Dumbo y el Rey León dan el salto a las películas de acción: Nuestra Opinión

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Reconozco que cada vez que intentan tocar un recuerdo de mi niñez o adolescencia un leve estremecimiento de temor aflora en mi interior. El miedo a que se empañe la sensación de candor que me arropa suavemente desde el pasado se va intensificando cada vez que soy conocedor de estas noticias. Ahora vamos a ser testigos del paso a las películas de acción hechas y derechas de Dumbo y el Rey León y reconozco que algo hay en el aire alrededor que no me deja ilusionarme del todo con la noticia.

¨No la toquéis más, que así es la rosa ¨  esto decía el poeta. Y casi siempre estoy de acuerdo en ello. Algo que triunfó en el pasado y emocionó a millones de personas y su recuerdo y devoción ha trascendido el tiempo tal vez no debería ser tocado. Cierto es que ahora la tecnología provisiona de nuevos métodos a los directores para deslumbrar técnicamente, que no emocionalmente, a los nuevos espectadores. Y encima ya tienen la historia escrita. Una historia barnizada con la pátina del éxito arrollador. Así que el negocio es casi seguro. Pero no me siento cómodo con esta alteración del sentimiento generado años atrás. Sin haber visto ninguna de las dos películas, y no sé si las veré, creo que la dulzura y emoción de las películas de dibujos animados que hicieron llorar a miles de niños y sus padres no será reflejada de la misma manera. Y aunque así fuera, cosa que dudo, sentiría un cierto intrusismo en mi pasado infantil. Desde hace mucho tiempo vivimos en la meca del cine una ausencia de ideas que lleva a los realizadores a tirar de éxitos pasados para crear nuevas versiones sobre un éxito pretérito. Pero muy pocas veces el producto presente supera al anterior. Eso sí, se hace caja y a fin de cuentas es para lo que trabajan las productoras.

Dumbo emocionó a una generación y el Rey León a la siguiente. Según mi entender la generación de hoy en día se merece una historia nueva que los arrope en su caminar hacia el incierto futuro. Un personaje nuevo que los encandile con una historia que los atrape y les haga llorar de emoción. No me gusta que cojan ese recuerdo mío y lo ensucien con tecnología de último avance, lo mezclen con personas y animales de carne y hueso y despojándolo de todo el candor de otra vida lo arrojen a la pantalla a ver qué pasa. Y que conste que no dudo de la calidad cinematográfica de las dos entregas. Lo que denuncio es el intrusismo en mis recuerdos y la sensación de centrifugado que se les va a hacer.

Las películas de súper héroes me fascinan, unas más que otras, y sobre todo me entretienen. Incluso disfruto con la evolución lógica que le dan a algunos personajes en el tiempo. Pero creo que este tipo de historias siempre han tenido el cometido de la diversión y el entretenimiento mucho más que el de emocionar a los espectadores. Por ello cuanta más tecnología se pueda añadir a sus historias seguramente el resultado será mejor ( acompañado por supuesto de un buen guion ). Pero esto es porque la finalidad principal es el espectáculo. Pero en las dos historias que hoy nos acontecen es diferente. No importaba nada que Dumbo no pareciera un elefante de carne y hueso o que la sabana africana estuviese dibujada sin detalle. Nada de eso importaba. Porque lo que trascendía era el mensaje. Había algo que tocaba la fibra que a algunos nos enreda el corazón y alimenta nuestra alma. La misma que ahora se ve amenazada con esta nueva propuesta.

En definitiva, no quisiera que la gente perdiera ilusión por ver estas películas o se enfaden conmigo por esta reflexión. Seguramente este artículo está dirigido sobre todo a las personas de mi misma generación e incluso la anterior. Seguro que muchos comprenderán lo que digo y estén de acuerdo. Y muchos otros no. Y las nuevas generaciones tal vez vayan al cine sin haber visto nunca las versiones antiguas y simplemente disfruten de lo que tienen delante porque será para ellos algo nuevo y las expectativas estarán intactas. Pero tal vez un hada esté triste en casa de alguien mientras eso ocurre. Ese hada que nos emocionó de niños y nos hizo llorar y ahora ve todo ese esfuerzo ensuciado con el polvo que levanta el progreso a su paso.

Un abrazo a todos.



el autor

Escritor y superviviente. Autor del libro ¨Mi faro en las Estrellas ¨ disponible en Amazon. Pienso y algunas veces acierto.

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