El enigma de otro mundo es una película precursora del género terror/ciencia ficción de la actualidad. No es que no haya habido casos anteriormente, pero a mi parecer marca un antes y un después en el mismo. Y es de dominio público la polémica que hubo sobre quién se sentó realmente en la silla de dirección, si Christian Nyby o el productor Howard Hawks. Hablamos de todo ello a continuación.
Qué nos cuenta El enigma de otro mundo
En una remota base científica del Polo Norte, un grupo de militares y científicos descubre una nave alienígena enterrada en el hielo. Tras rescatar el cuerpo congelado del piloto extraterrestre, este se descongela por accidente y siembra el pánico en la estación. Atrapados en la base con esa criatura y una tormenta, deberán decidir si destruirla o capturarla para su estudio.
El momento histórico y la industria hollywoodiense
Estamos a principios de los años 50, en los cuales Hollywood descubrió que el espacio exterior no solo podía albergar misterios sino también miedos colectivos. Estamos en plena carrera armamentística entre los bloques y, como efecto principal de la misma, el miedo nuclear. El género de la ciencia ficción se erigió entonces como instrumento de reflejo de la ansiedad social de la época y El enigma del otro mundo, caso que hoy nos concierne, brilló en ese contexto con luz propia.
Esta película no solo estableció las bases del sub género de monstruos y supervivencia en entornos aislados, sino que abrió un debate sobre de quién es la obra finalmente. Está producida por uno de los estudios más carismáticos que haya existido en Hollywood, RKO Pictures, y se basó libremente en la novela corta de John W. Campbell Jr, Who Goes There?.
¿Pero quién es realmente el director?. Es verdad que si tratamos de analizarla, le vemos enseguida aspectos que nos recuerdan al estilo Hawksiano, como por ejemplo la impresionante gestión del ritmo, la forma de mostrar la camaradería masculina o la construcción de los personajes. Aunque, como dijimos, esté en los créditos el nombre de Chistian Nyby, la sombra en esta película del productor Howard Hawks es muy alargada.

Aparte de esos detalles importantes, los diálogos pasados por el filtro de Charles Lederer presentan esa característica técnica llamada overlapping (el uso de diálogos rápidos y cruzados), donde los actores se pisan las frases unos a otros de manera natural y resultando ello en un dinamismo muy poco común para la época. Y, evidentemente, la presencia de un personaje femenino fuerte como Nikki, interpretado por Margaret Sheridan, nos lleva otra vez a dirigir nuestra atención hacía los arquetipos de la mujer Hawksiana.
El mundo de la ciencia vs el militarismo
En la película, los dos estamentos visibles, es decir los científicos y los militares, acostumbran a tener discrepancias sobre cómo afrontar el problema de qué hacer con la amenaza que representa el extraterrestre. La parte militar es representada por el personaje del Capitán Patrick Hendry (Kenneth Tobey), de carácter sensato y cuya misión es proteger a todos los componentes del grupo y eliminar la amenaza.
En cambio, la parte científica está dirigida por el Doctor Carrington (Robert Corntwaite), siendo la arrogancia uno de sus más grandes defectos, el cual le lleva a actuar de manera irresponsable y poner en peligro vidas humanas en aras del éxito personal al descubrir ese ser de otro mundo. Ese confrontamiento entre ciencia y estamento militar no hace en realidad más que reflejar la situación política y social existente en el mundo post Segunda Guerra Mundial allá por los años 50 .
Otros aspectos que la hacen especial
Aparte del guion, del cual hemos comentado más arriba su acierto en varios momentos narrativos, podemos mencionar también la fotografía de Russell Harlan debido al uso del blanco y negro para crear una atmósfera opresiva y claustrofóbica. Las sombras son usadas para que el alien se esconda, creando el adecuado efecto de terror al emerger de las mismas en escenas importantes, la del laboratorio por nombrar una. Y la banda sonora, creada por Dimitri Tiomkin usando el Theremin, aumenta la sensación de misterio.

En Resumen
Aunque es verdad que algunas subtramas románticas o medio humorísticas (la del periodista, por ejemplo ) puedan parecer un tanto desfasadas, nos encontramos ante un ejemplo de cine de ciencia ficción que, de manera meritoria para el tiempo en que fue concebida, consigue trasmitir la tensión de la historia a través de una más que remarcable puesta en escena.
Si a los aciertos que en todos los aspectos mencionados tiene la película, le sumamos el que es seguramente uno de los monólogos finales más icónicos de la historia del cine con la frase «¡ Vigilad los cielos! ¡ A todas partes, seguid mirando, vigilad los cielos! (clara referencia al terror que las armas nucleares sembraron en la población mundial), tenemos un filme icónico e imperecedero por méritos propios.
Y recordemos que en 1982 John Carpenter realizó su propia versión de la historia. AQUÍ os dejamos nuestra opinión de la misma.



