En 2024 llegó a las salas de cine Wicked, película que rompió la taquilla y se ganó millones de fans alrededor del mundo con su conmovedora y cautivadora historia, situada en el clásico mundo de El Mago de Oz y mostrando la magia de este universo a través de los ojos de Elphaba. Este año llega Wicked: For Good, la segunda parte de esta historia, prometiendo ser el musical del año y dejar una huella en las personas con sus canciones y su relato sobre la amistad.
La historia de esta secuela se sitúa un tiempo después del final de su predecesora, cuando Elphaba (Cynthia Erivo), tras descubrir la verdad sobre el Mago de Oz (Jeff Goldblum), intenta desenmascararle ante todos los habitantes de Oz mientras busca ayudar a los animales y escapar de la constante persecución del Mago y de Madame Morrible (Michelle Yeoh). Mientras tanto, Galinda, ahora convertida en Glinda (Ariana Grande), es utilizada por el Mago como herramienta para seguir expandiendo sus mentiras. Toda la situación alcanza un punto de clímax cuando una extraña desconocida procedente de Kansas llega a Oz en medio de una encrucijada que pone en juego el destino de todo el reino.

El guion
Si bien la primera parte de Wicked no destacaba por tener un guion excepcional, sí presentaba una historia coherente y bien llevada. En cambio, Wicked: For Good intenta abarcar muchos temas al mismo tiempo, tales como la propaganda política, las mentiras del sistema, la opresión, las expectativas, la moralidad y, por encima de todo, la amistad. Aunque existen momentos emotivos y funcionales para cada uno de estos temas, son demasiados y hacen que la historia se sienta atropellada.
La primera mitad de la película intenta presentar todos estos temas, pero no todos logran un desarrollo profundo debido a la cantidad de personajes implicados. Tenemos la historia de Elphaba, base del conflicto; el dilema de Glinda entre ser amada por todos como siempre quiso o enfrentar la verdad; y, en medio, la trama de Fiyero (Jonathan Bailey )que, aunque es fundamental para la narrativa, cuenta con poco tiempo en pantalla, dejando su desarrollo incompleto.
Todos estos problemas repercuten en el espectador. Aunque la relación entre Elphaba y Glinda es lo que sostiene la película y donde realmente conecta emocionalmente, el resto de subtramas no alcanzan un desarrollo claro o satisfactorio, afectando el ritmo general. Asimismo, el guion presenta fallos argumentales: decisiones y acciones de personajes que resultan poco coherentes con lo previamente establecido y pueden parecer poco creíbles.

Lo visual
En la primera parte de Wicked, una de las mayores críticas fue el aspecto visual: pese a contar con decorados y dirección artística maravillosos, la falta de color y la iluminación pobre disminuían el impacto de varias escenas.
En esta segunda parte, este problema mejora levemente, especialmente en las escenas diurnas, donde antes se notaba más la deficiencia lumínica. Sin embargo, no puede considerarse un punto fuerte, ya que aunque hay mejora, no se siente como algo espectacular dentro del film.
Existen también escenas en las que la iluminación o el color deberían resultar más poderosos y memorables, pero acaban quedándose cortos respecto a lo que podrían haber sido visualmente.

Diseño de arte asombroso
Uno de los puntos fuertes de la primera parte y que le valió dos Premios Oscar fue su diseño artístico y su vestuario. El diseño de producción es toda una proeza: el mundo del Mago de Oz es uno de los más fantásticos y difíciles de trasladar al cine, pero la cinta sobresale mostrando escenarios asombrosos, desde la Ciudad Esmeralda hasta el castillo de Elphaba.
El diseño de producción es un logro cinematográfico, especialmente considerando que gran parte se realizó con decorados reales y efectos prácticos. Cada lugar está recreado con dedicación; nada se siente plano ni aburrido. Todo parece verdaderamente hecho con magia.
El vestuario y el maquillaje vuelven a destacar. Los vestidos de Glinda son admirables, al igual que el vestuario del Mago y de Madame Morrible, con detalles prácticamente impecables. El atuendo de Elphaba, aunque pueda parecer más sencillo, tiene una construcción detallada y cuidadosa; su peluca, trenzada pelo a pelo, añade una riqueza visual impresionante, dando vida probablemente a la bruja más icónica del cine.
Los nuevos personajes también cuentan con diseños sobresalientes. El Hombre de Hojalata es impresionante gracias al uso de prótesis y maquillaje, logrando un aspecto realista y fantástico al mismo tiempo. El Espantapájaros, también realizado con prótesis, es uno de los mejores trabajos del filme: se ve real, tangible, jamás como un elemento digital.

Canciones
Al tratarse de la adaptación del famoso musical de Broadway, existía escepticismo: desde la obra original se critica que la segunda parte no posee canciones tan memorables como la primera.
Y aunque ninguna alcanza el impacto de Defying Gravity, Wicked: For Good ofrece momentos muy destacados. Las canciones son más personales, quizá menos espectaculares en puesta en escena, pero mucho más centradas en el conflicto emocional de los personajes.
Una de las más destacables es A Girl in a Bubble, fundamental para el desarrollo de Glinda en el clímax de la película. Ariana Grande interpreta esta pieza con una voz magnifica y conmovida, logrando uno de los momentos más sentimentales de todo el metraje.
Ariana ofrece una ejecución brillante que se convierte en uno de los puntos más altos de la cinta.
Pero, sin duda, la canción que da nombre a la película, For Good, es la más poderosa. No es tan impactante como el número final de la primera entrega, pero sí es emocionalmente devastadora por lo que significa. Es el punto donde todas las tramas se unen, el mensaje se completa y la única forma de expresarlo es a través de la música. Un momento fascinante y el más memorable del filme.

Sus personajes
Los personajes mantienen viva la película. Aunque algunos tengan poco desarrollo o tomen decisiones extrañas, siguen siendo encantadores y fáciles de querer.
Los protagonistas Elphaba, Glinda y Fiyero sostienen el interés. Cada uno tiene una historia atrapante, aunque distinta.
Fiyero es el menos explorado de los tres, pero aun con poco tiempo en pantalla aporta mucho. Jonathan Bailey es encantador y roba varias escenas, siendo un nexo entre varias tramas importantes.
La relación entre Elphaba y Glinda continúa siendo el núcleo emocional del filme. Verlas interactuar es lo más disfrutable: cómo la situación afecta a ambas de forma diferente, cómo se necesitan y a la vez se separan. Su amistad es el motor de la película, una de las más conmovedoras y potentes del cine reciente.

Cynthia Erivo y Ariana Grande
Sin duda, lo que eleva la cinta es la interpretación de sus protagonistas. Cynthia Erivo ofrece una actuación magistral: su personaje transita felicidad, rabia, dolor y muchas emociones más. La actriz transmite todo con profundidad, enriqueciendo aún más a Elphaba. Su voz es majestuosa y cada número musical con ella es impecable.
Por su parte, Ariana Grande no solo brilla por su capacidad vocal (la mejor del filme) sino que sorprende con una actuación compleja. Pasa de ser un alivio cómico a un personaje atormentado, lleno de dudas internas. Su interpretación es sobresaliente, sólida, emocional; una de las mejores del año y firmemente candidata para la temporada de premios.
Wicked: For Good es una película con puntos muy altos y otros claramente flojos, por lo que no alcanza el mismo impacto que la primera parte. Aun así, es conmovedora, memorable y con canciones que quedarán en la historia del género musical.
Una cinta importante, emocionante y con grandes probabilidades de destacar en premios.




