Análisis de Prison Break. Temporada 5. Episodio 2: Kaniel Outis

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Bienvenidos a un nuevo análisis de Prison Break, con Michael Scofield en su salsa.

Análisis de Prison Break 5×01: Ogygia

Pues sí, Michael ha regresado. El episodio despeja nuestras dudas de si estaba fingiendo o si en realidad no recordaba quién era y ha resultado ser lo primero. La acción se inicia con un intento de fuga de la cárcel de Ogygia que, como no podía ser menos, no funciona bien. ¿Por qué? Pues porque los planes de fuga de Scofield siempre dependen de un factor humano que él no puede controlar. Si en Fox River necesitaba que Sara le abriese la puerta, aquí necesita que alguien apague las luces de la cárcel para que puedan huir por el tejado pero ese alguien, el jeque de la luz, no cumple su parte.

Para intentar solucionar el problema, Michael le hace llegar a Lincoln un cisne de origami con un mensaje: si encuentra al jeque de la luz, será libre. Este resulta ser Mohammad El-Tunis, el responsable de la red eléctrica de la ciudad, cuyo hijo homosexual comparte celda con Michael. Dicho jeque tiene otra hija que se esconde del ISIS en la zona ocupada de la ciudad así que, para que cumpla su parte, Lincoln y Franklin deben ayudar en su rescate.

Mientras, Michael realiza uno de sus trucos de McGyver para llegar a la enfermería, conseguir un derivado de la morfina y sobornar de esta forma a un coreano fanático de Queen, del que se dice que guarda en su casa las cenizas del mismísimo Freddie Mercury, para que le preste un móvil que tiene escondido. ¿Para qué? Pues para pedir una pizzza, pizza que le manda a su hijo con una flor de papel que Sara reconoce como un mensaje: poneos a cubierto que se avecina tormenta.

Michael Scofield entre rejas

El regreso de Kellerman

En este episodio no hemos tenido ni  a T-bag ni a Sucre pero si el sorprendente regreso de Paul Kellerman (interpretado por Paul Adelstein), agente secreto implicado en la conspiración para inculpar a Lincoln Burrows del asesinato del hermano de la vicepresidenta de los USA en la magistral primera temporada. Kellerman es el agente que se ocupa de atender a Sara cuando acude al gobierno para aclarar si Michael está vivo y en Yemen. Él le descubre que ahora Michael no existe, que su pasado ha sido borrado y que ahora es Kaniel Outis, un terrorista que además mató a un directivo de la CIA. Sí, sabemos que Michael no mata pero tiene un vídeo y pruebas que demuestran que ha sido él. Huyendo de ese asesinato es como acabó en Yemen. ¿Quién ha organizado todo esto? Kellerman plantea que sólo un genio podría haberlo organizado, un genio como Michael Scofield.

Como curiosidad hay que señalar que Adelstein se presentó en principio al casting para ser Lincoln Burrows pero necesitaban a alguien con más físico para sobrevivir en Fox River, por lo que fue descartado y paso a encarnar a Kellerman.

Paul Adelstein es Paul Kellerman

Teoría de juegos

En un intento de buscar respuestas Sara acude a Jacob, su actual marido, para que le ayude a comprender que ha pasado con Michael / Kaniel Outis. Jacob relaciona el comportamiento de Michael con la Teoría de juegos. Es este un concepto demasiado extenso para exponerlo aquí pero plantea una semilla de duda en relación con todo lo que sabemos de Michael Scofield: ¿ha sido siempre sincero o ha actuado siempre con una doble intención? ¿Realmente se preocupa por sus seres queridos o en realidad todo ha sido un juego para él, un juego en el que ganar a toda costa sin importar nada ni nadie? Como dice Jacob, puede que todo al mismo tiempo. Michael quería a Sara pero también la necesitaba para que abriese una puerta.

A esta teoría parece contribuir el sorprendente final del episodio. Mientras sus compañeros están aterrados ante la posibilidad de que los radicales del ISIS salgan de aislamiento para celebrar el Ramadán, Michael termina abrazado a su líder, Abu Ramal, como si fuesen colegas de toda la vida. Es más, ya lo tiene incluido en su plan de fuga.

C-Note Franklin y una imagen de Abu Ramal, líder del ISIS

Sin embargo, el envío del mensaje a Sara parece desmentir esta teoría ya que Michael las pasa canutas y se lleva una paliza tan solo para hacerse con el móvil que le permita mandarle un mensaje para que se pongan a cubierto.

Yemen, la guerra casi olvidada

Uno de los aciertos de la temporada es situar la acción en Yemen, un país que desde el 2015 sufre una cruenta guerra civil. Los protagonistas no sólo tendrán que escapar de prisión sino también del país, lo que no se augura nada fácil. Aunque sea una obra de ficción con el animo de entretener, los autores se preocupan de mostrar la cara más dura de un conflicto en el que día a día se pisotean los derechos humanos. Ejemplos son el personaje del hijo del jeque de la luz, en la cárcel por homosexual, o su hija, maestra que se ha atrevido a enseñar a niñas, en contra de los preceptos proclamados por el ISIS.

Nosotros queremos aportar nuestro minúsculo grano de arena y dejar el enlace al relato de la situación del conflicto que podemos encontrar en la web de Amnistía Internacional, mucho más esclarecedor que cualquier cosa que podamos decir aquí:

Yemen: La guerra olvidada

Origami

Vamos a relajarnos. ¿Queréis ser Michael Scofield? No, no os tatuéis el cuerpo de arriba a abajo ni os dejéis enchironar. Empezad por lo sencillo y haced un cisne de origami, símbolo de lealtad y unión entre hermanos. Aquí os dejamos un vídeo para que podáis practicar. Ya me diréis en los comentarios que tal os ha ido.

Con esto lo dejamos. El regreso de Prison Break de momento no ha sido un éxito rotundo pero tampoco ha sido un desastre absoluto. El primer episodio tuvo una audiencia en USA de 3,83 millones de espectadores; este segundo ha bajado un tanto, lo que es normal y previsible, y se ha situado en 3,18 millones de espectadores. En la web Rotten Tomatoes tiene un 55% de aceptación entre los críticos y un 85% entre la audiencia, que al fin y al cabo es la que cuenta. Más o menos como en esta web, donde las visitas no la sitúan entre los mega-hits que son Juego de tronos o Westwolrd pero tampoco la hunden como… Mejor no doy nombres. Lo que si puedo decir es que este episodio sigue la tónica de los anteriores y que si alguien se aburre con esta serie, es porque quiere. Nos leemos en el siguiente episodio. Un saludo, sed felices.

el autor

Licenciado en Historia del Arte, llevo toda la vida leyendo cómics. Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices. Espero con ansia el estreno del episodio VIII. Soy uno con la fuerza, la fuerza está conmigo.

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