Ya tenemos completa en Prime Video la segunda temporada de El Infiltrado, un grandísimo thriller de espías que ha tardado la friolera de diez años en presentar su segunda temporada. Fue hace diez lejanos años cuando pudimos disfrutar de una magnífica miniserie que adaptaba un libro homónimo del maestro John le Carré y que venia avalada por la presencia de dos grandes estrellas: Tom Hiddleston (Loki en el UCM) y Hugh Laurie (conocido por su papel de Dr. House). En esta serie conocíamos a Jonathan Pine (Hiddleston), el conserje nocturno de un hotel de lujo (por eso nombre en inglés de la serie) que era reclutado por la agente de la inteligencia inglesa Angela Burr (Olivia Colman) para infiltrarse en la vida y negocios del peligroso traficante de armas Richard Roper (Hugh Laurie).
El infiltrado, tensión y clase en la mejor miniserie del año
La historia quedaba cerrada y bien cerrada. Pero el guionista de la primera temporada David Farr retoma la historia sin el apoyo del relato de Le Carré ya que el escritor (fallecido en 2020) dejó la aventuras de estos personajes cerrada y bien cerrada en su libro.

Esta nueva tanda de seis episodios de alrededor de una hora de duración retoma la vida de Jonathan Pine. Tiene otra identidad y sigue trabajando para la inteligencia británica, aunque con un rol mucho más tranquilo y acorde con sus experiencias. Es jefe de una unidad que usa a conserjes de hoteles para recoger información. En el trascurso de una investigación de rutina descubre en Londres la presencia de un antiguo socio de Richard Roper. El traficante cayó en desgracia al final de la temporada anterior y justo al principio de esta, Pine y Burr se cercioran de que murió a manos de sus enemigos.
Pero Pine es un hombre inquieto en lo referente a Roper, así que decide investigar por su cuenta la presencia del colaborador de su enemigo. Contará con la ayuda de Roxana Bolaños (Camila Morrone), una intermediaria que parece estar conectada con todo lo que está pasando. A partir de aquí se desencadenan una serie de acontecimientos que acaban con el fallecimiento de varios colaboradores un Pine que también parece haber fallecido.

Así que nuestro protagonista decide aprovechar que esta fuera del radar para seguir indagando, lo que le llevará a Colombia. Allí conocerá al joven Teddy dos Santos (Diego Calva), quien parece ser la mente maestra detrás de una trama de tráfico de armas que involucra a la inteligencia inglesa y que además tiene una relación con Roper que levantará aún más el interés de Pine por él.
Es curioso que haya pasado tanto tiempo entre una temporada y otra, ya que la serie funcionó bastante bien en audiencias y gustó mucho a la crítica. Esto se puede deber a que Hiddleston estaba bastante ocupado con su personaje de Loki. Sin olvidar que el relato que se adaptaba estaba cerrado. Pero David Farr logró dar con una buena idea para retomar estos personajes tan interesantes y tampoco costó demasiado convencer a su protagonista de volver a meterse en la piel del carismático Jonathan Pine.

Los espectadores estamos de enhorabuena ya que El Infiltrado ha vuelto a nuestras pantallas con la calidad que ya vimos hace diez años. Estamos ante una serie adulta, dura y con personajes atractivos con muchos matices. El ritmo narrativo es lento y denso, con las dosis justas de acción para mantener el interés y el toque “sexy” que no debe faltar nunca en toda buena historia de espías. Hay que estar siempre atento a las conversaciones para seguir el ritmo de los acontecimientos según los protagonistas van descubriendo nuevas capas dentro de un enorme complot internacional que va más allá de Colombia.
Tom Hiddleston vuelve a estar brillante como Jonathan Pine, un personaje carismático donde los haya que deberá de nuevo desplegar todos sus encantos para hacer lo que mejor sabe: ganarse la confianza de sus enemigos para infiltrarse en sus operaciones e incluso en su vida privada. Su enemigo esta vez es un Teddy dos Santos que, aunque luce muy amenazador y peligroso, no llega a la altura de Richard Roper. Aunque la serie guarda varios descubrimientos y giros de guion que harán que el espectador se quede pegado a la pantalla.

Es cierto que la historia puede pecar de continuista ya que sigue los pasos de la primera temporada. Vuelve a presentar un malvado pero encantador traficante de armas, una enigmática y bella mujer atrapada en las redes del traficante y un carismático agente que se gana la confianza de todo el mundo para conseguir lo que quiere. Y todo mientras se teje una red de intrigas que implica a las más altas esferas de poder. Pero de nuevo se vuelve a contar con muy buen gusto, de manera inteligente e interesante, con personajes bien escritos y una trama que no da respiro para mantener interesado al espectador. La acción tarda en arrancar, pero una vez la historia toma vuelo es imposible no quedar atrapado por la serie.
El apartado técnico de la serie está a la altura de su guion y de sus protagonistas, con un acabado perfecto en el que brilla sobre todo lo bien que lucen las escenas de exteriores.

Hay que comentar que el final de esta nueva temporada es totalmente abierto. Tom Hiddleston y David Farr han declarado que ven estos nuevos episodios como una historia de doce capítulos divididos en dos temporadas, por lo que no es de extrañar que la historia acabe por todo lo alto dejándonos con la miel en los labios. Menos mal que ya se ha confirmado que habrá tercera temporada y que de ninguna manera habrá que esperar otros diez años. En palabras del actor, no se ve haciendo escenas de acción con 55 años (ahora tiene 45). Algo de lo que nos alegramos todos.
En resumen, esta segunda temporada de El Infiltrado mantiene el gran nivel de la primera, ofreciendo un thriller de espionaje serio y adulto, sin concesiones, exigente para el espectador y con unos personajes interesante y carismáticos. Es cierto que no tiene la originalidad de la primera temporada, pero una vez que se supera el lento inicio, la trama está tan bien llevada que es imposible no volver a dejarse atrapar por la red de maquinaciones e intrigas de los personajes. El único pero que se le puede poner es ese final abierto, pero si eso significa que pronto tendremos una tercera temporada, es algo que se le perdona sin problemas.



