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Crítica de T2 Trainspotting. Enganchados a la nostalgia

Han pasado 20 años y Mark Renton (Ewan McGregor) vuelve a Edimburgo, donde se reencuentra con su padre y sus antiguos colegas a los que robo 16000 libras de la época: Simon, alias Sick Boy (Jonny Lee Miller) es un delincuente de poca monta que regenta el local de su tía, al tiempo que cultiva marihuana y chantajea con vídeos porno a respetables miembros de la sociedad; Spud (Ewen Bremmer) sigue siendo un drogadicto y un perdedor que conserva parte de la candidez que tenía; y Francis Begbie (Robert Carlyle) se ha pasado los últimos 20 años en prisión y escapa coincidiendo con el regreso de Renton, con quien pretende ajustar cuentas pendientes.

t2trainspotting

Adictos, patéticos y cuarentones

La primera escena de T2 Trainspoitting es toda una declaración de intenciones: un Mark Renton  entrado en años sobre una cinta de correr en un gimnasio, piensa en su infancia, le da un amago de infarto, cae y se estampa contra la columna que tiene detrás. Como bien dice mi compañero PGA:

Trainspotting fue un himno generacional, retrato brutal de un lugar y un momento.

Ahora esa generación ha crecido, ha alcanzado y sobrepasado la crítica cifra de los 40 y aunque PGA quería subtitular la crítica como «innecesaria pero justificada» yo creo que sí era necesaria y sí está justificada esta continuación, que no secuela. Si lo creo es. principalmente, por la diferencia generacional que nos separa, porque este Trainspoitting 2 es el retrato patético de mi patética generación, que anda muy necesitada de que alguien le escupa cuatro verdades a la cara.

Retorno digno y necesario

Cuando se estreno Trainspotting en 1996 se le acuso de hacer apología de las drogas, de retratar y pregonar un modo de vida que no era precisamente ejemplar. La vida normal, según Mark Renton en 1996, era complicada y aburrida y por eso era mejor ser un drogadicto, libre de cargas morales y de responsabilidades sociales. Pero seamos francos: la película nos impacto por su ideología, por su mensaje, por sus personajes, por su historia, por su música y por su estructura formal y narrativa pero nadie, por lo menos nadie con dos dedos de luces, iba a tomar como modelo a semejante panda de desgraciados. Si, eran rebeldes, eran outsiders y le arreaban una patada en toda la entrepierna a la sociedad bienpensante pero de ahí a querer ser Sick Boy o Francis iba un mundo.

20 años depués, Mark, Simon, Spud y Francis se han transformado en nosotros. Son cuarentones, siguen siendo patéticos y desgraciados y siguen enganchados. Enganchados a las drogas y a la violencia, enganchados a las redes sociales, a Instagram, a cualquier cosa que les permita vivir la vida y enganchados, al igual que todos nosotros, a la nostalgia. ¿Por qué? Pues porque, como escribió Jack Kirby en su obra más personal, la vida está sembrada de trampas, la vida te hará dudar. La vida, en definitiva, duele y para superar ese dolor cualquier cosa vale.

T2 Trainspotting header
SPUD (Ewen Bremner), RENTON (Ewan McGregor), SICK BOY (Jonny Lee Miller) BEGBIE (Robert Carlyle)

Carlos Boyero en El País opina igual que PGA, que no era necesaria esta continuación. Es verdad que, en el aspecto puramente formal y estético, no era necesaria. No hay innovación. El director Danny Boyle intenta repetir el juego de música, imágenes y montaje que tan buenos resultados le dio hace 20 años pero más por intentar ser coherente con la primera cinta que por buscar el impacto que aquella provocó, un impacto ya superado y que, lógicamente, ha perdido frescura. Formalmente, T2 Trainspotting no era necesaria.

Por lo que se refiere a la historia en sí, entiendo que ni PGA ni Boyero, más joven y más viejo que yo respectivamente, no se hayan visto reflejados en la película. Las palabras de Danny Boyle en una entrevista realizada por El confidencial, resumen perfectamente la película:

Al principio pensamos que ‘Trainspotting 2’ trataba de ser turista en tu juventud y de todo eso, pero no, trata la de la masculinidad y del paso del tiempo, de lo mal que se nos da a los hombres envejecer, y de lo bien que se os da a las mujeres porque sois más sensatas y tenéis un reloj que os marca los tiempos. Nosotros no, nos aferramos a nuestra juventud y seguimos comportándonos como críos aun siendo adultos y eso es triste y desesperado.

Es así. Simple y llanamente. No hay mucho más que añadir a las palabras de Boyle. La única protagonista que queda del reparto original, el personaje de Diana encarnado por Kelly McDonald, es la única que ha hecho algo bueno con su vida, la única que ha madurado hasta dejar atrás su juventud. Pero su aparición es puramente testimonial, un simple contrapunto a la testosterona que invade la pantalla, testosterona que necesita drogas para seguir ejerciendo como tal, llámese cocaína, heroína, viagra, cómics, películas o nostalgia.

Que envejecer es una mierda ya lo sabemos y no queremos que nos lo recuerden pero el caso es que sigue siendo una mierda y a veces necesitamos que nos lo recuerden. La vida duele. Hay que aceptarlo, superarlo y madurar y a veces es posible gracias a películas como esta. Ahora sí. Ahora, cuando no queremos serlo, somos Mark Renton. Un saludo, sed felices.

Pedro Pérez S.
Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.
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5 COMENTARIOS

  1. Muy interesante, Pedro, buena crítica. Estoy de acuerdo en la mayor parte de lo que dices, salvo que sigo manteniendo (en parte) que me parecía innecesaria por algo que imagino es más bien una cuestión de definición: para mí es innecesaria desde el momento en que la película original funciona estupendamente sin necesidad de una segunda parte, a diferencia de otras películas que se quedan con parte de su idea sin desarrollar. Pero bien es cierto que es «necesaria» en el sentido de que aporta una ampliación del concepto de la original, o más bien una redefinición de lo que significaba. Así que me has convencido en ese sentido.

    En todo caso, algo que tenía claro al salir de verla es que es una excelente película y una inmejorable segunda parte. De hecho, creo que hace las veces de epílogo de la original, y consigue que las menciones a la misma no sean solo jugar con la nostalgia sino que todo cumple una función. El cambio de las calles por el treadmill, la forma en que les afectan las historias de Spud, las menciones/remordimientos a Tommy y al bebé, la última conversación de Begbie con su hijo o esa genial escena final, cuando Renton se atreve finalmente a enfrentarse a su pasado en forma de Lust for Life demuestran que no es una secuela al uso, como bien apuntas. A veces parece ser una película sobre la propia memoria, jugando bien sus cartas para esos paralelismos entre espectador y personajes al echar la vista atrás. Me has hecho valorar mejor ese aspecto de la cinta con el comentario sobre tu generación.

    Por cierto, me ha sorprendido lo bien que maneja el ritmo sabiendo que no podía pretender ser un calco de la original. Hasta la banda sonora sabe incorporar viejos y nuevos temas para ser solvente.

    Un abrazo.

    • Hola Pablo. Como dices, la original funciona bien por sí sola. Está, sin embargo, sin la original no tiene sentido pero en cierta forma la completa. A mi me gustaría ver Trainspotting 3 dentro de 20 años, jejeje.
      De lo que comentas, me gusta la escena de Francis enfrentado a la realidad de lo que es, asumiendo su condición de loco y también la escena final, como apuntas. Hay momentos en los que me reí bastante, como el encuentro entre Renton y Begbie. Es una muy buena película y de momento, los que la hemos visto en la web, hemos salido satisfechos del cine. un saludo.

    • Yo pienso que si bien no hubiera salido cinematográficamente no hubiera pasado nada, en este caso si tiene más sentido al existir continuación literaria. Y estoy seguro que algún día veremos una peli (o quizás serie) de la adaptación de la precuela «Skagboys»

      ¡Un saludo compañeros!

  2. Elije vida, elige al casting y al director original, elige una buena continuación, elige un buen argumento, elige nostalgia a cada esquina, elige que la historia se vuelva a repetir, elige buena banda sonora, elige un cojonudo monólogo de «elige…» y elige una secuela fantástica a una película que me encanta.

    Buena crítica a una buena peli Pedro.

    Un saludo compañero

    • Mira que buscaba como meter el monólogo de Renton en el post pero al final lo dejé porque no se me ocurría cómo encajarlo. Menos mal que lo has puesto tu en los comentarios. Es un buen resumen de la película. Un saludo.

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