El Batman de Tom King (I): Yo soy Gotham

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No hay duda de que en Lascosasquenoshacenfelices somos muy de Batman. Como para no darse cuenta leyendo nuestra guía de lectura definitiva o nuestra reseña de toda la etapa Renacimiento de Detective Comics a cargo de James Tynion IV.

En esta ocasión, me he propuesto analizar toda la etapa Renacimiento de Batman, la colección madre, la que guioniza Tom King, autor de El sheriff de Babilonia, de La Visión, de Omega Men o Grayson. El guionista más valorado de la industria con el superhéroe más valorado de la industria. ¿El resultado? Lo iremos analizando arco a arco.

Comenzamos por Yo soy Gotham, arco argumental que abarca desde el número 1 hasta el número 6 de la colección.

¿Cómo afrontar una nueva etapa de Batman?

Batman y ¿Sus nuevos pupilos?

Lo primero de todo: no nos engañemos. Da igual que King sea un autor que haya sorprendido a crítica y público. Esta no es una novela gráfica de Batman. Ni siquiera un one-shot. Es una colección que pretende ser una etapa. Todo lo que King haga debe entenderse a largo plazo y, sobre todo, que tendrá consecuencias en un personaje con una historia editorial de casi ochenta años. Es decir, que el autor no puede subirse a la parra y hacer todo lo que se le ocurra sin tener en cuenta las consecuencias.

Renacimiento fue una jugada editorial de DC Comics tras el fiasco de The New52. Precisamente, una de las pocas series que se libraba de la quema era el Batman de Scott Snyder y Greg Capullo, aunque es una colección ciertamente sobrevalorada. King decide mantener el status quo de Bruce Wayne y sus compañeros tras el fin de etapa de Snyder. Nada de reinicios. De hecho, Duke Thomas, personaje creado por Snyder, se convierte en un secundario regular del Batman de King y su importancia parece ser capital. No se trata de un Robin más, si no que, al menos por lo que se puede apreciar en este primer arco, tal vez escoja el testigo de Oráculo.

Si tuviera que resumir el arco Yo soy Gotham en una sola palabra, esta sería efectivo. No es revolucionario. Tampoco rompedor o desilusionante. King parece querer tomarse las cosas con calma, por lo que no hay nada en este arco que no hayamos leído ya anteriormente en Batman. Aunque sí que encontramos algunos momentos ciertamente excepcionales en su planteamiento.

LA DIFÍCIL TAREA DE PROTEGER GOTHAM

Una de las escenas más impresionantes del arco.

La premisa es simple. Gotham acoge la llegada de dos superhéroes (Gotham y Gotham Girl) con poderes similares a Superman y con las mismas buenas intenciones. A diferencia de con el Hombre Acero, Batman no muestra desconfianza, si no que se ofrece a enseñarles cómo luchar contra el crimen, dado que es consciente de su propia limitación como ser humano a la hora de ejercer como protector de la ciudad gótica. Lo que ocurre después se somete a la categoría de spoiler, pero digamos que King pretende reflexionar, una vez más, sobre la idoneidad de Batman como guardián de Gotham, como único ser viviente incapaz de corromperse por lo que la ciudad puede hacerle a cualquiera con buenas intenciones.

El Batman de King es un ser frío, analítico hasta lo patológico y metódico al extremo, lo que da lugar a algunas situaciones tan geniales como anticlimáticas (ese Alfred…). A diferencia del de Snyder, en Yo soy Gotham jamás lo veremos fuera de sí. Podrá sentirse resignado o superado por los acontecimientos, pero nunca le veremos sobrepasado. Su hermetismo es a prueba de bombas.

En ese sentido, es muy épico y emotivo el primer número, en el que encontramos a Batman intentado salvar a un avión, resignado porque es matemáticamente imposible salvar a los pasajeros. También es muy destacable el último número. Pocas veces un superhéroe (no mencionaré cuál) se nos muestra tan vulnerable. Ellos también tienen seres queridos y sufren por su pérdida.

Por supuesto, un guionista de la talla de King debe estar acompañando de un dibujante de renombre que esté a la altura. En este caso, encontramos a un David Finch que dibuja a un Batman imponente, uno de los que más respeto produce de los últimos años. Por otra parte, quisiera mencionar el notable trabajo de Iván Reis en el epílogo de Yo soy Gotham, el mencionado sexto número, en el que el dibujo está a la altura de la narrativa tan emocional que pretende Tom King.

En definitiva, Yo soy Gotham es un notable inicio de la etapa de Batman a cargo de Tom King. El escritor situado en la cresta de la ola decide, aparentemente, ser conservador y trazar un plan a largo plazo que solo Dios sabe dónde nos llevará. Sí que se aprecian algunos detalles y momentos de excepcional calidad, sobre todo si tenemos en cuenta que el tema abordado en este arco ha sido reflejado una y mil veces en la historia editorial del hombre murciélago.



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

6 comentarios

  1. Adrián De La Fuente Lucena el

    ¡Buen análisis compañero! Aunque tengo que decir que no me ha gustado nada este comienzo de Tom King en Batman. Para empezar, aborrezco a David Finch. Lo reconozco, puede conmigo, lo que juega en contra de este arco argumental.

    En lo que respecta a King. Su historia no me acaba de llegar. Probablemente se deba a que no veo nada en su Batman que no haya leído antes y mejor. Su manera de narrar es buena, pero, lo que cuenta no llega a emocionarme. No al nivel de arcos como Batman: Presa o Batman: Terror, de Doug Moench y Paul Gulacy. Por citar dos ejemplos de dos lecturas recientes de Batman. Me estoy repasando mi colección. 😉

    Es cosa mía. Tengo ya una idea preconcebida de cómo es Batman y su entorno, así como lo que me gusta del mismo, de forma que me he vuelto muy quisquilloso con lo que leo.

    Coincido contigo en que el Batman de Scott Snyder y Greg Capullo está sobrevalorado. En mi caso si me parece algo mejor que King porque sabe dotar al personaje de ese halo de terror y oscuridad, característico del mismo. Pero, vamos, ni es Fran Miller, ni Steve Englehart, ni Matt Wagner con Alan Grant, por poner algunos ejemplos de algunos de mis autores de Batman favoritos. Más bien trata de homenajear a Jim Starlin y no es que la etapa de este último en Batman sea especialmente memorable, diga la crítica lo que diga. 🙂

    Soy muy puñetero con Batman, lo reconozco.

    Un abrazo.

    • Fernando Vílchez el

      Muchísimas gracias por tu comentario. Como ya he dicho en el artículo, el Batman de este arco me parece notable, con algunos momentos que, sin ser objetivamente espectaculares, sí que me parecen muy interesantes de cara a futuros arcos que se analizarán en la web. He leído a casi todos los autores que has mencionado y tienes razón en que King parece no inventar nada nuevo. Insisto, creo que la revolución de King se gestará a largo plazo y que en este arco sólo podemos apreciar algunas pinceladas.

    • Fernando Vílchez el

      Para gustos colores. Yo soy un claro detractor de la etapa de Morrison. No conseguí entrar nada en su etapa. Y en lo que concierne a Snyder, lo dicho. Para mí esta algo sobrevalorado. Por ahora, este primer arco de King me parece lo suficientemente interesante como para continuar leyendo.

    • Fernando Vílchez el

      Prácticamente todos los arcos de Snyder y Capullo se caracterizan por empezar con una premisa muy fuerte, un buen desarrollo y, en mi opinión, un final que no saben rematar. Las historias del Joker, por poner un ejemplo, aspiran a ser las grandes historias jamás contadas del villano pero, al final…se quedan en nada. Sí que es cierto que Snyder tiene la capacidad de sacar a Batman de su zona de confort y hacérselo pasar muy mal…pero son momentos muy puntuales. Un saludo!

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