¿Es la Comfort TV el fin de las series de calidad?

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Hoy en día, estamos ya mucho más acostumbrados a ver en pantalla conceptos atrevidos y canallas, capaces de sacrificar audiencia o impacto mediático con tal de sacar su historia a la luz. Pero no siempre ha sido así y, especialmente en la televisión, la ficción se ha visto históricamente condicionada y coartada por intereses privados e incluso políticos. La Comfort TV es el otro lado del espectro, una televisión más conformista por definición, que gusta más a anunciantes y políticos, y cuyo único objetivo es el de hacer sentir bien al espectador. Pero muchas veces, esto viene dado por un sacrificio en la calidad del relato y caer en la previsibilidad. Con el auge de estos productos en la actualidad, es inevitable hacerse una pregunta: ¿Es la Comfort TV el fin de las series de calidad?

¿Pero qué es exactamente la Comfort TV?

Comfort TV (Televisión de confort), es un término que se acuñó en Estados Unidos para definir un tipo de televisión que busca deliberadamente hacer sentir bien al espectador, tomando los menores riesgos posibles y sirviendo así como una agradable abstracción de la realidad. A pesar de que el término continúe sirviendo para definir y agrupar a todo un abanico de productos, tanto modernos como de los inicios de la etapa televisiva, los tipos de serie asociados al Comfort TV han ido mutando y adaptándose a la sociedad de cada momento, y que ha tenido un especial crecimiento en los últimos años, suceso que también suele estar relacionado con los momentos históricos que vivimosen este artículo de Vultre, hablan de la subida de audiencia de algunas series consideradas Comfort TV a raíz de la victoria de Trump–. Pero para ver este tipo de televisión con la mayor perspectiva posible, conviene hacer un breve repaso a la historia.

El cambio de paradigma y la consolidación de la Comfort TV

Tras la era de las antologías en los años 50 -donde los autores empezaban a reivindicar las posibilidades de la televisión-, los productores e inversores en los 60, empezaron a interesarse por el medio al ver su auge en popularidad. El problema era que con la masiva llegada de la publicidad y los patrocinios, el poder creativo se terminaba delegando por completo a productores y anunciantes, resultando en series inocuas e inocentes, cuyo único propósito era el de atraer al máximo número de espectadores posible para así amortizar su nuevo escaparate.

Paul L. Klein –director creativo de NBC a mediados de los 60 y los 70– definió esta tendencia con la teoría de Least objectionable programming (programación lo menos objetable posible). Por suerte, y con el paso del tiempo, se terminaron cambiando las tornas, aunque no fue hasta la gran huelga de guionistas del 88, que no se les volvió a dar la importancia que merecían los autores. Pero volvamos a la cuestión del artículo tras esta digresión y analicemos los tipos de Comfort TV.

Ejemplos y tipos de Comfort TV

  • Inicios: En los primeros años de la televisión, vino en forma de culebrones y soap operas que buscaban atraparnos con las desgraciadas y exageradas vidas de sus personajes para así hacernos sentir bien con las nuestras, normalmente más afortunadas y sin tanto dramatismo. Los primeros sitcoms, también vinieron de la mano de la Comfort TV, hasta el punto de que llegaron a monopolizar prácticamente la pantalla en los años 60, protagonizando junto al creciente poderío de los patrocinadores y productores, la nueva manera de hacer televisión que más tarde bautizó Paul L. Klein, volviendo a sumergir la televisión en la consideración popular de la caja tonta.

    Guiding Light, la soap opera de mayor duración de la historia (de 1952 al 2009)

  • Reformulación clásica: Esta tendencia no se empezó a revertir hasta principios de los 70, cuando el mismo Klein, números en mano, demostró que importaba más sector demográfico de la audiencia que el número, lo que viene siendo calidad vs cantidad. A partir de este momento, se empezó a romper la tendencia de los 60 y dominio total de los sitcoms, reivindicándose así otra clase de productos. La Comfort TV, a partir de aquí, empezó las hibridaciones haciendo copias ligeras de los dramas de éxito de la época, marcando la tónica de los años que estaban por venir y poniéndose en plena vigencia series que abusaban de la misma fórmula repetitiva de los culebrones, pero ahora adaptada a nuevos escenarios como hospitales, juzgados o investigaciones criminales entre otros.
  • Contemporánea: Y llegamos al último eslabón de la Comfort TV, que ha empezado a marcar tendencia en la actualidad y que representa el mestizaje más sólido hasta el momento. Este tipo de series, ya no consisten en la estructura del soap opera cambiada de contexto, aquí lo que se toman son los pilares en los que se sustenta la Comfort TV y las características de sus personajes para insertarlos en el formato de serie dramática, alejándose de las totémicas e inagotables temporadas de incontables capítulos. Por supuesto, se sigue basando en la familiaridad, pero los conceptos capitales en los que se fundamentan son la bondad de sus personajes y en la reafirmación de una idea o sentimiento como correcto y bueno por encima de todo, normalmente algo universal y capaz de aludir al gran público.

Tomemos por ejemplo algunas de las más recientes y relevantes reinterpretaciones de la Comfort TV para ver cómo, a pesar estas nuevas temáticas y reivindicaciones, todas terminan pecando de lo mismo: En This is us, la familia siempre está por encima de todo y por muchos pequeños baches emocionales por los que puedan pasar algunos de sus personajes, sus buenas intenciones y los lazos familiares siempre terminan prevaleciendo por encima de todo; en Sense8, la familia en el sentido de la amistad como vínculo unificador y sentimental, terminó haciendo de una serie con un concepto aparentemente original y reivindicativo de los colectivos, previsible y lastrada por el “buenismo” de la mayoría de sus personajes y carencia de conflictos internos, estando la mayoría de problemas externalizados en la sociedad o villano de turno. Pose, como Sense8, busca exponer las dificultades y trabas de determinados colectivos en un ambiente más histórico, pero, salvo una pequeña excepción, termina pecando de lo mismo, haciendo previsible muchas veces la resolución de la mayoría de conflictos y restando contundencia y crudeza en pos de la creación de un clima agradable y familiar.

¿Es la Comfort TV el fin de las series de calidad?

No creo que la Comfort TV sea el fin, pero es un fenómeno curioso que ha ido evolucionando con nosotros y con el mismo formato televisivo, adaptándose a los cambios en la sociedad y modificando ligeramente y de manera acorde su discurso. Ya sea por Trump o por la controversia de lo políticamente correcto y la libertad de expresión, la televisión de confort está en pleno auge y eso siempre arroja toda una serie de incógnitas al futuro. Precisamente por su deliberada y descarada intencionalidad de aludir a nuestros sentimientos y hacernos sentir bien, muchas veces eso conlleva el sacrificio de capacidad crítica o calidad argumental, puesto que los desenlaces suelen ser previsibles y el desarrollo de personajes escaso.

Pero la Comfort TV siempre va estar ahí siempre. Somos humanos y la realidad muchas veces es demasiado dura. En el arte y entretenimiento, encontramos siempre una cierta evasión de nuestros problemas y la televisión de confort es solo la manera más descarada de hacerlo. Mientras estos productos no se conviertan en una abrumadora mayoría y terminen siendo nuestra tónica serial en el panorama contemporáneo, tenemos que asumir que forman parte del espectro de la ficción y, como tal, tienen su función: confortar.



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Estudio guión cinematográfico y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello. También doy la chapa en Twitter @PablodesdeMarte.

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