Crítica de Fast and Furious 8. Cantidad no significa calidad

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Vin Diesel y la familia vuelven a la carga con Fast and Furious 8, sin el fallecido Paul Walker. La octava película de una franquicia que empezó hace más de 15 años y que ha ido dando saltos desde la acción más callejera y salvaje hasta una aventura de hackers, robos y terroristas, algo así como una parodia de Misión Imposible.

Cuesta abajo y sin frenos

¿Recordáis que Michael Bay al acabar una película de las infumables Transformers, siempre dice aquello de “es mi última película”? Pues lo mismo con Fast and Furious. Llevo oyendo la cantinela de “es nuestro último trabajo” desde la quinta entrega de la saga, pero claro, mientras hagan éxitos de taquilla ese último trabajo se puede alargar hasta que la mitad del reparto tenga 50 años.

Me sorprendió que después de la muerte de Paul Walker se continuase una saga que sobrepasa los límites de lo absurdo. Pero ya sabéis cómo va esto: si tienes el dinero suficiente como  para pagar lo que sea, todo puede entrar en una película de coches.

Y eso es lo que era la saga: una película de coches y pandilleros. Mirad, admito que no he sido el mayor fan de la saga en sus comienzos. Las primeras me parecieron pasatiempos dedicados a adolescentes que jugábamos a Need for Speed: Carbono en la PS2 y ver algo parecido en la gran pantalla era muy llamativo. Pero no eran para mí, ese estilo callejero de coches tuneados y rebeldes de barrios marginales no me consiguió llamar del todo como al resto de mis amigos. Qué queréis que os diga, prefería ver Spiderman o El Señor de los Anillos. Pero con la quinta entrega de la saga me picó la curiosidad. Esa estética tomada de The Italian Job con fugitivos expertos en carreras callejeras que se dedican a robar bancos y huir de la justicia.

Me llamaba la atención, pero he de admitir que ese atractivo de ladrones convertidos en mercenarios del gobierno para atrapar a amenazas gubernamentales sobre las cuatro ruedas, ya perdió muchísimo interés con la sexta entrega.

Así que aquí estamos, la familia se encuentra feliz y con nuevos miembros en la lista. Toretto y Letty se encuentran en La Habana de luna de miel y ¡sorpresa!, el malo de esta nueva entrega será el mismísimo Vin Diesel. ¿Conclusión? Familia dividida porque Dom ha decidido ayudar a una terrorista cibernética a recuperar X juguetitos para hacer el mal a lo ancho y largo del planeta. Así que ahora la motivación de esta familia dividida es ir tras su amigo y traerlo al buen camino.

A ver, siempre he leído (desde la sexta más o menos) que las películas de esta saga no han de tomarse jamás en serio. El problema es cuando la propia película intenta tomarse en serio a sí misma a la vez que se fuerza por ser absurda. Por lo que tenemos un cóctel que no gusta a nadie, o por lo menos a mí.

La historia es simple y se sigue de manera lineal. La cinta se esfuerza por mantener la atención del espectador con giros de guion y con el sentimiento de un grupo de amigos dividido. Y tengo que romper una lanza por esto. El grupo lleva siendo más o menos el mismo desde la quinta cinta y se nota que el esfuerzo por hacer que sientas esta división, pero el problema es que la carga recae sobre Vin Diesel. El bueno de Vin no es el mejor para mantener esta responsabilidad sobre sus hombros. Cuando Paul Walker estaba vivo, la historia se centraba en ellos dos como miembros capitales del grupo y se fundamentaba en ese “bromance” película tras película. Aquí, tras la muerte del joven actor, todo el peso recae sobre Diesel y no consigue aguantar toda la trama.

Obviamente la película es más un espectáculo que una historia, y eso se ha venido viendo desde las últimas dos entregas. Pero el espectáculo es de todo menos vistoso. Es Fast and Furious, por lo que los coches no deben faltar, aunque se enfrenten contra vehículos que no pertenecen a su medio (ya sea un avión, un submarino o una ¿estación espacial?). La dirección de F. Gary Gray se limita a imitar la fórmula de las anteriores entregas: acción desmesurada. Y podría decir que esta acción es buena, pero dista mucho de ello. Las persecuciones son funcionales, planos amplios y rápidos para seguir al coche en cuestión y giros de cámara para mostrar las caras de tensión de los conductores. No se percibe ese interés por las conducciones arriesgadas (y lógicas por favor) y espectaculares porque prima la acción sin límites.

Esta acción se ha inclinado hacia peleas cuerpo a cuerpo o tiroteos que tampoco funcionan. Me explico: se intenta por todos los medios que aparezca un coche para mantener el espíritu de la saga, pero las escenas de lucha intentan hacer ver que estos protagonistas son algo así como superhéroes del motor y de las peleas callejeras. Con eso en conjunto son escenas que dejan mal sabor de boca. Tenemos el ejemplo de los hermanos Joe Russo y Anthony Russo en Civil War, Chad Stahelski y David Leitch en John Wick, y la dirección de la serie Daredevil. Son muestras de que la acción se puede hacer con mimo y no solo girando la cámara de lado a lado mientras los combatientes se parten la cara. Pueden ser escenas limpias y bien hechas, que no mareen al espectador.

A nivel de reparto no hay cabezas muy sobresalientes. Hellen Mirren y Charlize Theron están muy desaprovechadas por culpa del guion. Theron, como el antagonista principal, es convincente y una mezcla de villano de Bond y de Misión Imposible, pero ni ella consigue levantar la cinta a pesar de su increíble talento.

No todo es negativo, los personajes interpretados por Dwayne Johnson y Jason Statham son lo mejor de la cinta. Ya los habíamos visto cara a cara en la anterior entrega y ahora se ven forzados a actuar como compañeros. Son la carga cómica de la película con chascarrillos de tíos duros, pero en los que se nota que una amistad está surgiendo entre ellos. Sin duda lo mejor y quiénes mejor están en la cinta, con escenas de acción buenas y momentos cómicos que hacen más amena estas dos horas.

Sin embargo, no puedo decir lo mismo de Tyrese Gibson. Existe un elemento en muchas cintas que es que el peso cómico recaiga en un personaje con el fin de aligerar la acción. En Marvel lo usan mucho para hacer descansar al espectador con alguna broma o gracieta que funciona y pone una pausa entre secuencias. Ese puesto lo ostentaba el bueno de Tyrese y ya cansa. Quiero decir, desde hace varias películas él se encargaba de la comedia, pero aquí ha llegado a un punto insoportable. Y lo peor es que busca comer metraje. Es un personaje que si se le quita esa faceta cómica pierde todo el interés y no sabes ni que está ahí. Es desesperante y rompe con el ritmo al intentar entrar en el mismo juego que Statham y Johnson, pero sin ser invitado.

En conclusión, la película deja mucho que desear. No tenía muchas expectativas y no me he encontrado más de lo que sabía que iba a encontrar. Acción desmesurada y una historia que pasa sin pena ni gloria. Intenta ser más de lo que puede y queda relegada al baúl de “las peores de la saga”.

No seamos incrédulos, sabemos que va a haber una novena cinta y sabemos que seguirá el mismo camino de locura desenfrenada y personajes conocidos que se enfrentan a un malo muy malo, pero juntos. No soy quien para obligar a alguien a no verla. Los fans acérrimos de la saga la disfrutarán, pero quien ya esté aburrido de la exageración a la que ha llegado, no se van a morir al verla, pero serán dos horas que va a perder.

4.0 Valoración final

Ni más ni menos que ocho entregas de la saga nos han colado en el cine. Esta no es la más caótica pero sí es la que falla en casi todos los niveles. Premisa poco interesante con giros de guion funcionales donde prima un espectáculo que dejó de ser divertido hace tiempo.
Si eres fan de la saga la disfrutarás, si no lo eres, perderás 2 horas viéndola.

  • Guión 4
  • Efectos especiales 6
  • Dirección 3
  • Interpretación 4
  • Banda Sonora 3
  • User Ratings (7 Votes) 6.5

el autor

Estudiante de historia en la Universidad de Alicante. Historiador a media jornada, friki a jornada completa. Apasionado de los videojuegos y el cine, no podría vivir sin mi dosis diaria de alguno. Fan incondicional de la trilogía de El Señor de los Anillos, Batman, Lobezno y SpiderMan. Lector de cómics amateur, buscando ser experto. Marvelita y DCita, no puedo elegir entre las dos así que me quedo con lo mejor de cada una.

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