En Netflix se ha estrenado Nyad, película que cuenta la historia de la nadadora Diana Nyad, interpretada por Annette Bening, acompañada de Jodie Foster y Rhys Ifars y que cuenta con la dirección de Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhely (ganadores del Oscar al mejor documental por Free Solo en 2019). La verdad es que no esperábamos mucho y nos ha sorprendido. Al lío.
El deporte en la tercera edad
No, no hablamos de Tolkien, que os conozco. Hablamos de cómo la nadadora Diana Nyad (Annette Bening)se obsesionó, a sus 60 años, en ser la primera persona que nadó de Cuba a Florida, 164 km. plagados de tiburones y medusas y luchando contra la corriente. No creo que sea ningún spoiler decir que si, que lo consiguió tras unos cuantos intentos y con la ayuda de su entrenadora (Jodie Foster en la cinta) y un grupo de personas que la ayudaron.
Nyad es una película de esas de superación, de llevar el cuerpo al límite para triunfar sobre la naturaleza. Más si tenemos en cuenta que Diana Nyad consiguió su objetivo a los 64 años, cuando ya nadie daba un dolar por ella. La película cuenta cómo planificó y logro su objetivo, centrándose en su primer intento (o segundo, ya que a los 28 años ya lo había intentado) y el último. Es interesante ver las dificultades técnicas que plantea un reto de este calibre. No es sólo nadar sino que hay otros aspectos a tener en cuenta, como las corrientes y la fauna marina.

Nyad no es únicamente la historia de esa larga travesía sino también un retrato de la personalidad de su protagonista, una persona obsesiva, perseverante y muy egocéntrica que suele anteponer su sueño a cualquier otro, incluidos los sueños de los demás. En este aspecto, el contar con actrices de la talla de Annette Bening y Jodie Foster apuntala la cinta, aunque en algunas escenas se pasen de frenada.
Resulta mucho más comedido (y quizás por ello mucho mejor) Rhys Ifars en su personaje de John Bartlett, el navegante que pone algo de cordura en esa locura de nadar 164 km. de un tirón. Bartlett (y Ifars) se erige como contrapunto a los excesos y locuras del dúo protagonista.

Un carácter difícil
El principal problema de Nyad es lo difícil que resulta para el espectador medio empatizar con el personaje de Diana Nyad, que por su carácter no despierta la mayor de las simpatías. Supongo que los locos por el deporte la valorarán mucho más pero, para uno que no pasa de aficionado al Real Madrid, resulta imposible de entender esa obsesión enfermiza por jugarte la vida llevando tu cuerpo al límite.
Son varias las ocasiones, a lo largo de la película, en las que Nyad está a punto de morir, llegando totalmente exhausta a su destino. Y aún con esas, cuando llega grita aquello de «no hay que rendirse nunca», «nunca se es demasiado viejo para perseguir un sueño» y todas esas topicazos de los libros de auto-ayuda. En fin, yo tengo el sueño de ligarme a Ana de Armas y me temo que por mucho que insista no lo voy a conseguir (es más, como la persiga seguro que acabo en el calabozo) por lo que el mensaje que destila Nyad no es que me entusiasme.
Pese a esa apología del culto al cuerpo llevada a límites irracionales, la verdad es que, como película, Nyad resulta fascinante en la mayor parte de su metraje. Con muy buenas interpretaciones y una realización por encima de la media del resto de producciones Netflix, la historia y sus personajes acaban por engancharte, aunque ya conozcamos el final. Una buena opción, especialmente recomendada para amantes de los deportes extremos. Un saludo, sed felices.




¡Vaya zona abdominal tiene Jodie Foster a sus 60 años! Uno de mis sex symbols de siempre; ya me ha valido ver la peli solo por ella.
Me ha entretenido y me ha resultado curiosa la historia, pero le veo los mismos problemas que tú.
Un saludo.
¡Vaya zona abdominal tiene Jodie Foster a sus 60 años! Uno de mis sex symbols de siempre; ya me ha valido ver la peli solo por ella.
Me ha entretenido y me ha resultado curiosa la historia, pero le veo los mismos problemas que tú.
Un saludo.
Hola Manuel. Pues si, ya me gustaría a mi tener los abdominales de Jodie Foster a esa edad o estar tan en forma como Annette Bening. Gracias por leernos.
Hola Manuel. Pues si, ya me gustaría a mi tener los abdominales de Jodie Foster a esa edad o estar tan en forma como Annette Bening. Gracias por leernos.