Sí, ‘Daredevil: Born again’ me produce lo que has leído en el título del artículo sobre esta nueva serie de Disney+ basada en el personaje de Marvel. Quizás el lector promedio que no esté metido de lleno en los entresijos del cine y la televisión no sepa por las vicisitudes que ha pasado esta ficción, saberlas ayuda a comprender algunas decisiones y situaciones.
‘Born Again’ tuvo muchos reshoots y cambios a lo largo de su producción ya que Kevin Feige vio un producto de baja calidad que no estaba acorde con lo que nos dejó Netflix en la anterior etapa. Obviamente, supongo que, por cuestión de tiempo, no se grabó la totalidad de la serie de nuevo y quedan ramalazos de lo que no le funcionaba al CEO de Marvel Studios.

Por desgracia hay demasiada diferencia entre partes de un mismo capítulo que llegan a sacar al espectador de la experiencia de su disfrute por decisiones que son a todas luces erróneas.
Este capítulo es el segundo que enfrenta la trama de Musa y como todo acaba llevando a Daredevil a confrontarlo y a asumir que la oscuridad lo está dominando cuando se trata de defender a seres queridos. La muerte de Foggy ha dejado una huella imborrable en Matt.
Estamos asistiendo a un enmascarado que le está dando la razón a Wilson Fisk en su cruzada para acabar con los ‘vigilantes’. En ‘Daredevil: Born again’ estamos siendo partícipes de una lucha que se está llevando entre las sombras para que la desinformación y la opinión pública acabe dando de lado a los héroes y se sitúe en el bando del nuevo alcalde.

Por ese lado, la serie está creciendo de una forma bastante orgánica y bien estructurada, pero comete errores de novato en otros aspectos que acaban desluciendo el producto. En los primeros episodios casi no se notaban y se podían dejar pasar, pero ya nos estamos encontrando con casualidades muy forzadas y ‘deus ex machina’ que me dan la sensación que nadie ha revisado el guion.
Creo que el guionista olvidó que Matt Murdock (Charlie Cox) es ciego y nos ha recordado al comienzo del capítulo mostrándonos tocando la cara de Heather para que minutos después reconozca ese rostro en un dibujo. Sí, en un dibujo. No en una escultura, que sería algo más realista, en un dibujo con trazos, que, aunque tengan cierto relieve, dudo que se pueda averiguar que se ha dibujado.
Forzar de esa manera que Matt descubra que Heather es el objetivo de Musa es vago, torpe y de poner poco o ningún interés en la construcción de un buen guion. Me duele decir estas palabras de una serie a la que le tenía muchas ganas, pero mi decepción aumenta a cada semana.

Ya no me vale que se opte por el cliffhanger de final de episodio para engancharnos al siguiente cuando el resto de los 40 minutos que hemos visto son muy del montón en el mejor de los casos. Ni el gran Vincent D’Onofrio puede hacer brillar a un Wilson Fisk que me está pareciendo un mero secundario para que tengamos un villano reconocible en esta temporada.
Conclusión
‘Daredevil: Born again’ no termina de despegar y nos está dejando momentos de cierta brillantez con otros que deslucen muchísimo el producto final. Hay decisiones argumentales que no hacen más que entorpecer y dar la impresión de estar ante otro de esos productos olvidables de Marvel Studios Televisión que se ha maquillado para que darle cierto aire de calidad que solo toca en escasos momentos.

Lo peor es que todavía muchos recordamos a la Marvel que comenzó con Iron Man y acabó con Endgame y no queremos reconocer que ya no está y su lugar ha sido ocupada por la de ‘Secret Invasión’, ‘Echo’ y ‘Thor: Love and Thunder’.
Estamos ya en la recta final de ‘Daredevil: Born again’ y no sé si acabará aprobando o dejando lo mejor para la segunda temporada. Por ahora, mi nota global de esta primera está bajando y cada semana me cuesta más ponerme frente al televisor.
Lo que vimos en Netflix ya ha quedado muy lejos y en su lugar tenemos algo que nos lanza ideas y personajes a la cara para incluirlos en el UCM y poco más.
Aquí os dejo el tráiler de esta nueva temporada de ‘Daredevil: Born again’:
Un saludo y sed felices.



