Deadly Premonition (2010-2013): japoneses locos homenajeando/plagiando a David Lynch

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Hay cosas que funcionan bien y que luego todo el mundo intenta repetir. Es normal, el pastel no es infinito y, no nos engañemos, lo de hacer videojuegos tiene que ver con ganar dinero. Es por eso que si un día unos japoneses hacen un videojuego de lucha uno contra uno al mejor de tres asaltos y arrasa todos iremos a copiarlo. A ver si nos cae algo también.
Además del tema de ganar está el tema de perder. Aunque pueda parecer mentira, la mayoría de videojuegos actuales no cubren la inversión necesaria para realizarlos (sólo el 20% tiene beneficios) y muchas desarrolladoras han ido a pique. Muchas de ellas simplemente sacando un videojuego que, aún vendiendo, no conseguía vender lo necesario. 

Las razones de que sea tan carísimo hacer un videojuego, con estándares de videoconsola actual, darían para varios artículos. Los “graficazorls” son cada vez más caros de producir, la promoción publicitaria ahora suele ser más amplia y cara, el coste hace que haya muchas prisas por acabar los juegos lo que al final, más de la mitad del presupuesto se vaya en rediseño (es decir, en retocar el videojuego cuando en teoría está acabado), etc. Pero una cosa está clara: quien pone el dinero para sacar un nuevo videojuego va a poner mucho y tiene bastantes probabilidades de no recuperarlo siquiera. Eso sí, el juego que tiene éxito se convierte en una máquina de imprimir dinero.
Es por eso que la mayoría de géneros (en esta generación), se han visto apartados o marginados por los dos o tres que más venden, sobre todo por los videojuegos de disparos en primera persona. Son los que parece que suman más para no fracasar en ventas. La razón por la cual porqué este género vende y no otros, ya es otro tema. Pero quedémonos ahí: en lanzamientos de compañías medianas o grandes intentan arriesgar poco sin hacer locuras. Para cosas rarunas, originales o auténticas idas de olla están la Nintendo DS (en la cual el coste de producción es mucho más barato) o los juegos desarrollados por compañías pequeñas.
Un día alguien quiere hacer otro clon de Call of Duty, pero llamándolo “Sargento Arensivia´s Pride” y cambiando poco para que nadie se asuste. Entiendo que pongan dinero ahí, aunque me gustaría que se arriesgaran más e hicieran más cosas diferentes. Pero es su dinero y la cosa es como es. Lo que es raro, extraño o fruto de algún tipo de intoxicación durísima desconocida, es que gente con mucho dinero pusiera dinero para hacer “Deadly Premonition” para Xbox360 en 2010.

Si un amigo me dijera que le resumiera de que va el juego le diría algo así: “Es como si David Lynch se reencarnara en un japonés y éste hiciera un juego mezclando GTA y Silent Hill. Es una fumada maravillosa. O no.”

Y es que, desde el principio, el juego tenía muchas pegas posibles. Se quería hacer para consolas de la generación anterior, por lo que estaba diseñado con un aspecto gráfico que ahora consideramos desfasado. El juego era mezcla nunca vista: por una parte olía a GTA en muchas cosas (mundo abierto, las fases de conducción, los minijuegos dispersos por el mapa, las recompensas a recoger, etc) pero desde luego no teníamos la acción casi constante del GTA o las partes mejores de éste. Tenía fases similares a Silent Hill, con ambientaciones claustrofóbicas y opresivas en las cuales no teníamos claro si lo que pasaba era real o algo soñado por el protagonista. Pero había demasiado humor (humor raro pero humor) o situaciones cotidianas para gustar a los fans del género, y desde luego la ambientación no era tan terrorífica. Todo el juego estaba impregnado del aroma a la serie “Twin Peaks” de David Lynch, hasta el punto que el argumento tiene sospechosos parecidos con la serie (una chica asesinada en un pueblo, un agente especial del FBI que va a investigarlo, un pueblo tan peculiar que es un personaje más, etc). La ambientación del pueblo en el que se desarrolla la historia se parece demasiado, incluso algunos edificios son casi iguales. El control no era muy bueno que digamos. El protagonista, York, es un agente del FBI que habla constantemente con un amigo imaginario, Zach, sobre películas o música de los 70 y 80, además de tener visiones premonitorias mientras bebe café. Mirad, mirad:

Es un juego que no deja indiferente a nadie: o lo odias o lo amas. Yo soy de los segundos, pero entiendo que el batiburrillo lisérgico (empezando por cómo es el menú del juego) en que consiste y sus no pocos defectos, aburran o cansen a más de uno.

Es una cosa tan original, tan diferente, con tantas taras pero tan extrañamente divertida, como una especie de frankenvideojuego, que me parece una locura que alguien pusiera tantísimo dinero en hacer algo así. Es un videojuego en pleno siglo XXI, en el cual el protagonista hace referencias a Olivia Newton-John o se discute sobre cómo hacer mejores galletas. Incluso un desayuno crea una atmósfera única. Es un videojuego en el que hay un contraste enorme entre la investigación de día y “lo que pasa de noche”, y en el que el argumento o el final no se dan mascaditos. En el que todas las partes, algunas de ellas malas, forman un conjunto muy original y con personalidad propia que por ratos enamora. En las partes buenas habría que destacar lo bien pensados que están los personajes y la trama, muy por encima de la media (aunque tengan mucho de homenaje/plagio de Twin Peaks).

Después de muchas discusiones en la red sobre si era una inmensa chapuza con cosas originales o una genialidad con taras importantes, el juego consiguió alcanzar cierta fama. Así, además de haber salido para Xbox360 en 2010 también salió para Playstation 3 en una nueva edición llamada “Deadly Premonition: the Director´s Cut” (2013), en la que se trató de mejorar el apartado gráfico y meter algunas chucherías más de por medio. También está para Windows.

Una cosa inexplicable, llena de defectos pero también de cosas únicas.



el autor

Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

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