Bienvenido una semana más a Westworld. Para los no iniciados en los placeres violentos que nos ofrece el parque, aquí tenéis los enlaces a los capítulos anteriores de la serie.
Capítulo de transición. Se asientan posiciones y conocemos más al misterioso Pistolero de negro. La serie sigue dejando teorías y tramas en el aire. Una muestra más del nivel de profundidad de su guión.

EL PISTOLERO DE NEGRO
Por fin conocemos algo más de uno de los personajes más misteriosos de la serie. Se ha especulado con la posibilidad de que el pistolero de negro sea William, el joven del sombrero blanco. Aunque es un apunte interesante, dudo que sea cierta, ya que el encuentro entre Dolores y William al final del tercer capítulo echa por tierra la teoría de que la serie se desarrolle en dos líneas temporales distintas.
El pistolero de negro es un huésped que lleva viniendo al parque desde sus inicios. Conoce y ha completado todas y cada una de las tramas. Vamos, como un experto jugador de rol que busca completar el 100% del juego. En este caso, todavía no sabemos por qué, el pistolero de negro conoce a Arnold, el cofundador de Westworld. Intuye que, pese a que Arnold murió, dejó una trama en lo más profundo del parque, una historia en la que si haya algo real que jugarse.
Siguiendo la pista de la serpiente, encuentra a la secuaz del bandido Héctor Escaton, una chica rubia con un tatuaje de una serpiente que le recubre todo el cuerpo. Quiere conocer la historia de ese tatuaje. A cambio, como en cualquier juego de rol, deberá cumplir una tarea para la chica.
Hay una escena que llama la atención. Uno de los miembros de la banda de la chica es un huésped que reconoce al Pistolero como el jefe de una fundación que ha salvado la vida de un familiar. Acude a darle las gracias, pero el pistolero no quiere saber nada de él. Son sus vacaciones. Cada vez conocemos un poquito más de este obsesionado jugador.
Finalmente, tras rescatar al bandido Escaton de una prisión, la muchacha le cuenta la historia de la serpiente: el tatuaje está hecho de la sangre de aquellos que mataron a su familia. El pistolero le pregunta por la cabeza, que aún está sin tatuar. La cabeza es para el líder de aquellos hombres, el único que la chica no ha podido matar: Wyatt.
Como recordaréis, Wyatt es el misterioso villano que diseñó Ford para su nueva trama en la que iba a involucrar a Teddy. Un loco que proclamaba que el mundo no era de los humanos ni de los animales, si no de otros que manejaban los hilos a su antojo… ¿Es Wyatt un reflejo de Arnold? El hecho está en que, actualmente, Wyatt es considerado un mosntruo. El pistolero de negro marcha en su búsqueda junto con el bandido Lawrence, un anfitrión al que, misteriosamente, el hombre de negro no quiere matar. Queda por averiguar cuánto sabe Lawrence al respecto y el papel de su hija, la que le dijo al pistolero a dónde ir buscando el Laberinto.

EN LAS INDUSTRIAS DE WESTWORLD
El suicidio, si es que se puede llamar así (se trata de un robot), del anfitrión al que perseguían la chica de programación y el jefe de control de calidad ha alterado a muchos en Westworld. A partir de ahora, será control de calidad los que se encarguen de las actualizaciones de los anfitriones. Bernard intenta tranquilizar a la chica diciéndole que lo que dibujó aquel anfitrión no era Orión, pero todos sabemos que Bernard es el más preocupado por el nuevo rumbo de los anfitriones. Más cuando en una charla con Dolores observa su tendencia cada vez más marcada en ser libre y desatarse de las cadenas que le oprimen.
Por otro lado, Theresa, la directora de Westworld, viaja al parque para ver los avances de Ford en su nueva trama. Parece estar construyendo algo gigantesco. Theresa come con Ford en un sitio en el que ella misma recuerda haber estado de pequeña. El anciano, que hasta daba sensación de senil en el primer capítulo, sigue mostrando nuevas capas de su compleja personalidad. Ante la amenaza de Theresa de que los accionistas aparten a Ford por no entregar la trama a tiempo, el creador de Westworld le recuerda que tanto Arnold como él veían a todos como huéspedes en el parque, incluidos los mismos miembros de la empresa. Theresa se percata de que está sentada en la misma mesa y silla en la que estuvo con sus padres cuando era pequeña. Ford lo sabe, dándole a entender que no sólo tiene el control de los anfitriones, sino también de los trabajadores de Westworld. Le pide que no se interponga en su camino y que deje en paz a Bernard, con quien tiene una relación. Aunque Ford sigue haciendo distinción entre Arnold y él, sigo sin ver esa delimitación. Sigue siendo el personaje que más secretos esconde.

ENTRE TANTO, LOS ANFITRIONES…
Siguen haciéndose preguntas. Ya no sólo se preguntan a sí mismos qué es lo que le están ocurriendo, si no que su “conciencia” comienza a jugarle malas pasadas.
Dolores se ha unido a William y Logan en la búsqueda de un forajido. William parece enamorado de ella. Sin embargo, la anfitriona está más pendiente de sus propios recuerdos, que la teletransportan a cuando estaba muerta y los miembros del parque la recogían para lavarla.
Los de control de calidad no tienen en cuenta su huida debido a que se encuentra con dos huéspedes. Aún así, durante su estancia en un pueblo, un agente del sheriff (un anfitrión mandado para llevarla de vuelta a casa) le pide que vaya con ella, que su padre le busca. Una voz le dice que recuerde, y ella responde que su padre está muerto. Los actos de rebelión al sistema son cada vez más claros. Al final del capítulo, Dolores acompaña a William y Logan a una de la misiones más importantes de Westworld: un lugar llamado Pariah y un hombre apodado el Lazo. Curiosamente, Pariah es el lugar de donde procede la banda de Lawrence, el forajido que acompaña al Pistolero de negro. ¿Acaso William y Logan se dirigen inconscientemente hacia la misma trama que el Pistolero?
Por otra parte, Maeve sigue muy afectada por su despertar en la industria de Westworld. Al igual que Dolores, comienza a recordar veces anteriores en las que ha muerto. Hace un dibujo de uno de los cirujanos, una especie de astronauta. Al esconderlo debajo de unas tablas, encuentra muchos dibujos como ese. No es la primera vez que lo hace. No es la primera vez que recuerda. Tampoco es la primera vez que se ha olvidado de lo anterior.
Aprovechando la llegada de Hector Escaton al pueblo y tras ver que una niña india llevaba un juguete de aspecto similar al de su dibujo, decide darle la combinación de la caja fuerte al bandido a cambio de preguntas. Escaton le dice que es una leyenda de los nativos, un ser venido del infierno para vigilar el mundo. Sorprendentemente, mientras las fuerzas del orden invaden el burdel para matar a Escaton, Maeve se clava un cuchillo donde cree que fue disparada. Escaton mete la mano en la herida y encuentra la bala. La que se dejaron los cirujanos. El bandido le pregunta qué significa y Maeve, con una rotundidad nunca vista en la serie, le responde que significa que todo es mentira. El capítulo termina con un apasionado beso entre ambos mientras son tiroteados.
Un saludo y sed felices!
























Este giro argumental cambia el tono de la historia, sigue habiendo tensión y sustos, pero tambien se burla de sí misma y recuerda al argumento de Unreal, mostrándonos el lado oscuro de los shows televisivos y la manipulación detrás del entretenimiento. Tenemos al carismático Cheyenne Jackson interpretando a Sydney Aaron James quien es el productor de My Roanoke Nightmare. Ahora, el ambicioso Sydney quiere aprovechar el éxito del programa para grabar una secuela en forma de reality llamado Return to Roanoke: Three Days in Hell (Retorno a Roanoke: Tres días en el infierno) en el que los que vivieron la historia y los actores que los interpretaron volverán para
convivir unos días en la casa. En el proceso de planificación del programa vemos que el productor aunque muy divertido (no sé ustedes pero a mi se me escapó una carcajada al ver su imitación de Cricket) carece bastante de moral y escrúpulos, planificando artimañas legales para evitarse líos en caso de que las cosas se salgan de control, valiéndose de engaños para juntar al reparto, casi que hostigandolos en las entrevistas para lograr sacarles las respuestas que buscaba, e ignorando una muerte para no retrasar el rodaje.
El mundo que nos presentan a partir de este episodio se asemeja mucho nuestra realidad, así que el tema de los fantasmas son para Sydney una fantasía de los verdaderos Miller, por lo que da la orden de instalar trucos para asustar al reparto y hacer más emocionante el programa. Pero las cosas se le saldrán de las manos, y al mismo tiempo logrará un éxito que jamás habría imaginado, porque en medio del episodio se anuncia que estamos viendo las grabaciones rescatadas después de que todo el reparto con excepción de una persona, muriera en extrañas circunstancias durante el rodaje.
Personalmente, el recurso de cámara en mano es algo que me resulta incómodo de ver en películas o series porque me saca de la historia, sin embargo aquí funciona a la perfección, las supuestas tomas desde los celulares, las cámaras que siguen a Sydney y las escondidas en diferentes puntos de la casa se complementan muy bien, no habría una mejor manera de narrar visualmente la historia. y ni que decir de los detalles como el vídeo en el paseo de la fama, los paparazzi siguiendo a Shelby y Dominic, el detrás de cámaras de My Roanoke Nightmare y las audiciones para La Carnicera, simplemente geniales
Este capítulo es de los personajes, con actores mediocres esto no habría sido posible, todos lo hacen increíble, sobre todo Kathy Bates pero de ella hablaremos más tarde. Los únicos que quizá pasan un poco desapercibidos son Andre Holland y Cuba Gooding Jr., pero habrá que esperar que juego dan más adelante. A Cheyenne Jackson le queda perfecto el papel de showrunner inescrupuloso y amarillista, y Lily Rabe lo hace muy bien, la similitud entre su interpretación y la de Sarah Paulson en episodios anteriores es reconfortante.
Es genial ver a Sarah Paulson interpretando a la actriz británica Audrey Tindall, es muy divertido como su personaje y los demás actores a pesar de haber interpretado la historia creen que es una mentira de los verdaderos Miller y no se limitan en sus comentarios burlones, y es que tienen razón, es incoherente que alguien que pasara por lo que supuestamente pasaron Matt, Shelby y Lee se atrevan a volver a esa casa, por más matrimonio o reputación que esté en riesgo. El momento en que Audrey se burla de Shelby diciendo “Ardiente y patética, justo así la representé” , ademas de gracioso, es una descripción perfecta de mi opinión sobre el personaje, creo no ser la única cansada de verla gritar todo el tiempo el nombre de su esposo y esperando ser rescatada por él.
Fue sin duda una sorpresa ver el cambio de Evan Peters, quien después de tanta espera recién había hecho su aparición en la temporada el episodio pasado representando a un aristócrata déspota, berrinchudo y con fobia social. Al dejar a un lado el documental ficcional interpreta (por muy poco tiempo) a Rory Monahan, un actor que podría definirse como un idiota adorable que curiosamente forma una también adorable pareja con Audrey Tindall, con quien contrajo matrimonio después de que el romance surgiera tras el rodaje de My Roanoke Nightmare.
Por otro lado tenemos a Lee “real” (Adina Porter) que es incluso más molesta que su versión televisiva, y por su puesto, a la actriz que la representaba
Por favor denle un Emmy a Kathy Bates. El personaje de La Carnicera era excelente, pero el personaje de la actriz Agnes Mary Winstead obsesionada con La Carnicera es perfecto, podría decir que es el que más me ha impresionado en esta serie. La interpretación de Kathy Bates en este episodio se roba el show, va
andando por el paseo de la fama de Hollywood con hacha en mano, apareciendo en casa de su compañera Audrey Tindall reclamando un galardón que cree debió ser suyo, amenazando a Sydney desde un balcón e irrumpiendo en el el set de grabación a pesar de tener una orden de restricción. Espero que Agnes no salga del panorama y siga dando de qué hablar, porque de lo contrario sería un total desperdicio.




“Yuri, a partir de ahora seré tu entrenador. Y haré que ganes el Gran Prix Final” dice un muy desnudo Victor para sorpresa (¿y deleite?) de Yuri y de los espectadores.
Los personajes son únicos. No importa si son familia o tienen el mismo origen étnico; ningún personaje se parece a otro. Y este elemento dota de vida y realismo a la serie misma, pues no se trata de un simple cambio de colores sino que es mucho más que eso. Por ejemplo, Yuri Katsuki comparte la misma contextura y el uso de gafas de su madre, pero la altura y el color de piel de su padre. Las trillizas Axel, Lutz y Loop son idénticas pero distinguibles entre sí; con el cabello caoba de la madre y con las mejillas grandes del padre.
Otra particularidad del diseño es la precisión y detalle de cada uno de los elementos que vemos. Bien sean mostrando un perfecto modelo del Iphone 5, de los mensajes de texto vía Line, las llamadas de Whatsapp o el vestuario, el detalle es sorprendente.
Pareciera que la lista es muy larga y que la serie está plagada de fanservice, pero no es así. Este es un elemento más de la trama y no el foco de esta; está ahí para hacer la historia más entretenida y atrayente, y no para desviarla hacia un vacío lleno de hombres lindos en situaciones que rayan lo vulgar (como sí sucede con el fanservice para hombres). Por el contrario, hay un historia coherente y atractiva, acompañada de un hermoso diseño y una excelente animación.
«No puedes controlar lo que dice la gente. Simplemente sé lo mejor que puedas«.
El capítulo quinto, Just to Get a Rep, podríamos traducirlo como El representante adecuado, quién nos representa en el momento justo. Que eso es lo que pasa aquí.
Uno de los nexos de unión entre el capítulo quinto y el sexto es Claire Temple (Rosario Dawson), la enfermera de sobra conocida para quienes hemos seguido las series de Jessica Jones y Daredevil (
El sexto episodio se cierra con la caída de quienes han sido dos de los principales enemigos de Luke desde el comienzo de esta serie Mariah Dillard y Cornell Stokes. Todo comienza en el quinto capítulo, con el corrupto detective Rafael Scarfe, negándose a devolverle a Cornell sus armas incautadas mientras no le dé un aumento por sus servicios. Cottonmouth se niega, forcejean y deja a Scarfe herido de gravedad. Este, consigue llegar a la barbería de Pop, donde, después, lo encontrarán Claire y Luke. Claire hace todo lo que puede para mantenerlo vivo, aunque acabará muriendo. No sin antes, en un último acto de arrepentimiento, contarles toda la verdad y proporcionarles las pruebas para hundir a Dillard y Stokes. Decir que de ambos se muestran detalles de su pasado, de su relación con la mafiosa Mama Mabel.
También caen otros corruptos del departamento de policía como el Teniente Pérez (Manny Pérez), quién intenta matar a Misty Knight, cuando ésta descubre la verdad sobre él.












