Sony Pictures y Marvel Studios han confirmado lo que era un secreto a voces en la industria cinematográfica pero que pocos se atrevían a pronosticar con tanta rotundidad. Tras unas semanas de infarto en la cartelera nacional e internacional, Spider-Man: Brand New Day ha reventado todos los registros históricos habidos y por haber.
Los últimos reportes de recaudación actualizados sitúan a la cuarta entrega protagonizada por Tom Holland en lo más alto del pódium histórico en Norteamérica, superando de manera oficial la barrera de los 936 millones de dólares en la taquilla doméstica. Con esta cifra astronómica, el trepamuros arrebata oficialmente el cetro histórico que ostentaba desde 2015 Star Wars: El despertar de la Fuerza, convirtiéndose en la película más taquillera de todos los tiempos en Estados Unidos y Canadá.
Un fenómeno global que entra en el Olimpo del cine
Pero el huracán desatado por el alter ego de Peter Parker no se queda únicamente en terreno norteamericano. A nivel global, el filme dirigido por Destin Daniel Cretton continúa acumulando hitos insondables tras superar la barrera de los 2.400 millones de dólares en todo el mundo.
Este brutal colchón financiero catapulta directamente a la superproducción hasta el tercer puesto histórico de las películas más taquilleras de la historia a nivel mundial, situándose únicamente por detrás de dos colosos intocables como Avatar de James Cameron y Vengadores: Endgame de los hermanos Russo. Ni el más optimista dentro de los despachos de Sony imaginaba una acogida de esta magnitud cuando la película aterrizó en las salas de cine el pasado verano.

El triunfo de la vulnerabilidad y la calle
Los analistas de la industria coinciden en señalar que el éxito sin precedentes de Spider-Man: Brand New Day no responde únicamente a la inercia del universo comiquero, sino al profundo calado emocional de la propuesta. Tras los eventos de los hechizos y el olvido absoluto, ver a un Peter Parker lidiando con la soledad más absoluta, la madurez y los problemas terrenales en un tono callejero y más íntimo ha conectado de una manera orgánica y visceral con millones de espectadores que abarrotaron las salas una y otra vez.
Con este hito colosal, Tom Holland consolida su estatus absoluto en la cima de la industria, mientras la maquinaria de Marvel y Sony ya mira hacia el futuro con la tranquilidad de haber firmado una de las páginas más brillantes de la historia moderna del ocio en la gran pantalla.
¿Fuisteis de los que contribuisteis a este récord histórico llenando las salas de cine o aún no habéis visto la película?
Un saludo y sed felices.



