La importancia de que un personaje se adapte bien

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Hola queridos lectores, os doy  bienvenida a un nuevo artículo en el que hablaremos de la importancia de las buenas adaptaciones, y aunque también me refiero a las del dibujo, de papel a animación, como es el caso del manga, en realidad quería hacer especial hincapié en lo que es una adaptación de un personaje de una historia a otra o de un escrito a cualquier otra cosa.

En primer lugar partiré de algo en lo que espero todos los lectores estemos de acuerdo en mayor o menor medida. Somos los propios espectadores-lectores-jugadores, los que al final construimos cómo es un personaje y lo que piensa. Y antes de que se me echen encima hordas de puristas o de individuos que afirman que un personaje es como se muestra en la obra y punto, permitidme que me explique.

Precisamente lo que levanta tanta fascinación dentro del arte no es otra cosa que el paralelismo que al final tiene algo tan pobre como unas simples líneas, unas palabras, con la realidad, por lo menos en mi caso. Aunque cada uno de nosotros sea el que construya a un personaje, lo increíble es cómo al final esa construcción es la misma y el personaje es algo en lo que todos coincidimos. Pareciera como si al final una obra de ficción actuase como un prisma que reflectase una luz inmensamente mayor a la que se había hecho incidir al mismo, luz que corresponde a unas simples palabras, descripción o como nos ocupa en este caso, personaje, y lo más importante, que esa incomprensible cantidad de luz que ha sido capaz de salir, coincide con la realidad con una precisión asombrosa. Somos capaces, de manera unánime si realmente el personaje nos interesa y hemos pensado en él lo suficiente, de predecir cómo se comportaría en determinadas situaciones que nunca ha vivido, de cómo se sentiría y de incluso cómo funcionaría su psicología, algo que si piensas es complejísimo y no deja de sorprender.

Y precisamente por esta capacidad que tenemos de robarle la autoría al creador de cierto personaje, es tan esencial y difícil hacer una adaptación con él. Nuestra manera de pensar es simple, y solemos vivir, gustar y comprender una historia que se liga a elementos concretos, como es la empatía que sentimos por el protagonista que vive dicha historia. Tiene que haber un punto de comprensión de sus acciones que además conecte de alguna manera con los consumidores, generalmente a nivel emocional. Cuando un personaje pierde este punto, se pierde a los seguidores por el hecho de que desconectan emocionalmente con la obra, y hasta en algunas ocasiones, se sienten engañados y se encabronan.

Un ejemplo claro el de los fanfictions, de los que muchos seréis consumidores, y si no es así de los spin-off, por ejemplo. La mayoría fracasan por el simple hecho de que se permiten licencias que hacen del personaje una versión malograda y forzada, cosa que es rara que sientas teniendo en cuenta que jamás habías visto a esos personajes vivir lo que están viviendo, repito. Pongamos por ejemplo el caso de Luffy de One Piece. No es en lo absoluto extraño que haya leído cosas como que cuando sonríe a otro personaje lo hace con una smirk, que es una sonrisa ladeada y cómplice con un punto de chulería. Bien, en el caso de Luffy esta sonrisa está plenamente errada, y cualquiera que haya visto OP puede coincidir conmigo. Otro ejemplo es cuando en el último libro (el octavo) de Harry Potter ponen a Ron como un payaso simpaticón que se intenta hacer el molón. Esto podría hasta llegar a pasar, pero los que han leído el libro saben que ni de broma de esa forma en concreto.

Pero bueno, esto son sólo fanfictions, porque el problema llega cuando se intenta pasar de un libro a una adaptación cinematográfica, o directamente en el primer nivel, de un guión a la actuación real, incluso con indicaciones de qué es lo que se debe hacer. Y la explicación es bien sencilla: Los personajes son construidos a partir de matices. Si no eres capaz de poner en manifiesto o de reproducir esos matices, entonces tu adaptación del mismo está destinada al fracaso. ¿Cómo es ésto? Bien, al personaje se le conoce y se le comprende a partir de una sola fuente, que además normalmente suele ser la original y está ligada a un autor, es aquí es donde se construye al personaje a partir de unas simples aparaciones que tiene en la obra, sean pocas o muchas. La gracia está en que muchas personas completamente distintas podrían haber hecho todo lo que hizo ese personaje o pensado lo que pensó el personaje, pero es francamente difícil que muchas personas hubiesen hecho esas mismas acciones de la misma forma. Y ahí es donde conocemos al personaje, en sus matices, que lo convierten en una persona real que ha dejado ver parte de sí mismo sin quererlo y de forma completamente subliminal, a capas, y que indican ciertas características de carácter y personalidad que son imposibles de falsear y que cuentan con profundidad. En resumen, un buen personaje surge de la independencia que tiene respecto a su autor, y que de alguna forma, está vivo de por sí al mismo tiempo que es el subconsciente del autor, con sus ideas sobre el mundo y con unos pensamientos que han fluído involuntariamente hasta el personaje. Por estos mismos matices, estas mismas caras del personaje, presentes pero subyacentes, es por lo que es tan difícil captar a un personaje lo suficientemente bien y darle la forma justa para que funcionen.

Importa  el cómo, casi tanto como el qué, y para hacer una adaptación, aún más. Para poder hacer a un personaje creíble en su propia psicología tienen que pasar una serie de cosas, en primer lugar que dicho personaje te interese, en segundo que lo entiendas, y en tercero que aun con todo lo anterior sepas reproducirlo dándole vida una vez más en un campo y situación inexplorado. Da igual que un spin-off sea bueno mientras los protagonistas no sean quienes deben ser. Otra cosa es, por supuesto, que la adaptación sea de por sí una buena obra, pero ya hablamos de otra cosa.

¿Y vosotros, cómo creéis que se hace un buen personaje? ¿Lo conocéis? ¿Caso de personaje mal adaptado?

Un saludo y sed felices.

 



el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

4 comentarios

  1. Hola Kitayu. Interesante articulo. Todos sabemos que se suelen dar los casos en los que una adaptacion incluso supera a la fuente original, vease casos recientes como el Aquaman de Momoa, el Kingpin de Dnofrio, el Punisher de Bernthal o la Karen Page de Deborah Ann Woll e incluso se me viene a la mente Jin-E Udo en la primera pelicula de Rurouni Kenshin por nombrar otro medio. Hay otros casos en los que aunque si bien logran reflejar los matices mas basicos y elementales de ciertos personajes falla estrepitosamente en otros aspectos, vease el Spiderman de Raimi, siento un cariño especial por esa trilogia pero seamos honestos, ni ese es Peter Parker y ni muchisimo menos esa es Mary Jane, son un par de idiotas egoistas de cuidado. Para un personaje muy pero que muy mal adaptado tenemos a Iron Fist de Netflix, o al Thor del UCM, que no pueden estar mas alejados de su contraparte comiquera. Y es una lastima, puesto que son personajes con una mitologia ta rica, que aunque fallen en adaptar al “hero” por lo menos lo que les rodea deberia funcionar, pero no, ni siquiera eso han sabido aprovechar, como recientemente si a logrado James Wan con su Aquaman. Un saludo.

    • ¡Hola Solidus! Muchas gracias por leerme. Estoy completamente deacuerdo en que algunas adaptaciones superan a la fuente original, pero sigo pensando que sólo mejoran al personaje en la dirección en las que estos se encontraban, están en consonancia.
      Un saludo.

  2. Muy buenas Kitayu hacia tiempo que no leía uno de tus artículos, como ejemplo de mala adaptación se me ocurre practicamente cualquier obra live action americana basada en un anime o manga, no me atrevo a aventurarme a juzgar medios como el cómic por que no tengo mucha información aunque tengo entendido que en la mayoría de casos son varios autores quienes toman una obra e intentan darle un toque personal cambiando en algunas ocasiones al personaje que adaptan, un saludo y que estés muy bien.

    • Hola Jokk, como siempre un placer verte por aquí. Es que últimamente me he estado moviendo más en en la sección de series y cine, pero ya volvemos al anime. Y en cuanto a lo que dices de los live-actions, estoy absolutamente de acuerdo. Son un desastre.
      ¡Un saludo y espero que andes bien!

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