Bienvenidos a un nuevo análisis de Mr. Robot. El anterior episodio fue genial, el ritmo fue subiendo hasta ponernos los nervios de punta y dejarnos impactados con ese final. Esta semana las expectativas eran muy altas y aunque no puedo decir que este sea un mal capítulo, tampoco podría asegurar que esté al nivel de los otros veinte que conforman la historia. Estoy acostumbrada a elogiar cada aspecto de esta serie, sin embargo este episodio, aunque tuviera sorpresas y momentos interesantes, me pareció lento e incluso de relleno, y no me malinterpreten, no espero que todos sean tan intensos como el anterior, pero creo que habrían podido mostrarnos lo mismo en la mitad de tiempo.
Es momento de entrar en detalles, a partir de aquí empiezan los SPOILERS así que quedan advertidos. Sin más dilación, empecemos con este episodio titulado “eps2.9_pyth0n-pt1.p7z”.
1. Escena gratuita
Después de ser intimidado por Joanna, Elliot rastreó las llamadas que ella estuvo recibiendo supuestamente de Tyrell y la dirección fue reconocida por su matón de cabecera. El origen de las llamadas es una de las grandes incógnitas que dejó el episodio anterior, y aquí no nos resuelven nada. Tenemos una escena en la que Joanna atiende a su bebé, ve la dirección y le comenta a su empleado que ese es el mejor regalo que les ha dado quién sea que ha estado llamando. Ya está, esos instante no aportan nada, no nos despejan ninguna duda, se los habrían podido ahorrar perfectamente.
2. Dinero Digital
China ha rescatado Evil Corp dándoles un préstamo sin intereses de tres trillones de dólares, esto debido a las artimañas entre White Rose y Phillip Price. Ahora Price está intentando convencer a un alto funcionario del gobierno para ofrecer préstamos en Bitcoin (moneda digital) a ciudadanos del común, pero el hombre dice que esa divisa no está reglamentada y que esa movida sería anticonstitucional. Según Price esta sería la solución para estabilizar la economía porque el dinero «real» desaparece con rapidez , aunque seamos sinceros, esta debe ser una jugada de White Rose, y creo que este asunto del Bitcoin y los cortes de luz recurrentes que hemos visto en los episodios anteriores tienen algo que ver con la famosa segunda fase de Dark Army.
3. Incógnita sin resolver
Los últimos instantes del capítulo anterior tuvieron demasiada tensión, después de ver cómo miembros de Dark Army atacaban el restaurante donde se encontraban Darlene y Cisco, nos quedamos con la duda de si habían salido con vida. Este episodio no nos despeja nada,todo lo que vemos es a Dominique en el hospital tratando de convencer a Santiago de seguir la investigación e involucrar a seguridad nacional, y luego deprimida en su apartamento hablando con una computadora. Que está bien, apreciamos a Dom, pero queremos enterarnos del estado de Darlene y Cisco, no ver una vez más lo sola que ella está.
4. Excentricidad
“Y Lolita era mía, la llave estaba en mi mano, mi mano estaba en mi bolsillo, Lolita era mía…Y durante un instante, nos miramos llenos de ira, como si aún hubiera sido mía”.
Tal parece que le tengo muy poca fé a Angela. Con lo sucedido en el episodio anterior y la imagen de dos personas frente a ella en el vagón del metro, estaba convencida de que tenía un micrófono escondido y que iba a colaborar con el FBI para entregar a Elliot. Estaba equivocada, la pareja frente a ella era otro par de peones White Rose, y la llevaron en una camioneta a ver la líder de Dark Army en una casa de suburbio.
Todos conocemos la obsesión de White Rose por el tiempo, pero la que tiene por la excentricidad parece ser aún mayor. La estética de la habitación en la que entra Angela es genial, los artefactos ochenteros gustan mucho, la niña con traje es curiosa, pero seamos sinceros, después de un rato fue demasiado. La referencia a Lolita estuvo bastante bien, aunque al llegar a ella las preguntas extrañas ya habían empezado a tornarse aburridas. Al fin, cuando empezaba a bostezar, entró en escena.
La misteriosa White Rose le habla a Angela sobre Price, diciendo que él se pone en riesgo por ella, luego toca el tema de la muerte de su madre y el padre de Elliot para explicar que si no fuera por lo ocurrido con sus padres ellos no serían quienes son. Finalmente, la persuade para que no entregue ninguna información, aunque por supuesto, ser persuadida por la líder de Dark Army es exactamente lo mismo que recibir una amenaza de muerte.

Angela se asusta tanto que cede a las exigencias de White Rose, va a la casa de su abogada a pedirle que olvide que iban a ir al FBI, y de paso se despide diciéndole que no la vuelva a llamar. Ahora, Angela y Elliot están trabajando para el mismo equipo, lo que podría significar que hay una posibilidad para su relación, esto claro, si White Rose cumple su palabra y no la asesina.
5. Mente Despierta. Cuerpo Dormido

Elliot decidió tomarle la palabra a Angela quien le dijo que no trabajara con Mr. Robot y que no confiara en él. En los primeros instantes del episodio él intenta una técnica de inducción de sueños lúcidos para saber lo que hace Mr. Robot mientras no puede verlo, parte de esta técnica consiste en repetir una y otra vez «Mente despierta, Cuerpo dormido», así que lo hace y nos pide que lo hagamos con él. La interacción de Elliot con el televidente es una de las razones que hacen geniales a esta serie, tener al protagonista hablándonos constantemente nos involucra más en la historia. El tour por su apartamento en el episodio anterior me pareció curioso, pero debo admitir que ese «repite después de mí» de este capítulo me resultó un poco irritante. Fue demasiado.
La técnica le funciona y cuando despierta, él y Mr. Robot han cambiado de lugar. Mr. Robot se encuentra frente a la computadora tratando de descifrar un mensaje que le han dejado en un menú de restaurante, después de mucho digitar, y de buscar aquí y allá descubre que el mensaje es un número telefónico. Habla por teléfono y recibe indicaciones, y mientras tanto Elliot se encuentra detrás sin que su otro yo pueda verlo ni oírlo.

Después de seguir a Mr. Robot por la ciudad, Elliot va a parar frente a un taxi que lo está esperando. El taxista no habla el idioma y todo lo que hace es pedirle la dirección de destino, pero él no tiene idea alguna. Por suerte, Tyrell entra en el taxi y le da las indicaciones pertinentes. Elliot no puede creer lo que está viendo, le pide al taxista que le diga si él ve lo mismo, pero el conductor no entiende el idioma y termina sacándolos del auto por el ataque de pánico de Elliot, y es que en este punto él ya no sabe qué es real y ciertamente nosotros tampoco.

Al ser expulsados del taxi, Tyrell intenta calmar a Elliot diciéndole que la segunda fase está a punto de ponerse en marcha y que le va a encantar. Por ultimo los vemos alejarse emulando la icónica escena de Casablanca y oímos la famosa frase «Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad».
La aparición de Tyrell Wellick es lo que hemos esperado desde el inicio de temporada, pero después de cuarenta minutos de una pequeña decepción, su regreso triunfal no me pareció lo suficientemente triunfal. Resta tan solo un episodio, así que crucemos los dedos para que nos den un final de temporada impresionante.