasta aquí el episodio. Ya os he dicho que no es uno de 10 y que nos conformamos con un 5. También era obvio que, estando a 4 episodios del final, la historia empezara a repuntar de cara al último episodio.

Un saludo y sed felices.



el autor

Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos y el cine como medio de escape, sacrificando la vida social. Aunque no me arrepiento. Fan hasta las venas de Batman y El Señor de los Anillos. El mundo se me queda corto, mejor dejadme en la Tierra Media.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Esta semana se estrena Tomb Raider, la enésima película basada en un videojuego y que esperamos que funcione mejor que sus predecesoras. No solo mejor…