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“Bakuman”: la leyenda rosa del mercado laboral del manga

El éxito a nivel mundial del manga y el anime no es nada nuevo. Generaciones de chicos occidentales se criaron con Mazinger Z, Goku o luego Naruto. Las razones de cómo algo tan pensando para contentar a un público local, el japonés, ha terminado siendo tan extraordinariamente exportable a países europeos o americanos, es otra historia para contar otro día.

Del éxito arrollador del manga, unido al éxito de los videojuegos japoneses, ha surgido una corriente de glorificación suprema hacia todo lo japonés. No hablamos de una admiración hacia las fantásticas obras que han salido de allí, tanto en manga, anime o videojuegos. Hablamos de una idealización absurda de la realidad japonesa o de su historia, hasta el punto de ignorar sus lados más oscuros y menos bonitos.

En ese sentido “Bakuman” es un ejemplo fantástico.

Bakuman es un manga que ha publicado entero Ivrea en España en unos 20 tomos. Pertenece al género “shonen”, es decir, destinado a público masculino adolescente. Sus autores son ni más ni menos que Oba y Obata, creadores del arrollador comercialmente “Death Note“. El argumento principal de Bakuman es como sigue: dos chicos que están en un instituto deciden convertirse en autores de manga, de tal modo que uno hará los guiones y el otro el dibujo. El que se encargará de los dibujos, Mashiro, está enamorado de una chica con la que ni se habla, Azuki. Todo comienza de verdad cuando el que se encargará de los guiones, Takagi, provoca que Mashiro se encuentre con Azuki y que estos se prometan casarse cuando ambos dos, Mashiro y Azuki, cumplan sus respectivos sueños laborales. En el caso de ella, ser dobladora de anime. En el caso de él, conseguir que un manga suyo sea llevado a serie de televisión y que ella doble a una de las protagonistas. Hasta que ese sueño no se logre no volverán a verse.

De ese modo, la pareja de protagonistas presenta sus proyectos de manga a la todopoderosa revista Shonen Jump. ¿Qué revista es ésta? Ni más ni menos que la revista de manga más importante que hay, de la que salieron Mazinger Z, Oliver y Benji, Bola de Dragón, los Caballeros del Zodíaco, Kenshin, Naruto o One Piece. Conseguirán meterse entre los autores de la famosísima revista e iremos con ellos de la mano descubriendo desde abajo el proceso de creación del manga más comercial y exportable. Al ser un manga destinado a chicos adolescentes tendremos batallas, los “jefes finales” y las técnicas especiales, al mejor estilo dragonbolero, pero…aplicado a dibujar cómics, imaginar nuevas tramas, nuevos personajes y luchar cada semana por liderar las encuestas de opinión, las cuales deciden qué serie sigue y qué serie es cancelada. Con una historia de amor muy platónica detrás y con el muy agobiante ritmo y exigencia del mundo laboral del manga.

Puede pensarse que algo así, una historia de dos chicos pensando qué dibujar o qué guión hacer la semana que viene, cómo conseguir subir dos puestos en las encuestas o cómo superar a otro autor que acaba de llegar la revista pudiera ser aburrida. Los autores de “Death Note” consiguen que algo así sea entretenido, divertido e interesantísimo. Lo consiguen por ser muy habilidosos en plantear intrigas, nuevos retos y conseguir no caer nunca en la monotonía. Consiguen hacer interesante y divertido algo con lo que era muy fácil aburrir a las vacas. Los secundarios tienen una gran personalidad y el ambiente general del manga, aunque es de competición entre autores de manga, es amable.

“Bakuman” fue un éxito de ventas y de crítica. Aquí en España también. Está bien dibujado, está bien planteado, está bien narrado, los personajes están bien construidos, está muy bien hilado el argumento.

Pero aquí está la trampa. Las cualidades del manga pueden hacernos aceptar acríticamente lo que nos están contando y aceptarlo como algo real. No es casualidad que la historia del manga se desarrolle en la revista que publica el manga. Los jefes aparecen como severos y exigentes, pero nunca injustos. Son tremendamente objetivos con los juicios sobre los mangas que ven. Hay una colaboración casi perfecta entre jefes del mismo nivel, hasta extremos inhumanos y demasiado increíbles. Hay una continua promoción de la revista como un reducto de competencia extrema pero con un profundo sentido del honor, aspecto en el que incluso los adversarios de los dos protagonistas encajan: están compitiendo por seguir en la revista pero antes de eso, se apoyan en los momentos malos y son todos amigos del alma. Nos jugamos nuestro futuro laboral cada semana unos contra otros, en un ambiente sumamente competitivo y estresante, pero actuamos siempre como si fuéramos hermanos. Siempre.

Los auténticos villanos del manga es significativo quienes son: aquellos que rechazan el modo de trabajar clásico de la revista. Los que creen que pueden hacer un guión a través de comentarios en Internet o quienes ponen su vida personal por encima del trabajo o quienes desde su casa critican las tramas de un manga. Y esto es algo importante: el manga transmite que el éxito en el mundo del manga sólo llega trabajando estando enfermo, trabajando en fiestas, trabajando dejando prácticamente de tener vida y trabajando por encima de lo que ya considera necesario, que no es poco, la propia dirección de la revista. Cualquier revés o muestra de fracaso es admitida por el protagonista, (el dibujante) como un favor que se le hace u otro estímulo para trabajar aún más, hasta el extremo de enfermar y seguir en el hospital.

Y aquí no se trata de qué ética del trabajo tiene cada uno o si realmente creemos que el éxito viene a partir de la anulación del espacio personal fuera del trabajo. “Bakuman”, además de ser un gran manga, también es una apología del trabajo hasta la enfermedad y un ejercicio de edulcoramiento de la realidad del trabajo en el mundillo del manga.

La realidad del mundo laboral del manga está muy bien resumida en la historia de Syuho Sato, creador del exitosísimo “Say Hello to Black Jack“. Sato hizo también una parodia de “Bakuman” llamada “Bokuman“, en la cual contaba de un modo mucho menos mitificador cómo funciona el mundo laboral del manga.

Al final resulta que no todos los jefes son justos. Al final resulta que sí hay, como en todos los sitios del mundo, preferencias personales. También existen los jefes malos y jefes insoportables. Existen conflictos con los editores y no sólo por que estos, como buenos padres, te digan que trabajas mucho. Y, claro, hay caprichos de la empresa, juegos de poder dentro de esta y, en fin, lo que hay en toda empresa desde que el mundo es mundo, al contrario de lo que pueda parecer leyendo la obra parodiada, “Bakuman”.

También el malvado autor de “Bokuman” se ha caracterizado siempre por ser de los pocos que se ha atrevido a hablar de los sueldos que ganan los autores después de jornadas inhumanas de trabajo (aquí en cuatro partes: I, II, III y IV).

A continuación podéis comenzar a leer esta primera parte de uno de los escritos más interesantes y críticos que un mangaka ha podido escribir a lo que un mangaka ha de enfrentarse:
Cuando Syuho Sato comenzó a entregar sus trabajos semanalmente:
Cuando Syuho Sato comenzó Umizaru, se le pagaban unos 10.000 yenes (80 €) por página, teniendo el manga 20 páginas por capítulo esto supone un beneficio de 800.000 yenes al mes (6.200 €).
Gastos mensuales:
Impuestos: 80.000 yenes (620 €)

Paga mensual a 3 asistentes: 470.000 yenes en total (3600 €)

Gastos mensuales en alimentar al staff: 100.000 yenes (770 €)

Coste mensual del material de dibujo y de consulta: 100.000 yenes (770 €)

Alquiler del estudio: 70.000 yenes (540 €)

Factura mensual del agua/luz y electricidad: 50.000 yenes (385 €)

Pese a haber omitido otros gastos propios del autor, mensualmente sus pérdidas ascendían a unos 200.000 yenes. (1500 €)
Su ritmo de trabajo era de 20 horas diarias, y básicamente su estudio de dibujo hacía a la vez de su hogar. Logró ahorrar unos 2 millones de yenes (15.500 €) antes de comenzar a serializar sus obras, pero una vez el primer tankoubonfue publicado, sus ahorros descendieron hasta los 70.000 yenes (540 €) (…)

Actualmente, Syuho Sato dibuja alrededor de 450 páginas en un año, recaudando con ello unos 16 millones de yenes (123.200 €). Además, obtiene unos 150.000 yenes (1.200 €) por cada capítulo de New Say Hello to Blackjack (Shin Blackjack ni Yoroshiku). Sin embargo, ha de afrontar unos gastos de 18 millones de yenes anuales (140.600 €) por la contratación de 6 ayudantes, lo que reduce sus beneficios a cero. Si sumamos los costes del material de dibujo, del material de referencia y otros gastos, no hay dinero suficiente para cubrirlo todo.

Es algo que aparece de pasada en Bakuman, la cosa económica. Se menciona, claro, cuando hay aumentos o se venden tomos. Pero se pasa de puntillas generalmente, como algo secundario o como un instrumento de motivación para el guionista en un momento dado que se queda sin inspiración, pero no como algo central. También se pasa de puntillas sobre el machismo bastante lamentable del medio, apenas asomándose al final del manga cuando está más o menos admitido que una chica que dobla anime no puede tener novio o bien no puede ser público que lo tenga debido al fanatismo e idolatría enfermiza que tiene tanto obsesionado con el anime.

Bakuman es la leyenda rosa, el magnífico relato magníficamente dibujado y narrado en forma de lucha romántica de un mundo laboral que no existe pero que sería bello creer que existiera. Una mentira bella producida por la gente más interesada en hacer creer esa misma mentira. La enésima prueba de que la belleza artística no es sinónimo de realidad ni de honestidad intelectual.

Raúl Sánchez
Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

4 COMENTARIOS

  1. Me leí el tomo 1 y me gustó mucho. Según leo en tu post ¿quienes pueden vivir del manga? ¿Sólo los top top top? ¿No da lugar a clase media? ¿O vives como un rey o no puedes vivir? Apañados vamos

  2. Interesantísimo ! He leido varias veces sobre este manga pero nunca con tanta profundidad sobre el tema. Lo agrego a la lista de futuribles aunque mi cartera esta ya bastante vacía despues del desembolso para entrar en el comic americano jajajaja Anotado queda !

    Un saludo.

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