Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Los sacrificadores 3. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Norma sigue adelante con la publicación de Los Sacrificadores y ahora toca centrarnos en el tercer tomo de la serie, donde Rick Remender sigue dando rienda suelta a su talento para ofrecer una historia de fantasía tan apasionante como rica en matices, sin olvidar la critica social a la que nos tiene acostumbrados.
El resumen de la editorial es el siguiente: Cuando el mundo que conoces es una mentira, la confianza es una ecuación peligrosa e inestable. La venganza de Paloma escala con terribles consecuencias; Soluna descubre un secreto que la enfrenta a la decisión más difícil de su vida; y los tejemanejes del Capataz quizá desaten el fin de todo lo conocido. Cuando la voluntad de unos pocos domina las vidas de muchos, solo hay una forma de recuperar el poder.
En este tomo vamos a conocer a una nueva deidad, Fniff, dios de las plantas que odia al resto de los seres vivos. Es el amo del pringue negro que infectó a Soluna y que resulta ser una especie de espora que toma el control de su anfitrión para desatarse y matar todo lo que queda a su alcance. Fniff sabe que Soluna está en los corrales del Capataz, y se lo dice a Rokos, su padre. Pero cuando el dios del sol llega a liberarla se encuentra una desagradable sorpresa que desatará su ira de una manera que no habíamos visto hasta ahora y que deja constancia de su poder.

Por otro lado, Paloma sigue en su cruzada buscando dioses a los que matar y después de una breve escaramuza contra el Capataz, llega el momento de enfrentar a Kronious, dios del trabajo, un duelo que va más allá de lo físico para entrar de lleno en la dialéctica. Ambos personajes, dios y mortal, confrontan sus puntos de vista dejando al desnudo las inconsistencias de las creencias de ambos y cerrándose un circulo que puede ser mortal para el resto del panteón.
Remender sigue en estado de gracia. En el primer capítulo de este libro el autor nos muestra las consecuencias de la venganza llevada a cabo con ira y sin control, con funestas consecuencias para Paloma. En el segundo pone de manifiesto lo vacío del discurso de los líderes políticos que hablan en nombre de los trabajadores sin tenerlos nunca en cuenta. Todo esto lo incorpora de manera genial a una historia de fantasía llena de acción y emoción, con lo que toda esa crítica social no se hace pesada ni panfletaria ya que la lectura que tenemos por delante es sencillamente apasionante.

En cuanto al apartado artístico, otra vez estamos ante un trabajo sobresaliente de Max Fiumara (con el color de Dave McCaig). El arte de Max Fiumara es tan espectacular como siempre, logrando ganar incluso un poco más de claridad en las escenas de acción, el único talón de Aquiles del dibujante. Y como muestra de esa espectacularidad no hay más que ojear las planchas en la que Rokos desata todo su poder, sencillamente impresionantes. André Lima Araujo se hace cargo del segundo episodio del tomo y, aunque su nivel no llega al de su compañero, al menos no lo desmerece en absoluto, mostrándose como una alternativa más que valida para casos de emergencia.
La edición de Norma tenemos un libro en tapa blanda de 112 páginas que recoge los números 12-15 de la serie original. Es una pena que este tercer arco argumental de la serie sea de solo cuatro números ya que saben a poco. Como extras incluye una galería de portadas (las originales y las alternativas), así como un pequeño cuaderno de bocetos de los personajes y una muestra de algunas páginas con el dibujo solo a tinta. El precio de venta es de 20 euros.

En resumen, Los Sacrificadores es una de las mejores series que podemos leer ahora mismo y este tercer volumen es el ejemplo perfecto. Es complicado ofrecer una historia que sea a la vez entretenida y que haga pensar y deje poso en el lector. Por eso no deja de ser increíble la habilidad de Remender para escribir una historia llena de fantasía, acción y emoción, con personajes carismáticos, y a la vez, ofrecer una feroz crítica social que no deja títere con cabeza. Y encima con un apartado gráfico que hace que las páginas entren por los ojos. Una compra obligada.

Un saludo y sed felices.



