Crítica: Virtual Hero. La serie de animación de Elrubius

0

El fenómeno YouTube es algo enorme y gigantesco, que en poco más de una década esta plataforma ha cambiado la industria del entretenimiento, adelantando por la izquierda a una televisión cada vez más pobre. El formato ha cambiado y con el nacimiento de un nuevo medio, nacen también nuevas formas de entretener. Es el caso de los youtubers, famosos por sus excentricidades, sus sueldos desmesurados y llamar a sus seguidores con un nombre inventado que suele terminar en –er. Claro que, esto es una generalización. YouTube es tan plural como la televisión por cable inglesa, americana y española junta. Desde luego la oferta es inmensa: cine, videojuegos, música, moda, maquillaje…

Pero hoy vengo a hablar de anime, como gusto y acostumbro a hacer. Hace unos días tuvo lugar el estreno a nivel internacional de la serie de animación creada a partir de la idea original de Elrubius: Virtual Hero. Empecemos con un poco de contexto.

Para quien no lo conozca Elrubius es, a nivel de cifras, el youtuber más grande España. Su canal principal elrubiusOMG cuenta actualmente con 31 millones de subscriptores de todo el mundo, y ese contador sigue subiendo día tras día. La historia de este joven adolescente, que recibió una fama desmesurada por jugar a videojuegos y bromear al respecto, parece haber cautivado a muchísima gente, o por lo menos les ha suscitado algo de interés o curiosidad. Tal ha sido el crecimiento de su audiencia, que no son pocos los proyectos en los que se le ha brindado la oportunidad de participar (en muchos, si no en la mayoría de los casos con un interés publicitario enorme detrás). Pues, Virtual Hero nace como una serie de cómics ideados por el youtuber, claro que aquí hay un pequeño problema, pues ni el guion, ni el dibujo son cosa suya. Nada de esto ha parecido importar, pues el número de ventas de los tres volúmenes sacados hasta el momento ha sido inmenso. Quedando pues demostrado que todo aquello que sea firmado por el joven se convierte en oro, se decide crear pues una serie de animación adaptando en mayor o menor medida las viñetas de esta historia. Nace así la coproducción de animación española más grande hasta la fecha, siendo los personajes y fondos dibujados por el estudio Motion Pictures de Barcelona, la animación por el estudio coreano Jaruyi y todo esto revisado por la productora española Zeppelin TV. Desde luego resulta un proyecto ambicioso, y más si tenemos en cuenta que los derechos de la serie son exclusivos de Movistar +, encargándose la empresa telefónica de empapelar la península y parte de las islas con publicidad de Virtual Hero. Pero vamos a lo que importa de verdad, la serie ¿cómo está?

Una de las diversas imágenes promocionales de Movistar.

El argumento cuenta con la originalidad que puede tener la Roca Johnson en un papel de héroe musculado. La trama comienza con el envío de un paquete a Rubius por parte de algún misterioso desconocido. En su interior se encuentran unas gafas de realidad virtual de una tecnología tan avanzada que permiten al jugador sumergirse en el mundo de un videojuego de fantasía. Sin embargo, por diversas cuestiones queda encerrado en este universo virtual y no puede regresar al mundo real a menos que consiga pasarse el juego. No hace falta que lo acuséis con el dedo, el mismo Ruben ha admitido y reiterado que el argumento es una copia de SAO (Sword Art Online, serie tanto amada como odiada por muchos). Él por su parte, se escuda en que la idea desde un principio era crear su propia versión de la historia de Kawahara, con los personajes de sus juegos preferidos, creando un batiburrillo misceláneo a lo Ready Player One. No se puede negar que esto lo ha conseguido, los personajes son claramente identificables, pero el equipo técnico ha sabido construirlos de manera que en ningún momento salten las alarmas del copyright. De esta manera, los acompañantes de Rubius en su aventura serán una chica zombie llamada Zombirella (con una marcada personalidad yandere y un diseño que evoca casi sin querer a las muñecas Monster High), Sakura (quien tiene un enorme parecido con Katarina, personaje del LOL), Slimmer (un supuesto espectro ancestral idéntico a Slenderman) y G4T0 (una inteligencia artificial en forma de gato azul que recuerda bastante a Happy de Fairy Tail).

Desde luego el chaval no se exprimió en exceso la cabeza, aunque es aquí donde reside parte del encanto de la serie. Mucho de los seguidores de Rubius, se sienten identificados con él, porque tienen la sensación (o al menos quieren creer) que si algún día lograsen alcanzar ese nivel de fama, se comportarían de la misma manera. ¿Quién no ha soñado con tener su propio mundo de fantasía, donde convivir con todos esos personajes de tus series y juegos favoritos?

Rubius acompañado de diferentes personajes secundarios y villanos.

Los que sí han tenido que darle más vueltas son Lolita Aldea, la ilustradora, y Juan Torres, guionista de la saga. En su manos ha recaído la tarea de convertir en realidad esta fantasía de joven adolescente. ¿El resultado? Bueno, la serie sufre de notables problemas de animación, ya que esta se siente un tanto robótica y forzada. Las expresiones faciales son un tanto básicas, y los recursos escasos, beben mucho del anime básico y en muchas ocasiones da la sensación de que determinadas situaciones están colocadas con calzador. El otro gran defecto es el doblaje. En la serie se mezclan las voces de actores de doblajes profesionales, con personalidades del mundo de YouTube como Rubius o Mangel, con 0 experiencia a la hora de interpretar una voz. Como consecuencia tenemos personajes muy bien doblados conversando con otros con una calidad muy inferior. Este contraste te saca continuamente de la serie, y si lo que se busca es una completa inmersión en este mundo de fantasía, tienes un enorme muro que te lo impide.

El doblaje es una de las asignaturas pendientes de la serie.

Respecto al guion, la serie es muy simplona. Rubius y sus amigos deben superar una serie de pruebas y viajar por diversos mundos para derrotar al malvado Trollmask. Nada excesivamente serio. Un ritmo bastante rápido, que te presenta a personajes no demasiado complejos, con uno o dos rasgos distintivos que los van a definir a lo largo de la obra. Su desarrollo es ínfimo, pues se cuenta desde un inicio con el factor fan: “Esto es para seguidores de Rubius, hay cosas que no hace falta explicar.” Así pues esta serie no se detiene mucho a contarte qué pasa, si no que más bien se esfuerza en crear situaciones divertidas o emocionantes, que enganchen incluso a la persona más ajena a YouTube. Hay además una pequeña contradicción respecto al target, porque se nos presenta muy infantil, pero se dicen bastantes tacos (nada grave, pero ya deja de ser para chavales de 10 y pasa a ser para más de 12 o 13).

Dentro de lo bueno la serie cuenta con la canción El libro de las Sombras de Mago de Oz para el opening, un gran tema de un legendario grupo de rock español, que se suma a este carro fantástico de sueños adolescentes. Además, no todo el apartado técnico es deficiente. La paleta de colores es muy viva y otorga un dinamismo y una frescura importante para la serie.

La paleta de colores muestra la frescura que le falta al guión.

Como conclusión, Virtual Hero es un sueño de niño de 16 años hecho serie. Hecha para los fans y para el mismo Rubius, que ha visto nacer su propio universo, aunque sin apenas esfuerzo ni sacrificio por su parte. Por otro lado un masivo evento publicitario, difícil de entender para los más externos al fenómeno YouTube, y una serie deficiente y mediocre para los sibaritas de la animación.



el autor

Filólogo y friki. Defensor a ultranza del videojuego como arte. Adoro Japón con todo lo que ello implica y mi nombre es una falta de ortografía con más sentido de lo que parece.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Bienvenidos al penúltimo análisis de Jack Ryan, una de las series más entretenidas de Amazon Prime. Os dejo con el enlace a los análisis anteriores…