Estos últimos años hemos tenido multijugadores competitivos de sobra, pero lamentablemente la mayoría de éstos han sido bastante decepcionantes. Evolve, que ya nadie lo juega, SW Battlefront, que no tiene nada de contenido, Destiny, lleno de hype pero vacío. ¿Tienen algo en común estos juegos? Sí, que en el momento de su lanzamiento eran de precio completo pero el juego no estaba completo. Desde antes de salir al mercado ya había una campaña de años de duración de DLCs de Destiny, SW Battlefront salió con sólo un par de mapas y sin campaña, Evolve fue abandonado de tal manera que tuvieron que convertirlo en free to play. Hace unos meses salieron al mercado dos juegos que todo el mundo ha comparado pero no de la manera correcta. Overwatch y Battleborn tienen cosas en común, sí, pero la realidad es que son juegos distintos que apuntan a públicos distintos. Ambos comparten el mismo error de tener un precio demasiado elevado para el contenido que nos dan (los dos podrían ser free to play sin ningún problema), y aciertan en mecánicas y cantidad y variedad de personajes. Antes que nada, debo aclarar que Overwatch es un shooter con habilidades. Todos los personajes disparan algo en algún momento, aunque haya personajes que sean de curación o cuerpo a cuerpo. Es un shooter, mientras que Battleborn es un MOBA como League of Legends (incluso tienen modos de juego parecidos) en primera persona y en el cual algunos personajes disparan. ¿Ven la diferencia?
Ambos juegos apuntan al juego en equipo. Parecerá una obviedad ya que es un multijugador competitivo por equipos, pero esto no es COD. Elijas el personaje que elijas, no tiene posibilidad si decides mandarte solo e intentar reventar a todos. No tienes ninguna chance. Es por esto que ambos juegos «recompensan» al equipo y a los jugadores que juegan en equipo. En Battleborn, el menú te muestra no sólo las bajas y muertes, sino también las ayudas, los esbirros que has matado, las esquirlas recolectadas y más, y a lo último se incluye un promedio de todo lo que has hecho en la partida hasta el momento. Esto está muy bien, algo parecido pasa en Overwatch. El problema con esto es que ambos juegos se han quedado en el camino. Si apuntan al juego en equipo, ¿por qué en Battleborn la primera de las estadísticas son las bajas? Para colmo el tamaño de letra de las bajas es el doble de grande que la demás estadísticas, ¿no debería ser el primero el promedio de calificación? Después de todo en ninguno de los tres modos gana el equipo con mayor cantidad de bajas. Han intentado dar el paso a recompensar el juego en equipo pero acabaron tropezándose y terminan premiando el juego individual nuevamente. En el menú de estadísticas en el panel de control la primer estadística que aparece son también las bajas. En Overwatch han errado con la jugada destacada al final de la partida. La idea está bien, el problema no es sólo que recompensen a un solo jugador en vez de a todo el equipo, sino que casi siempre con asesinatos en vez de curaciones u otro tipo de jugadas.
Algo que se nota apenas probar los juegos es que Battleborn es más difícil. Apenas comenzar, el juego sólo tiene desbloqueados un par de personajes, para desbloquear los demás hay que jugar el modo historia o meterle horas y horas al juego pues los demás se desbloquean al matar una cantidad determinada de enemigos o ganar cierto número de partidas con un tipo de personaje específico. Lo mismo pasa con las habilidades, las llamadas «mutaciones» que se van desbloqueando cuando avanzamos de nivel dentro de una partida, esto quiere decir que el sistema se reinicia al comenzar otra. Esto es interesante ya que intenta balancear el juego, aunque es algo mentiroso ya que aquellos que hayan jugado más horas con determinado personaje habrán desbloqueado mutaciones mejores. Si a esto le sumamos el tipo de equipo que se puede emplear, vemos que el juego no está tan equilibrado como parece a simple vista, pero vale el intento. Otro punto flojo de este sistema de «mejoras» es que hay que desplegar un menú que ocupa toda la pantalla y elegir una de las tres opciones (al principio son dos), para lo cual es necesario leer toda la descripción de dicha habilidad. Para hacer esto hay que estar ocultos porque sino obviamente nos matan. Una idea interesante pero mal empleada.
En Overwatch, por el contrario, comenzamos con todos los personajes y sus habilidades desbloqueadas desde el minuto uno. Por lo tanto podemos probar el personaje que queramos e ir cambiando tantas veces como deseemos hasta hallar el que mejor se ajuste a nuestro estilo de juego. Esto es vital para no perder horas de juego utilizando personajes que no nos gusten para lograr desbloquear ese que quizás nos llegue a gustar. Es verdad que los personajes en ambos juegos son tan variados y diferentes que alguno tiene que llegar a gustarte, pero la propuesta de Overwatch con los personajes desbloqueados desde un inicio resulta más atractiva.
Ligado a lo anterior hay que hablar de cómo en Battleborn no se puede cambiar de personaje una vez iniciada la partida. Esto es porque sino no se podrían distribuir bien las habilidades de las que hablé anteriormente. Viéndolo así está bien, pero el problema aparece en las primeras semanas de juego, cuando recién hemos desbloqueado un personaje y queremos probarlo o cuando todavía no hemos encontrado nuestro personaje predilecto. Las partidas de Battleborn son largas, las partidas de incursión pueden llegar a durar media hora. ¿Se imaginan estar media hora jugando con un personaje que al cabo de cinco minutos se dan cuenta de que no es para ustedes? Es tedioso, y a nadie le gusta abandonar la partida (no te penalizan por hacerlo, pero no te dejan entrar a otra partida hasta que termine la que abandonaste, a la cual puedes volver a entrar si lo deseas). Por lo tanto tienes que sufrir media hora jugando con un personaje que no te gusta. Overwatch gana en este punto ya que se puede cambiar de personaje en cualquier momento, por lo tanto si ves que el personaje no te gusta o que el otro equipo está barriendo el piso con tus compañeros porque tienen a determinado personaje que no se puede contrarrestar, cambias de personaje y te lo cargas. Esto en Battleborn no se puede hacer (además no se puede ver qué héroes están eligiendo el equipo enemigo en el menú de selección, por lo tanto los equipos pueden terminar siendo muy desequilibrados).
Ahora hablemos del emparejamiento, que es horrible en ambos juegos. Siempre vas a terminar encontrándote con partidas que ya sabes que perderás por los compañeros que te han tocado o los rivales a los que te vas a enfrentar. Al no existir un sistema de rangos, los equipos acaban siendo un popurrí de gente que ha jugado desde el primer día y personas que se acaban de comprar el juego. Y aunque en principio ambos juegos parezcan igual de malos en este aspecto, Battleborn se lleva la peor parte. No es ningún secreto que pese a que el juego empezó muy bien la gente ya ha comenzado a abandonarlo, mucha gente devolvió el juego y en ocasiones es muy difícil incluso encontrar una partida, en especial de Conquista, modo de juego que sólo he podido jugar un par de veces pues me ha tocado estar horas esperando. Sufrí bastante el emparejamiento (o la falta de éste) en especial en las primeras partidas. No es broma cuando digo que me tocaron partidas en las que todos los jugadores eran nivel 100 excepto yo. La diferencia de nivel sumada a la jugabilidad hizo que me fuera imposible hacer algo en estas partidas. En otras ocasiones me tocaron compañeros que no pasaban del nivel 10 y el equipo contrario no bajaba del nivel 60. Ya se imaginarán cómo nos habrá ido.
Otro de los problemas, que está conectado a todos los anteriores es la dificultad. Battleborn requiere mucho tiempo para aprender a dominar a los personajes, incluso aquellos que tienen combos sencillos como Rath. Por eso mismo es necesario echarse muchas partidas antes de poder llevarse bien con cualquier personaje. Si tenemos en cuenta todo lo dicho anteriormente, el juego no es muy amistoso con los nuevos. Si te tocan siempre adversarios de nivel 100 en partidas de 30 minutos, vas a terminar muy frustrado al principio y querrás tirar el mando (o el teclado) por la ventana con absurda facilidad. Me pasó mucho en los primeros días de juego.
La comunidad de Battleborn es mejor que la de muchos juegos similares. Alguno podrá decir que esto no es tan importante, pero conocidos míos decidieron dejar el LOL porque ya no toleraban la cantidad de insultos de niños rata por partida. ¿Por qué es esto diferente en Battleborn? Porque la gente ha abandonado el juego y los que quedan son los nuevos y los veteranos, por tanto los veteranos siempre intentarán alentar a los nuevos en vez de insultarlos. El chat de Battleborn es el chat más pacífico y positivo en el que he participado en mi vida. He visto cómo compañeros míos la lían (y sí, a veces yo mismo) y los experimentados del equipo no les dicen nada, o incluso los alientan. ¿Es porque son todos buenas personas? Me gustaría decir que sí, quizás de la casualidad que todos en verdad lo son, pero creo que es para que la gente siga jugando y no abandone, en especial por lo difícil que es el juego al comenzar. Seguramente este pico de dificultad inicial hizo que mucha gente abandonara el juego al poco tiempo, sumado a la poca variedad de personajes al inicio y los pocos escenarios.
Aquí nos vamos directamente al siguiente punto; el contenido. Los dos juegos tienen veinte y algo de personajes y han prometido sacar más (todos ellos gratis). Pero no es sólo que haya mucha cantidad, lo que en realidad me sorprendió fue la diferencia de estilos. Cada personaje es único, no sólo porque tiene un arsenal diferente sino porque se mueven distinto. Algunos son lentos, otros rápidos, otros pueden dar dobles saltos o planear, otros se teletransportan. Unos son buenos en el cuerpo a cuerpo, otros a distancia, algunos tienen mucha salud, otros poca. Todo esto afecta la forma en que jugaremos con cada personaje, ya que no es lo mismo utilizar a Oscar Mike (Carlos Duty) que a Marqués, así como no es mismo utilizar a Tracer o a Bastion. Lo bueno de ambos juegos no es sólo la variedad, sino que cada personaje tiene sus puntos fuertes y débiles y por tanto ninguno es invencible ni extremadamente OP. Depende del jugador y de qué estilo de juego se le de mejor. Claro que en ambos juegos hay un par de personajes que fueron nerfeados al poco tiempo del lanzamiento del juego, y otros que lo serán próximamente. Rath en Battleborn, por ejemplo, es el candidato número uno a ser nerfeado en la próxima actualización. Es un luchador cuerpo a cuerpo cuyas habilidades son fáciles de encadenar y que si tú controlas a un personaje de distancia larga/media y lo dejas acercarte mucho… no hay nada que hacer, estás muerto. Es rápido, puede levantarte por los aires, ralentizarte y con su especial se convierte en un trompo Beyblade que golpea a todo lo que tiene cerca. Bastion y Tracer en Overwatch resultan bastante OP si se saben usar, ya que Bastion tiene mucha salud, causa mucho daño y puede convertirse en una ametralladora que revienta todo lo que ve. Tracer, por otro lado, es el personaje con más movilidad del juego, es imposible atinarle y para colmo hace bastante daño también.
Sin duda ambos juegos aciertan en la variedad y cantidad de personajes, pero fallan en todo lo demás que corresponde al contenido, tienen pocos mapas y pocos modos de juego. De nuevo, esto es peor en Battleborn ya que la mayor parte de los jugadores sólo juega Incursión, que tiene la increíble cantidad de tres mapas (sí, sólo tres mapas para el modo de juego que vas a jugar el 99% de las veces). Para colmo no son excesivamente grandes y los combates se dan siempre en las mismas zonas, por lo tanto es muy fácil cansarse de ver el mismo mapa una y otra vez, además de que ya te sabrás de memoria las zonas en las que te enfrentarás con tus rivales y cómo. ¿Es que no podían incluir mínimo seis mapas en Incursión, que era obviamente el modo que todos iban a jugar? Parece que a nadie se le ocurrió. Overwatch tiene más mapas, sin embargo no tiene modo campaña y Battleborn sí.
Aclaremos antes que nada que estos juegos están pensados para ser multijugadores online, lo que quiere decir que la mayor parte del tiempo jugaremos en línea, no la campaña (si es que el juego tiene una). ¿Acaso alguien alguna vez compró los últimos COD por su apasionante y bien guionada historia? ¿O alguien decidió comprar GOW: Ascension por su modo multijugador? Por supuesto que no. Estos modos son agregados para intentar sumar gente, una forma de que más gente compre el juego con la excusa de tener una novedad o parecer juegos más completos, y terminan siendo modos poco trabajados que el usuario no jugará por más de un par de horas. Eso mismo puede decirse del modo campaña de Battleborn, que intenta parecerse a Borderlands pero no pasa de ser «elimina los enemigos en esta zona», «protege tal objeto mientras derrotas las horas», «elimina los enemigos de esta otra zona» y así y así. La historia se desarrolla sólo con cinemáticas de minuto y medio cuya historia podría haber escrito un niño de preescolar. Por lo tanto, Battleborn tiene un modo que Overwatch no tiene, el ansiado modo campaña, pero una campaña poco trabajada. Así y todo, yo creo que es mejor tener un modo campaña que no tenerlo, pero estoy seguro de que Battleborn podría haber tenido un mejor modo online si los desarrolladores se hubieran concentrado sólo en eso en vez de haber malgastado esfuerzos en un modo historia que deja mucho que desear. Lo malo de Overwatch en este sentido es la completa ausencia de un modo campaña cuando nos vendieron el juego a base de trailers que pretendían contar una historia. Bienvenidos a la industria de los videojuegos, señores. Lo hicieron sólo para vender el juego, nada más, no les interesa en lo más mínimo contar una historia. Y sí, Blizzard se le ha «escapado» que quizás haya un modo historia en el futuro, pero el juego lo he comprado ahora, si piensan meter una campaña en el futuro (y más les vale que sea gratis) entonces deberían devolvernos nuestro dinero hasta que la incluyan.
Dejo para el final el apartado gráfico, que me parece muy bueno en ambos juegos. Battleborn tiene un estilo más caricaturesco, muy parecido al visto en Borderlands, mientras que Overwatch apunta por algo más realista. Battleborn tiene una paleta de colores más fuertes y que resultan atractivos a la vista, aunque por momentos la pantalla se vuelve confusa si varios personajes utilizan sus habilidades al mismo tiempo. Overwatch es un poco más «claro» y fácil de entender en este sentido pero es más rápido. Los mapas están bien, mejor decorados en Overwatch y más simples en Battleborn. Cumplen pero poco más.
Seguramente muchas cosas habrán quedado en el tintero, pero esto es todo lo que puedo decir por ahora. Quizás en un futuro próximo, con expansiones, nuevos mapas y nuevos personajes, mi opinión sobre alguno de los juegos (o ambos) cambie, pero por ahora creo que Overwatch no vale lo que quieren cobrarnos por él. Ojo que cuando fueron lanzados Battleborn era más caro y ahora en PC vale casi la mitad, esto obviamente en una movida de la compañía intentando hacer que la gente compre el juego porque no lleva mucho de su lanzamiento y ya está quedando desierto. Overwatch, por otro lado, es más caro pero dada la publicidad se ha vuelto extremadamente popular y lo más probable es que dure mucho tiempo más. Overwatch es un juego más divertido, ya que es más rápido, más ágil y no requiere que estemos semanas pegados al ordenador/consola para aprender a usar a un personaje y dejar de morir. Además, las partidas duran de 7 a 10 minutos, mientras que en Battleborn se pueden estirar hasta media hora. Battleborn requiere más tiempo, mayor coordinación con tus compañeros y más estrategia, pero la mayor parte del tiempo vas a jugar a un modo de juego en un solo mapa con un emparejamiento defectuoso. Battleborn es mejor para jugar con amigos en partidas largas mientras que Overwatch es mejor para partidas casuales y no necesariamente tienes que comunicarte con tus compañeros de equipo ya que es mucho más sencillo acabar con los enemigos aunque no seas un pro, pues depende más de los reflejos y la reacción rápida en vez de la estrategia.
¿Cuál vale la pena? Pues Battleborn con su precio, campaña y pantalla divida gana unos cuantos puntos, pero la realidad es que Overwatch es superior en todo lo demás. No, no será tan bueno como lo están pintando algunas páginas. No se merece ese 91 que le han dado en Metacritic (y que ha bajado porque antes era 94) ni de cerca, pero es mejor que Battleborn ahora mismo y seguramente barrerá el piso con él en un futuro cercano. Si ambos juegos mantienen el ritmo, a Battleborn no le doy más de seis meses. Pasado ese tiempo ya no lo jugará nadie, y es una pena porque el juego merece ser jugado, pero el éxito de Overwatch lo está enterrando.
Tengo que recomendar Overwatch, aunque sea caro y escaso de contenido. Ojo, a mí me habría encantado que ambos fueran free to play, de hecho así no sólo tendrían más público sino que podrían sobrevivir mucho más tiempo en el mercado. No he elegido al «menos peor», pero debo aclarar que ambos juegos tienen muchos defectos y lo principal, falta de contenido, en especial teniendo en cuenta lo que cuestan. Ojalá añadan más mapas (modos de juego lo dudo) y personajes para mejorar la experiencia.
Y tú, ¿ya has elegido uno? ¿Cuál piensas comprar, o estás en mi misma situación y has comprado los dos?





























Jenkins quería al niño perfecto para convertirlo en el gran líder de su comunidad soñada. Su plan original era adoptar un bebé que portara lo mejores genes posibles, así que se contactó con un colegio prestigioso en el que una de sus estudiantes esta
ba embarazada y quería deshacerse del bebé para ir a la universidad. El plan iba sobre ruedas, obtendría al hijo de un par de adolescentes atractivos, inteligentes y sanos, incluso habló con la chica que le dijo que el bebé debía llamarse Jason. Sin embargo, el plan se arruinó al recibir una llamada en la que al parecer le informaban que la adolescente había perdido el bebé. Tenía todo calculado y se echó a perder, el tiempo corría y CJ le dijo que todos los niños eran perfectos, así que Jenkins consiguió otro niño.
El visionario fue al hospital de un pequeño pueblo y ofreció una generosa donación a cambio de un niño, así que lo contactaron con una joven que estaba dispuesta a dar en adopción. En un principio Jenkins se negó a conocer a la chica, ya que lo unico que quería era tomar al bebé y salir de ahí, pero al final accedió a entrevistarse con ella. Él entró en la habitación y conoció ni más ni menos que Kerry Campbell. Jenkins quedó impresionado con la muchacha y decidió ponerla en suspensión criogénica y así hacerla parte de Wayward Pines.
Si, la novia del líder de la primera generación es tambien su madre. Luego de ver cómo eligió Jenkins a Kerry, vemos cómo la escogió Jason. Como si el gran líder no fuera lo bastante molesto con sus berrinches y sus dudables decisiones, nos esteramos que seleccionó a su novia prácticamente por catalogo, revisó los archivos de varias mujeres cuando el pueblo se estaba recuperando de la invasión de la primera temporada, y Kerry fue la elegida. Jason decide estar presente al despertarla y desde que se conocen la química es indudable.
El pueblo se está quedando sin opciones con la fuga de Margaret y la innumerable cantidad de Abbies que están a punto de atacar. Theo no soporta estar bajo las órdenes de un adolescente y acude a Xander para asegurarse de tener su apoyo, porque no sabemos cómo ni cuándo, pero él ya está enterado de que su esposa va a tener un hijo con Xander y le da exactamente igual, dejando de lado una trama a la que en un principio se le dió mucha importancia y luego se empezó a pasar por alto sin más. Xander no sabe muy bien hacia donde van las intenciones de Theo, y decide no oponerse a sus planes.
Por otro lado, a Jason de le ocurre otra de sus grandes ideas, volver a poner a todos los habitantes del pueblo en suspensión criogénica hasta que la amenaza de los Abbies desaparezca. Él se lo informa a Theo, Kerry y CJ, que no se muestran muy de acuerdo pero tampoco se oponen; luego le da las noticias al pueblo, que claramente se disgusta, pero no quieren morir, así que no tienen otra opción que aceptarlo y prepararse para volver a dormir por un periodo de tiempo que nadie conoce, porque Jason aún no lo ha decidido.
El problema surge cuando CJ se da cuenta que muchas de las cápsulas son inservibles, y que solo van a poder salvar a la mitad del pueblo. Jason le pide a Theo que clasifique a los habitantes para escoger a quién salvar y él obviamente se niega, argumentando que lo justo sería elegir al azar. Jason quiere salvar a la primera generación y luego seleccionar a los habitantes más sanos, así que Theo le recuerda que si se trata de salvar a las personas mas aptas debería dejar a Kerry porque ella
no puede cumplir con su deber de procreación. Jason ama a su novia, así que no le gusta para nada lo que plantea Theo. En ese momento entra Kerry, y Jason desvía el tema de conversación y se va dejándola en compañía del doctor. Yedlin pone en acción su lado más manipulador y le cuenta a Kerry la situación de las cápsulas, le dice que su novio va a dejarla a morir, que él intentó convencerlo porque ella es muy valiosa, pero que Jason quiere a Jenkins más de lo que la quiere a ella y que la única alternativa para salvarse es deshacerse del líder. Kerry se resiste a creerlo y no se siente capaz de hacerle daño a Jason, pero aún así, la duda se clava en su mente.
Jason empieza a revisar carpetas y encuentra un archivo secreto de Kerry, lo lee y se entera que ella tuvo un hijo, y que el nombre de ese hijo es Jason Higgins. La noticia es un shock para él, la persona con la que tiene una relación amorosa es a la vez su madre. Este giro en la historia parece metido con calzador, lo incluyen con la intención de deslumbrar pero no aporta nada a la historia, el tiempo que emplearon en ese giro lo habrían podido usar para desarrollar correctamente la trama del triángulo amoroso entre Theo, Xander y Rebecca, en vez de abrir una trama nueva. Lo cierto es que la conclusión hubiera sido exactamente la misma si Kerry no hubiera resultado ser la madre de Jason, porque Theo ya había sembrado la desconfianza entre los dos.
En fin, Kerry entra en el despacho de Jason y él le cuenta el problema de las cápsulas y luego empieza a cuestionarla sobre su secreto,y la culpa de traicionar su confianza al ocultarle que había tenido un hijo. Kerry le explica que eso pasó hace dos mil años y que ese niño creció en Texas, ya que eso fue lo que Jenkins le dijo. Los dos se alteran y las cosas se salen de control. Jason saca un
arma, Kerry lo golpea, terminan forcejeando y el arma se dispara hiriendo a Jason. Hacia los últimos instantes vemos a los dos acostados sobre el modelo a escala del pueblo y la sangre de Jason empieza a correr por las calles del modelo, posiblemente anticipando el baño de sangre que se desatará en el siguiente episodio.
Por último, cabe mencionar que a lo largo del capítulo nos muestran que Margaret está siendo curada por sus congéneres. le cauterizan la herida, le ponen plantas y le dan a beber algo; y al final del episodio la vemos un poco más recuperada de sus heridas, reuniendo a los Abbies para atacar. Ya veremos qué nos depara el final de temporada, y por supuesto, estaremos aquí para comentarla.





























En este episodio vemos que Angela tiene el autoestima por el piso e intenta darse confianza así misma mientras se arregla para la cena a la que Phillip Price, experto manipulador y director general de E-Corp, la ha invitado. Al llegar al lujoso restaurante, Angela se da cuenta que dicha invitación no se trata de una reunión privada con Price, y que aparte de él, hay dos ejecutivos más. La cena transcurre tranquilamente y a Angela parecen agradarle los invitados de Price,
pero él de un momento a otro les pide que se marchen y los dejen solos. Price le empieza a hablar de la vida familiar de los ejecutivos que acaban de marcharse y cuando ella empieza a mostrar empatía, él le confiesa que esos dos personajes estaban presentes en la reunión en la que se decidió que se iba a encubrir la radiación que terminó causando la muerte de su madre y el padre de Elliot. Phillip Price pone en manos de Angela un CD con información suficiente para encarcelar a esos dos hombres, no sin antes recordarle que enviarlos a prisión sería destruir su vida. Finalmente, le dice que en el momento en que deje los sentimientos a un lado, las cosas van a empezar a ir bien.
A nuestro protagonista lo encontramos tal como lo dejamos en el episodio anterior, en el teléfono teniendo una conversación con el desaparecido Tyrell Wellick. Tyrell le dice por teléfono que aún no ha llegado al lugar donde debe estar, y se niega a decirle a Elliot lo que sucedió la noche en la que desapareció. Ante su insistencia por entender lo que pasó, aparece su padre para colgar la llamada. Así que Elliot no está del todo seguro de que la conversación haya sido real, y nosotros por supuesto, mucho menos.

viéndolo. El problema con el maravilloso Adderall es que no le permite dormir, entonces lo que en un principio era genial, cinco días sin conciliar el sueño después, se transforma en algo horrible. En su etapa de éxtasis lo veíamos emocionado incluso con las reuniones en la iglesia, pero en cuanto las cosas empiezan a ir mal, escuchamos un memorable discurso de Elliot sobre su opinión acerca de las religiones, en el que habla de las atrocidades que comete la humanidad con la excusa de dios, y de cómo la religión manipula a la gente. Como es costumbre en Elliot, no sabe si el discurso estuvo en su mente o si realmente dijo todo en voz alta, y al darse cuenta que realmente lo dijo, se retira y bota su diario a la basura.
Por otro lado tenemos a Ray, el hombre que quería entablar una amistad con Elliot, y con el que él supuestamente tuvo una conversación que no recordaba. Aparentemente es un tipo peligroso, ya que lo vemos hablando acerca de problemas informáticos con un hombre que él mandó a golpear. El hombre, le hace entender que no puede solucionar el problema y Ray le dice al que parece ser su subalterno, que hay que conseguir alguien que haga el trabajo. Luego, vemos que Ray se encuentra con Elliot y le entrega el diario diciéndole que él suele asistir a la iglesia, y que lo encontró allí. Elliot se muestra reticente a relacionarse con él, pero Ray empieza a contarle que la esposa de la que tanto hablaba está muerta hace cinco años, y que él al igual que Elliot con su padre, mantiene conversaciones con ella. Todo parece indicar que Elliot va a empezar a confiar en él, y eso probablemente lo va a meter en problemas, ya que lo más seguro es que Ray quiera manipularlo para hacerle realizar algún trabajo sucio.
Al inicio de este episodio vemos a Mobley hablando con Romero de camino al arcade Fun Society que más tarde sería la base de operaciones de F Society. Romero solo quiere darle en alquiler el lugar a Mobley, pero él lo intenta convencer de unirse al grupo de hackers. En un principo Romero se niega porque acaba de salir de la cárcel y no quiere meterse en problemas, pero como todos sabemos, luego termina aceptando.
Más adelante volvemos al presente para enterarnos que alguien ha asesinado a Romero. Mobley encuentra el cadáver al ir a visitarlo, así que sale de ahí antes de que la policía se entere, y se reúne con Darlene y Trenton. Darlene parece indolente y les pide que mantengan tranquilos, pero Trenton y Mobley creen que Dark
Army está detrás de las muertes de Romero y Gideon porque es extraño que las muertes de dos personas relacionadas con el hackeo hayan sucedido en tan poco tiempo. Darlene intenta calmarlos diciéndoles que Dark Army no sabe nada de ellos porque ella es la única que ha estado en contacto con ese grupo de hackers, pero esto no los tranquiliza porque saben que Elliot tambien entró en contacto con Dark Army, y saben que él es capaz de cualquier cosa en su estado actual.
Por otro lado tenemos a la detective DiPierro, que por lo poco que nos muestran, como todos los personajes de esta serie, tiene una vida bastante complicada, está muy sola y tiene ansiedad social. Dominique DiPierro se entera del asesinato de Romero y va a la escena del crimen, encuentra unas listas de miembros del FBI pero según ella, no es algo relevante porque todos los hackers tienen esas listas. El equipo que está en la escena encuentra un computador, pero tal como lo advierte DiPierro, los puertos están modificados y cuando intentan sacar información, la CPU arde en llamas.
Dominique no piensa darse por vencida y vuelve a la casa de Romero para encontrarse con la madre de él. Inicialmente la señora se niega a dejarla pasar, pero Dom se ofrece a armarle los cigarros de marihuana y la mamá de Romero termina accediendo. Una vez adentro, Dominique intenta sacarle información a la señora, pero ella lo unico que sabe es que su hijo tenía un amigo gordo que no puede describir porque
debido a sus cataratas lo unico que distingue son sombras. Dominique empieza a revisar unas cajas buscando un vaso y se encuentra con una de las pancartas que se habían hecho para la fiesta que organizó F Society con el fin de cubrir sus huellas y borrar cualquier prueba del lugar. Finalmente, la joven detective decide ir al lugar donde la fiesta fue llevada a cabo y al llegar se encuentra ni más ni menos que con el letrero que dice F Society.