Después de su estreno en 2021, llega a las salas de cine la secuela de Nadie la historia de Hutch (Bob Odenkirk), que, abrazando su lado más violento, continúa realizando misiones. Sin embargo, esto hace que deje de pasar tiempo con su familia, lo que le acaba ocasionando problemas y le lleva a decidirse por unas vacaciones para desconectar de todo. Durante esas vacaciones, debido a sus problemas de ira, se ve envuelto en un nuevo conflicto que pondrá en riesgo su vida y la de toda su familia.
Un mismo estilo
Nadie 2 decide utilizar la misma fórmula que en la primera película, mostrando a Hutch rechazando en un principio la violencia, pero recurriendo a ella finalmente para salvar a los demás. La estructura se mantiene prácticamente igual y tan solo aparecen pequeños conflictos que sirven como excusa para que la situación vaya escalando poco a poco hasta desembocar en auténticas batallas casi de guerra.
Esto, si bien puede resultar algo repetitivo, también juega a favor de la cinta, ya que aunque la historia no sea lo más relevante, la película se vuelve muy entretenida. Desde los primeros minutos queda claro que no pretende ofrecer una trama más profunda o elaborada, sino lanzarse de lleno a la acción y al humor, lo que la hace bastante disfrutable y consigue mantener un nivel muy parecido al de su primera entrega.

Actuaciones carismáticas
El reparto está repleto de estrellas y en esta cinta cada una tiene su momento. Ninguno ofrece una actuación espectacular, pero sí lo suficientemente entretenida y carismática como para que los personajes resulten interesantes. Y aunque no cuentan con un gran trasfondo, las situaciones a veces absurdas y sus interpretaciones divertidas consiguen que conectemos con ellos, haciendo la trama más llevadera.
Becca (Connie Nielsen) adquiere un mayor propósito, acercando a Hutch a su faceta más cotidiana y alejada de la violencia, al mismo tiempo que actúa como apoyo. Bob Odenkirk, en el papel de Hutch, realiza un gran trabajo: su personaje resulta muy divertido y, gracias al carisma que le imprime, las escenas de comedia ganan fuerza, mientras que en las secuencias de acción tampoco desentona, en gran parte gracias a la dirección de la película. Sin embargo, es el abuelo quien se roba cada una de sus escenas: David Mansell (Christopher Lloyd) aporta un humor aún más disparatado y su caracterización convierte cada aparición en algo todavía mejor.

Escenas de acción
Las escenas de acción lo incluyen todo: peleas cuerpo a cuerpo, tiroteos e incluso trampas mortales, que se convierten en lo mejor de toda la película. La cinta se sostiene precisamente en este tipo de secuencias, que en muchas ocasiones resultan exageradas, pero que le sientan aún mejor, ya que transmiten dinamismo y entretenimiento, llevando al extremo todo lo que ya ofrecía la primera entrega.
Destacan especialmente por su ritmo y variedad, ya que abarcan múltiples escenarios que obligan a cambiar las coreografías constantemente. Además, incorporan elementos que como espectador uno jamás imaginaría en una escena de acción, pero que aun así funcionan a la perfección. Todo esto se ve reforzado por una dirección muy acertada: los movimientos de cámara consiguen que las peleas se sientan más frenéticas y que cada golpe tenga peso. Este es, sin duda, el aspecto que hace brillar a la cinta y que confirma que, si lo que se busca es disfrutar de grandes escenas de acción, esta película es la indicada.

Todo lo demás
Si bien la película tiene aciertos que logran destacar, todo lo demás queda bastante mermado. Al inicio se intentan introducir nuevos conflictos, como la monotonía en la vida de Becca o los problemas de ira de su hijo, pero nada de eso llega a desarrollarse; únicamente sirven como excusa para justificar las vacaciones y luego no vuelven a retomarse, lo que deja una sensación extraña, ya que se plantean como algo importante pero nunca alcanzan un desenlace.
Del mismo modo, el resto de la trama tampoco resulta demasiado entretenido. Aunque las interpretaciones son buenas, no logran compensar las carencias del guion: la dinámica familiar acaba volviéndose aburrida, ya que apenas recibe tiempo en pantalla frente a las escenas de acción, que son el verdadero objetivo de la película. Esto provoca que el resto de personajes se sientan sin propósito. Además, el antagonista carece casi por completo de peso narrativo; no transmite la sensación de ser una amenaza real y, aunque sus acciones resultan llamativas, no aparece hasta la mitad de la cinta, momento en el que el protagonista ya ha demostrado cosas más impresionantes, lo que hace que el villano nunca llegue a sentirse peligroso.
![IR Film Review: NOBODY 2 [Universal] — SirkTV](https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5f2081a5986cdb651d0bb392/880b418b-0f2b-439b-8a32-b22ce98e3bad/nobody2e.jpg)
El cine de acción
Nadie 2 muestra una clara influencia de películas de acción que han marcado tendencia en los últimos años, como John Wick. Sin embargo, esto termina jugando en su contra, ya que puede llegar a sentirse repetitiva. No presenta ningún elemento realmente novedoso o que logre destacar, sino que sigue la misma línea que otras producciones del género, lo que la vuelve algo genérica. Y aunque no necesariamente tendría que revolucionar el cine de acción, sí deja la sensación de ser simplemente “una más”.

Aun con sus numerosos y evidentes fallos, Nadie 2 consigue compensarlos gracias a unas escenas de acción muy entretenidas y a una historia ligera que la convierten en una película ideal para pasar el rato. No obstante, también deja entrever cierto desgaste propio de la saturación de este tipo de propuestas.



