Juego Sucio es una de las últimas incorporaciones al catálogo de películas de Prime Video, aupándose rápidamente a los primeros puestos en la lista de visionados de la plataforma. Estamos ante un thriller de acción marca de la casa del guionista y director Shane Black protagonizado por Mark Wahlberg y que adapta libremente las novelas de Parker del escritor Richard Stark (por si os interesa el personaje, aquí podéis leer nuestra reseña de su magnífica adaptación al cómic).
La cinta sigue las andanzas de Parker (Mark Wahlberg), un experimentado ladrón que buscando venganza después de una amarga traición en su último golpe acaba enredado en robo de altos vuelos. El objetivo es recuperar un tesoro de valor incalculable relacionado con un país latinoamericano indeterminado y genérico (no hay que olvidar que en los EEUU estos detalles importan muy poco).

La gracia está en que el grupo liderado por Parker no será quien robe el tesoro, sino que esperarán a que lo haga un grupo rival (que tiene el favor del dictador de turno) para luego quedárselo mediante un sofisticado operativo. Pero hay un problema, ese grupo rival tiene una historia pasada bastante truculenta con Parker, lo que añade mayor dificultad al golpe haciendo que la ejecución del plan acabe siendo más complicada de lo que nuestro protagonista había previsto
El guion, escrito por Black junto a Anthony Bagarozzi y Chuck Mondry se sustenta sobre todo en el gusto del director por las réplicas y contrarréplicas ingeniosas compatibles con la acción más loca y el macarrismo propio de los ochenta que tan bien sienta a este tipo de películas. Sin olvidar los continuos giros y contragiros de guion, en una trama que parece una peonza de las vueltas que va dando.

La historia está plagada de tópicos y lugares comunes, desde la mujer fatal que luego resulta ser una entregada patriota, al protagonista hiperinteligente que siempre tiene un plan a mano, pasando por las notas de humor que contrastan con la violencia con la que se desempeñan los personajes a la menor ocasión.
Y si no buscas nada más, la película funciona. Es entretenida porque la historia trascurre con buen ritmo y siempre están pasando cosas, algunas muy locas, pero siempre desde un punto de vista lógico (la parte “imposible” del robo de cámara impenetrable, por ejemplo).
Por otro lado, los personajes son divertidos, aunque el guion sólo se moleste en profundizar en un par de ellos a parte del protagonista. Cumplen su función de dar la replica a Parker cuando es preciso y de cumplir su papel en los planes sin pestañear. La única que tiene un poco más de desarrollo es Zen (Rosa Salazar), la mujer que lía a Parker para que tome parte en el robo del tesoro, aunque tampoco es que su evolución sea para tirar cohetes ya que en todo momento sabemos lo que va a ir pasando con ella.

En cuanto al trabajo de Mark Wahlberg, decir que a mi es un actor que no me acaba de convencer ya que me parece demasiado hierático. Pero en esta película esto es casi una virtud, ya que su Parker es una persona fría como el hielo, que no demuestra sus emociones, siempre pensando en la siguiente fase de sus planes. Y como mandan los cánones con estos personajes, aunque es violento y sanguinario (más de lo necesario muchas veces), al final esconde un buen corazón en lo profundo de su duro pecho.
Hablando de la factura técnica de la cinta, hay cosas buenas y malas. Las escenas de acción son espectaculares y tienen un ritmo trepidante, aunque a veces se nota a la legua el uso del CGI haciendo que no luzcan tan bien como deberían (el accidente del metro es el mejor ejemplo). Es un problema típico de las películas rodadas para las plataformas digitales (buscando el espectáculo, pero ahorrando costes), que siempre acaba desluciendo el producto.
En resumen, Juego Sucio es una cinta entretenida sin más. Una película de atracos con buen ritmo, mucha acción y mucho humor marca de la casa de sus responsables. No aburre en ningún momento, pero tampoco ofrece nada nuevo ni destacable dentro del género. En definitiva, es una película que con la que el espectador pasará un buen rato pero que no guardará en su memoria mucho tiempo después.



