Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic, bienvenidos a el cómic recomendado de la semana.
El caso de Green Arrow (Flecha Verde para los amigos) es cuando menos curioso. Un personaje que debuta en 1941 y que a pesar de su enorme popularidad no obtiene serie propia hasta el año 1988 debería ser digno de estudio. Green Arrow ha pasado por diferentes etapas, unas mejores y otras peores. Pero esta reseña no va a tratar sobre eso sino sobre el que podríamos considerar el mejor origen que se ha narrado del personaje: Green Arrow: Año Uno, de Andy Diggle y Jock, publicado por ECC.
Oliver Queen, niñato multimillonario, engreído y estúpido, busca emociones fuertes a lo largo y ancho del mundo. Su negativa a colaborar en el oscuro negocio de uno de sus empleados hará que acabe en una isla supuestamente desierta, donde deberá utilizar sus habilidades con el arco y la flecha para sobrevivir al cartel de la droga que la usa como base de operaciones. El contacto con aquellos que son esclavizados por los narcotraficantes, usados como mano de obra barata en el cultivo del opio y como objetos sexuales, hará que tome contacto con la sucia realidad que le rodea y que se replantee que puede y que debe hacer con su vida.
El guionista Andy Diggle construye un relato totalmente alejado de lo que entendemos por cómic de superhéroes. No hay tipos en mallas de colores buscando hacer justicia por motivos personales; no hay supervillanos que intentan controlar el mundo. Por el contrario nos encontramos personajes más humanos, un héroe plagado de defectos que acaba por darse cuenta de que no es el ombligo del mundo y unos villanos que son un retrato de los verdaderos villanos que pueblan la realidad. Andy Diggle construye una sólida historia de acción, sin giros argumentales sorprendentes o absurdos, con un aroma a clásico.

El dibujo de Jock se ajusta perfectamente al guión. Jock no es un dibujante espectacular, no es Greg Capullo ni Jim Lee pero es un narrador de primera. Sabe contar una historia y eso se nota. Green Arrow Año 1 se lee muy fácilmente. Desde la primera página a la última el relato nos atrapa, entendemos lo que sucede en cada una de las viñetas sin necesidad de pensar qué es lo que aparece ahí. Quizás podríamos acusarle de ser esquemático, de no prodigarse en los fondos pero creo que en este caso no es necesario. No hace falta dibujar un entorno paradisiáco al detalle para que la historia resulte más interesante, al contrario. Despojado de adornos y reducido a lo estrictamente necesario, el cómic gana en profundidad y demuestra que no hace falta ser barroco para construir una narración sólida.
A un sólido guión y a un dibujo perfecto para la historia sólo le faltaban los colores de David Baron para conseguir un resultado espectacular. En cada viñeta dibujada por Jock, el color adquiere protagonismo en su forma más básica, acompañando al dibujo y rellenando los huecos dejados por el dibujante sin necesidad de nada más. Por supuesto, el verde predomina sobre todo. No podía ser de otra forma.

Green Arrow Año 1 es un punto de partida obligado para todo aquel que quiera empezar a leer las historias de Oliver Queen. En este cómic es en el que se basaron, en gran parte, para desarrollar la serie Arrow: la personalidad de Oliver, su obligado exilio en la isla, la vuelta a la civilización con una misión en la vida, todo esto y más lo hallareis en estas páginas. Es una pena que en televisión se hayan ido por otros derroteros, convirtiéndose en una suerte de Sensación de Vivir o Melrose Place con superhéroes y hayan dejado de lado las enormes posibilidades que tiene Green Arrow, el primer superheroe convertido en auténtico defensor de los pobres y los oprimidos, el superheroe anarquista enfrentado al sistema que recorrió América para mostrar sus miserias y desigualdades en las páginas de un cómic. Tras recuperar las etapas de Kevin Smith y de Brad Meltzer, ahora ECC recupera este cómic en una edición plagada de extras y muy recomendable. Esperemos que la cosa no queda aquí y se animen a recuperar otras etapas del personaje, como la de Dennis O’Neil y Neal Adams o la de Mike Grell, con un tono mucho más adulto y sin nada que ver con el joven Green Arrow y sus ayudantes que ocupan la cabecera actualmente. Green Arrow se lo merece.




