InicioVideojuegosCivilization VII. El juego que nunca deberíamos haber jugado (y que todavía...

Civilization VII. El juego que nunca deberíamos haber jugado (y que todavía no podemos dejar)

¡Oh, Civilization VII! Esa joya que todos sabíamos que nos iba a arruinar la vida, y sin embargo, seguimos jugando como si fuéramos esclavos voluntarios de la diplomacia digital. ¡Qué difícil es escribir sobre algo que te consume tanto! Como una novela de suspense en la que sabes que hay un giro dramático, pero no puedes dejar de pasar página.

Desde su lanzamiento hace unos meses, Civilization VII ha hecho exactamente lo que todo Civilization hace: nos ha chupado el alma, nos ha despojado de horas de sueño y nos ha dejado con una necesidad irracional de construir ciudades sobre montañas, desiertos y volcanes, solo para ver si al final, nuestra civilización puede sobrevivir a la tormenta. Pero esta vez es diferente. No es el mismo juego, no es la misma fórmula, y, sin embargo, lo es.

Civilization VII

¿Qué trae de nuevo Civilization VII?

Si pensabas que en este juego lo único que se hacía era repetir la vieja receta de expandir, guerrear, negociar y construir maravillas, estabas muy equivocado. Firaxis ha dado en el clavo, reinventando la experiencia mientras mantiene intacta la esencia que nos hizo adictos en primer lugar. Lo primero que notarás es la profundidad de las decisiones diplomáticas. Ya no se trata solo de hacer tratados de paz o de guerra; ahora las relaciones son mucho más complejas, con matices que realmente importan. Es casi como si estuvieras manejando un gobierno real (y no un imperio que se cae con la misma rapidez con la que fundas una ciudad).

Las relaciones internacionales están más vivas que nunca. Las grandes potencias tienen sus propios intereses, que no se resumen a la clásica expansión, y ahora puedes manejar alianzas de forma mucho más estratégica. La guerra ya no es simplemente una cuestión de destruir unidades; ahora, destruir puede ser un camino hacia la paz o el caos absoluto. Todo depende de las decisiones que tomes. ¿Quieres que tu imperio se convierta en la superpotencia del futuro? Mejor no te fíes de ese líder simpático, porque probablemente te apuñalará por la espalda en cuanto construyas tu primer cohete espacial.

Y hablemos de la construcción de ciudades. ¡Vaya, Firaxis ha puesto todo su empeño en hacer de tu ciudad un ecosistema vivo! Cada ciudad, cada distrito tiene un impacto en el mundo, y a medida que tu civilización crece, también lo hacen tus problemas. El cambio climático es más que solo una mención superficial; tiene un impacto real en la forma en que juegas. Prepárate para ver cómo tu impresionante ciudad costera se ve reducida a ruinas por una marea inesperada. La jugabilidad se adapta, y tu planificación debe ser más estratégica, más consciente.

26570

El arte de ganar, la magia de perder

Pero no todo es perfecto, claro. A veces, te encuentras en una partida y piensas: “Ahora sí, ahora lo tengo todo controlado.” Luego llega el Gandhi atómico (sí, ese Gandhi, el que te lanza una bomba nuclear justo después de ofrecerte una alianza comercial) y te recuerda por qué Civilization siempre es un sinfín de giros impredecibles. Hay algo casi masoquista en eso: por mucho que avances, por mucho que te prepares, siempre hay algo inesperado que puede echarlo todo por la borda. Y es esa incertidumbre lo que hace que Civilization VII siga siendo tan adictivo. Porque, al final, no solo estás jugando para ganar, estás jugando para ver cuánto tiempo puedes mantener a tu civilización a flote antes de que todo se venga abajo.

Lo que me trae a otro punto importante: la IA. Firaxis ha hecho un trabajo espectacular aquí. Si en ediciones pasadas, algunas decisiones de los líderes eran tan predecibles como el sol saliendo por el este, ahora te enfrentas a oponentes mucho más dinámicos y menos… tontos. Ya no basta con enviar una tropa de caballeros a tu vecino porque sí. Ahora, la guerra viene con una estrategia real detrás, y las negociaciones son mucho más jugosas y arriesgadas.

¿Vale la pena el salto?

Civilization VII no es un juego para todos. Si no eres de esos que se apasionan por hacer de un desierto un paraíso o de una choza un imperio, tal vez este no sea el título para ti. Pero si alguna vez te has quedado despierto hasta las 4 a. m. mirando un mapa y pensando en las decisiones que tomaste, este juego te va a robar la vida sin remedio. Es una inversión en tiempo, lo sé. Pero la sensación de construir tu propio imperio, de ver tus decisiones en acción y de romper con las reglas es tan dulce como ese último trozo de pizza después de una noche épica.

Así que, ahí lo tienes. Civilization VII es el regreso de la saga que conocemos, pero con todo lo nuevo que queríamos sin que dejara de ser, al final, lo mismo de siempre. Y, como siempre, perderás tiempo, amigos, tal vez hasta tu alma, pero mientras estés ahí, gobernando el mundo con tu ejército de científicos, ¿qué más da?

Un saludo y sed felices.

Mario Losada
Mario Losadahttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Licenciado en Publicidad y RR.PP. Creador y administrador del blog entre otras actividades lúdicas como community manager, lector de libros y cómics además de futbolero, cinéfilo y coleccionista de páginas originales. Me gusta hacer un poco de todo.
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes