Salir a Seattle de noche, en calzoncillos de corazones, chaqueta y unas Crocs rosas para rescatar a la gata de tu exnovia ya es bastante humillante; que justo en ese instante una corporación alienígena aplaste todos los edificios de la Tierra para transformar el planeta en un macabro programa de telerrealidad intergaláctico es tener muy mala suerte.
Bajo esta premisa tan delirante arranca Carl el Mazmorrero: La Novela Gráfica, la adaptación del fenómeno literario de Matt Dinniman que Norma Editorial publica en una cuidada edición rústica de trescientas páginas a color. Con guion adaptado por Tevagah y el dibujo del estudio Laurel Pursuit, este primer volumen convierte el fin del mundo en el espectáculo más salvaje, irreverente y adictivo.

Quienes hayan pasado cientos de horas disfrutando de videojuegos RPG se sentirán como en casa desde el minuto uno, porque esta obra no solo toma prestadas las mecánicas del rol, sino que entiende a la perfección a los jugadores. Al cruzar las escaleras hacia la Mazmorra, la realidad se vuelve una interfaz viva: menús flotantes, barras de salud, puntos de experiencia, asignación de estadísticas y un inventario donde cabe cualquier basura que Carl decida saquear ‘por si acaso’.
Cualquier veterano de títulos como Diablo o Baldur’s Gate se verá reflejado en la frustración de empezar la partida con un equipamiento ridículo, a nivel 1, sufriendo con cada enemigo. A esto se suma una Inteligencia Artificial cargada de mala leche, que reparte ‘logros desbloqueados’ profundamente sarcásticos y cajas de botín por cometer estupideces o aplastar duendes de formas poco ortodoxas, mientras su guía Mordecai intenta explicar un tutorial en medio del caos.

Sin embargo, por muy brillantes que sean los guiños gamer y la acción desenfrenada, hay una estrella indiscutible que se roba cada viñeta del cómic: la Princesa Dónut. Lo que empieza siendo una gata persa a la que Carl carga a regañadientes da un giro magistral cuando el felino se come una «galleta para mascotas mejorada» obtenida en un cofre legendario. De repente, Dónut adquiere conciencia humana, la capacidad de hablar y estadísticas mágicas desproporcionadas. Lejos de convertirse en una mascota fiel y agradecida, emerge como una diva aristocrática, caprichosa e hilarante. Su obsesión con su tiara y su habilidad para disparar proyectiles mágicos son oro cómico puro.
El carisma arrollador de Dónut eclipsa a cualquier monstruo de la mazmorra, convirtiendo su dinámica con Carl en el verdadero motor de la historia; de hecho, su encanto es tan alto que va a ser la protagonista indiscutible.
Trasladar un género tan denso en datos como el RPG al lenguaje del noveno arte era un reto mayúsculo, pero el equipo artístico lo resuelve con una fluidez envidiable. En lugar de saturar la página con textos interminables, las ventanas de estado, las descripciones burlonas de los objetos y los mensajes del ‘juego’ se integran de forma orgánica en los combates. El apartado visual es muy clásico del webtoon, de línea limpia, expresiva y colores vivos.

EN CF: TODOS LOS CÓMICS QUE PUEDES ENCONTRAR RESEÑADOS EN NUESTRA WEB
Carl el Mazmorrero logra ese equilibrio entre la sátira feroz contra el entretenimiento extremo, las mecánicas de estos dungeon crawler y la comedia de colegas más disparatada. Tanto si vienes de devorar las novelas originales como si buscas una lectura fresca que hable el idioma de los videojuegos sin tomarse en serio a sí misma, abrir las páginas de este tomo equivale a que te toque un objeto mítico en tu primer cofre de botín. Prepárate para subir de nivel, reír a carcajadas, platinar este título y, sobre todo, arrodillarte ante la majestuosidad felina de la Princesa Dónut.
Aquí os dejo la página de Norma editorial donde encontrar Carl El Mazmorrero:
![]()
Un saludo y sed felices ¡Level Up!



