InicioSeriesAnálisis de The Expanse. Temporada 2. Capítulo 12

Análisis de The Expanse. Temporada 2. Capítulo 12

Bienvenidos amigos y amigas una semana más a nuestra cita con The Expanse, esa serie de ci-fi que por aquí por las cosas felices nos vuelve locos. En esta ocasión vamos a hacer un breve análisis del duodécimo capítulo de la segunda temporada, titulado ‘El Monstruo y el Cohete’, un título aparentemente bastante directo, aunque para un servidor hay más de un monstruo en este episodio.

El Rocinante ya está calentando motores, pero si necesitáis refrescar vuestra memoria antes de despegar podéis echarle un vistazo al resto de capítulos pinchando aquí. ¿Listos? Pues vamos allá.

EL TRIPLE SALTO MORTAL DE ERRINWRIGHT

¿Errinwright? Os estaréis preguntando algunos, ¿en serio? Si nos hubieran dicho que el tipo iba a estar en la palestra otra vez hace un par de capítulos muchos nos habríamos reído, pero aquí estamos. Si bien ‘el monstruo y el cohete’ nos lleva por cuatro caminos distintos, Holden y Naomi en Ganímedes y Avasarala y Errinwright en la tierra, es este último el que se lleva la palma, y es que su triple salto mortal con pirueta al final nos ha dejado el culo bastante torcido a todos.

Pero no nos adelantemos y hagamos un pequeño repaso al asunto, el capítulo empieza con el subsecretario de la ONU afeitándose y básicamente al borde del ataque de nervios, tiene la típica conversación trillada con su hijo de ‘cumple tus sueños y no dejes que nadie te diga lo contrario’ y hasta le vemos escribir lo que podría ser una carta de suicidio con un misterioso líquido a su lado. Veréis, os tengo que confesar algo, casi me pillan. Como lector de la saga literaria, en la cual Errinwright no es más que el típico villano tuerce-mostachos creía que, tras humanizarle y convertirle en un niño de verdad, los guionistas le iban a dar un destino diferente al que tenía en los libros. Nada más lejos de la verdad.

Por supuesto todo tenía que ser un plan para asesinar al embajador marciano, inhibiendo las drogas que le permiten no colapsar bajo la gravedad terrestre y provocándole un infarto. Era de esperar, si bien Errinwright parecía arrepentido de sus actos, no olvidemos que fue cómplice de Mao y por ende de la masacre de Eros. El personaje tenía dos salidas, o bien buscar la redención a través de la muerte o la caída total y se ha decantado por la segunda, la traición a Avasarala al final del episodio no es más que la última nota disonante en la sinfonía torcida que este tipo ha estado tocando desde el inicio de la serie, veremos si al final recibe su merecido.

AVASARALA TIENE UN VIS-A-VIS CON MAO

Y hablando de piruetas imposibles, la semana pasada dejábamos a Chrisjen en una de las situaciones más comprometidas imaginables, viéndose forzada a aceptar la ‘invitación’ de Jules-Pierre Mao a bordo de su estación orbital privada. Coytar ya nos avisaba de que entrar en el coto privado de este tipo era un suicidio, pero la sorpresa nos viene en forma de marine marciana, si, Bobbie Draper va a acompañar (medio a regañadientes) a la pareja y ya intuimos será clave si el trio quiere salir de ahí con vida.

La reunión se desarrolla de forma bastante cordial hasta que Errinwright anuncia a bombo y platillo que, tras sacar al embajador marciano del juego, tiene a Mao cogido por las pelotas y lo primero es dejar fiambre a Avasarala y su entourage (¡será traidor el tío!). Y así es como dejamos a nuestra diplomática favorita este capítulo, con el agua al cuello. La verdad es que Chrisjen se encuentra en una situación imposible y, aunque  sus acciones son coherentes, hay que admitir que la situación es un poco forzada. Todo esto parece más una excusa rocambolesca para quitar a Mao del medio, pero en fin, ya veremos cómo acaba la cosa en el final de temporada.

LA EVACUACIÓN DE GANÍMEDES

Y volvemos a los planetas interiores, Naomi se abre paso hasta la Sonambula Llonora y convence a Melissa de que es la única que puede poner la nave en marcha a tiempo. ¿Problema? No hay oxígeno para todos. Hay un porrón de gente moliendo a golpes las puertas de la nave y solo 52 pueden subir a bordo. Recordando la tragedia de Eros y haciendo de tripas corazón, Naomi seda a un Amos decidido a no dejarla salir se arriesga ante la multitud enfervorecida, pidiendo a un gigantesco Belter llamado Champa (No, no es ese Champa ¡aunque quizá sea la inspiración!) que elija a los 52 que se podrán salvar, especialmente mujeres y niños.

Mientras tanto el monstruo Protomolécular se está convirtiendo en la ballena blanca de Holden, que lo sigue por las entrañas de la ruinosa infraestructura de Ganímedes, desoyendo las advertencias de un Alex preocupadísimo por Naomi y la gente de la estación. Por suerte, el capitán del Rocinante consigue apartar el velo de la obsesión de su mente y es capaz de hacer lo correcto, abandonando a la criatura y salvando la Sonámbula del fuego marciano, ayudándola a franquear la barrera de naves alrededor de la estación y poniéndola a salvo junto a sus tripulantes.

VALORACIÓN

-‘El monstruo y el cohetees un buen capítulo, lleno de giros y con un pulso narrativo encomiable. Las dos tramas principales del episodio son las de Errinwright y Naomi, los dos personajes cuyas decisiones impulsan el argumento hacia delante. Las otras dos subtramas, la negociación de Avasarala y la redención de Holden, se enmarcan dentro de un arco más amplio, un ejemplo más de como la interacción entre personajes es uno de los elementos fundamentales de la serie. El episodio nos pone así todas las piezas de tablero en su sitio para el último capítulo de la temporada.

No creáis que nos hemos olvidado del monstruo, en el último plano podemos verle dentro del carguero del Roci (!)

Álvaro Pache
Álvaro Pachehttps://www.clippings.me/kreidart
Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS