InicioCómicsLos distintos mundos de DC (I): Los dos Flash

Los distintos mundos de DC (I): Los dos Flash

Hoy en día‚ los universos paralelos están perfectamente integrados en la ficción. Hemos tenido ejemplos de ello en la añeja Star Trek‚ en la más moderna Fringe y hasta en la exitosa serie de animación Rick y Morty. Y‚ por supuesto‚ llevan décadas formando parte de los recursos más utilizados por el cómic de superhéroes.

En 1961‚ sin embargo‚ esto no era así. Los multiversos no formaban parte todavía del imaginario popular‚ y el cómic superheroico acababa de resurgir hacía solo un par de años‚ después de haber sido sustituido durante los años cincuenta por tebeos de terror o de monstruos. A pesar de que estaba recuperando su antigua popularidad‚ no podía compararse a la relevancia que tuvo en los años cuarenta o a la que tiene en la actualidad.

Sin embargo‚ DC ya se estaba poniendo las pilas‚ recuperando y modernizando antiguas propiedades suyas. Este fue el caso de Linterna Verde y Flash‚ personajes completamente nuevos que poco tenían que ver con sus encarnaciones anteriores. Incluso la Sociedad de la Justicia tuvo un reboot conocido como la Liga de la Justicia de América‚ y que llegó a superarla en popularidad‚ contando con una magnífica adaptación animada a la pequeña pantalla y con una versión cinematográfica que se estrenará este año. Como vemos‚ las reimaginaciones de sus héroes más populares habían llegado para quedarse. Sin embargo‚ esto suponía un problema de continuidad.

Sí‚ continuidad‚ esa palabra que lleva décadas presente en el vocabulario del aficionado medio al cómic‚ pero que no importaba mucho en esa época. Hasta ese momento‚ las diferentes aventuras de los personajes podían contradecirse entre sí‚ aunque convivieran en el mismo universo‚ lo que minaba la coherencia‚ un elemento fundamental en cualquier universo ficticio. Gardner Fox‚ creador del Flash original‚ del nuevo Flash y de la Liga‚ se dio cuenta de este problema: en ningún momento se hablaba de los héroes anteriores que habían quedado olvidados en los cincuenta. No habían vuelto‚ sus sucesores ni los mencionaban… había que arreglarlo, y para eso se creó el Flash de dos mundos.

Precisamente‚ esto es lo que hace legendaria a esta historia. No nos engañemos‚ la introducción del Multiverso fue fundamental para el futuro de DC y de los superhéroes en general‚ pero más lo fue el afán de crear una historia coherente‚ que tomara en consideración los cómics anteriores y los incorporara para enriquecer el universo compartido. Lo que hace tan popular en el cine a Marvel Studios surgió en ese tebeo de hace más de cincuenta años. Aunque distintos superhéroes ya habían aparecido juntos en el All-Winners Squad o la mentada Sociedad de la Justicia‚ no fue hasta aquel entonces que alguien se tomó la molestia de leer las historietas anteriores y hacer más plausible esa realidad ficticia.

Para ello‚ Gardner Fox contó con la ayuda de Carmine Infantino‚ cocreador del nuevo Flash y un dibujante con un estilo que puede parecer demasiado clásico o pasado de moda hoy en día pero que en su momento llegó a experimentar con elementos del cómic como los bocadillos o la composición de las viñetas. Si bien no llega al nivel de brillantez de Jack Kirby o Steve Ditko‚ es una muestra de la experimentación constante en los tebeos de aquella época.

La historia comienza con Barry Allen‚ el nuevo Flash‚ haciendo una demostración delante de unos niños‚ y vibrando tanto a supervelocidad que acaba en un mundo paralelo que se encontraba en el mismo lugar pero en una frecuencia vibratoria distinta. Al examinar la nueva ciudad en la que se encuentra‚ no puede contener su asombro: no es Central City sino Keystone‚ la ciudad en la que vivía el otro Flash‚ su superhéroe favorito de los cómics de DC que solía leer. ¿Confusos? No me extraña‚ pero la historia nos lo explica.

A continuación‚ Barry va a visitar a Jay Garrick‚ el antiguo Flash‚ y le explica lo que ha sucedido. Tras una escena en la que el maduro héroe se encuentra con su sucesor‚ se explica que las vibraciones de Tierra-2 (así bautizan al Universo DC original) llegaban hasta el cerebro del Gardner Fox de Tierra-1‚ que escribía los tebeos basándose en los sueños que había tenido. Una forma original de justificar que la colección del viejo Flash finalizara en 1949: ese fue el año en que este se retiró para estar con su esposa. Y‚ por supuesto‚ las aventuras mundanas de Jay Garrick no venderían tebeos. Otra de las genialidades de esta historia‚ como vemos‚ es el uso inteligente de la metaficción para enriquecer el Multiverso ficticio que estaban creando. Pronto llegarán a meter a nuestra propia tierra en sus cómics‚ pero esa es otra historia para otro día.

El tebeo prosigue con el enfrentamiento de los héroes contra tres villanos de Tierra-2 que quieren sacar a su viejo enemigo de su retiro. A partir de aquí‚ se trata de una ficción superheroica bastante convencional‚ sin las ideas revolucionarias que se mostraban en la primera parte. Sin embargo‚ esto no es necesariamente malo‚ ya que los dos veteranos artistas logran crear una historia sencilla y eficaz con el cariño de alguien que lleva décadas trabajando en el medio.

¿Se trata de un tebeo perfecto? No‚ ni mucho menos. La inocencia de la historia puede ahuyentar a los lectores actuales y la segunda parte no logra igualar a la primera ni en calidad ni en innovación. Pero esto no significa que sea un mal cómic: como hemos dicho‚ es un producto de su época‚ y mucho mejor que la mayor parte de las historias que se estaban publicando. A pesar de ello‚ uno no puede dejar de lamentarse por lo que esta historieta podría haber sido‚ sobre todo teniendo los Cuatro Fantásticos a la vuelta de la esquina.

La idea del Multiverso‚ que contentaba a viejos y nuevos fans‚ cuajó. Las posibilidades eran infinitas: se podía mostrar a Superman dividido en dos‚ enfrentar a la Liga de la Justicia con una versión malvada de sí mismos… y recuperar a héroes del pasado como se había hecho con Jay Garrick.

La semana que viene comentaremos las distintas formas en las que DC explotó esta idea durante los siguientes veinticinco años‚ y las consecuencias que esto acabaría teniendo.

Máximo Simancas
Máximo Simancashttps://laautopistadepalabras.wordpress.com/
Periodista. Redactor en esta página y, antes, en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.

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