Black Mirror: Bandersnatch

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Bienvenidos, amigos del lado oscuro de la red, a este mi pequeño rincón del universo. Hoy me paso para aquí para explicaros un poco que es esto de Bandersnatch, la película de Black Mirror que se estrenó esta semana con 5 horas de metraje, pero que puedes ver en solo 90 minutos. Y es que la película de Netflix es una reinvención de estos clásicos libros de “Elige tu propia aventura”, donde puedes tomar decisiones por el personaje principal, desviando el devenir de los acontecimientos. Debido a esto, decir que va a haber spoilers es un poco confuso, ya que el creador no ha confirmado cuantos finales distintos puede tener esta película. A continuación, mi propia experiencia con Bandersnatch. Para los episodios más convencionales de la serie, hemos hablado mucho de ellos en esta web.

Sólo podréis interactuar si encontráis este símbolo

Decidas lo que decidas…

Stefan es programador y se ha basado en Bandersnatch, un antiguo libro de “Elige tu propia aventura” para desarrollar una primera versión de aventura gráfica, que va a presentar a una importante compañía de videojuegos. Nuestra historia comienza el día de la presentación, y, para que empecemos a familiarizarnos con el asunto, podemos decidir que cereales tomamos en el desayuno, o que música escuchar. Las decisiones, eso sí, son inamovibles, y no puedes deshacerlas. Además, solo tienes diez segundos para elegir, y si no eliges, la película lo hace por ti.

Yo ya había tomado mis primeras decisiones, y había llevado a la ruina el primer videojuego de Stefan, cuando mi amigo ha vuelto a levantarse el día de la presentación de la demo, y todo vuelve a empezar. Pero ya no hay elecciones. Ya has elegido y vuelta a empezar. Pero las cosas ya no son como antes. El tiempo se ha desdoblado, y no solo nosotros hemos aprendido algo, parece que los personajes también, aunque ellos mismos aún no son conscientes del todo.

El prota. Intentad no cogerle mucho cariño

Las elecciones parecen banales al principio, pero cuando empezamos a comprender de que una decisión puede llevar a un videojuego a la ruina, o provocar el éxito; cuando empezamos a entender que no hay nada al azar, nos entran las ganas de proteger a Stefan. Pero no os engañéis, esto es Black Mirror. Quizá es un poco condescendiente con el espectador, y da demasiadas pistas sobre como elegir, y te permite volver a las decisiones, diciéndote en cual de ellas te has equivocado o cual ha sido la que ha provocado tu caída en desgracia. Hay un final en concreto, en el que las cosas salen todo lo bien que podrían salir. Y encontramos una suerte de escena post créditos que le otorga a la historia una nueva profundidad. La concepción de que, en realidad, ni siquiera nosotros desde nuestro cómodo sofá, viendo Netfix, estamos eligiendo del todo.

Las referencias y los guiños al espectador, sello de la casa

Una de las cuestiones más típicas de Black Mirror, son las referencias internas al universo creado por la serie, y los guiños constantes al espectador que los disfruta. Esta ocasión no iba a ser menos, y la película está plagada de referencias. Desde el juego revolución del momento “Mtl Hdd” (referencia al capítulo Metal Head), o el último invento del genio de los videojuegos Colin Ritman (Will Poulter), Nosedive (recordáis aquel episodio con Dallas Bryce Howard ¿No?) También es un aspecto recurrente el logo del Oso Blanco.

El desencadenante

Referencias a Philip K. Dick, el afamado escritor de ciencia ficción, a videojuegos clásicos, como Manic Miner, a referentes del género como Akira… Todo en esta película está pensado para ser un capítulo inmersivo en el universo de Black Mirror... Y todas aquellas que me habré perdido por no haber seguido un arte de la trama.

La opinión de Sofía

Vamos al lío. ¿Que me ha parecido a mí Bandersnatch? Un cinco de cinco. Es completamente confusa y frustrante los primeros 15 minutos, ya os aviso. Las opciones, las vueltas al origen, los flashbacks… Pero llega un momento en que consigues entender que no hay nada que entender. Dos consciencias tomando decisiones a la vez solo pueden traer el caos. Y es lo que ocurre, si. Me gusta la idea de la rebelión, y me da pena que no lo exploten un poco más. O tal vez si que lo hagan. Y es que, tras dos horas y media viendo la película, y buceando un poco por Twiter, donde ha arrasado, tal y como esperaban los altos mandos de Netflix, he descubierto que hay gente que ha sido capaz de esquematizar la película y sus múltiples opciones, y que yo no había visto mas que dos.

Will Poulter os aconseja “Si a las drogas”

Tal vez, la premisa parezca simple (que lo es), pero lo que Netflix ha construido funciona. No es el primer intento de la plataforma de jugar con la interacción con el contenido. Hace unos meses, sacaron un episodio de la serie “El Gato con Botas” en el que el personaje interpelaba a los niños, que podían decidir. Ahora han ido un paso más allá. Y es que disponían de la plataforma perfecta para este experimento. Black Mirror se presta a estos juegos. Un acierto también es que la acción no se detenga durante el breve lapso de tiempo que te dan para decidir. Eso te mantiene en tensión, alerta. Te hace darte cuenta de que no es algo fácil.

Tú buscando formas de no joderle la vida al pobre chaval

Hay algunos análisis que la ponen de obra maestra, y otros de un mero capítulo más, y no de los mejores. Pero quizás es el momento de llamar a las cosas por su nombre. Bandersnatch es solo el globo sonda de Netflix con respecto a las nuevas tendencias del contenido audiovisual. Su prueba de que las películas van a avanzar, y también la forma de verlas. Y, como tal, visto la acogida y lo bien que ha funcionado, diremos que es un éxito. Yo volveré después de mi penitencia por haberle arruinado la vida a Stefan. Hasta entonces… sed felices.



el autor

En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

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