Retomamos Knightfall una semana más, la serie que nos vendieron como «la Vikings medieval» y que de momento dista bastante de la otra propuesta de Canal Historia.
Aquí os dejo el análisis de los demás episodios
El castigo de Tancrede
Tancrede, la mano derecha de Landry ha traicionado a la orden matando al joven sarraceno herido en la enfermería. Su castigo se debe a que el sarraceno tenía información útil de dónde encontrar el Grial, tarea designada a Landry por el mismísimo Papa.
Nadie quiere ver a un hermano templario en la situación de Tancrede, pero así son las normas de la orden, con lo que el asesinato conlleva un castigo. El castigo es nada más y nada menos que llevar una cruz como Jesús, mientras sus compañeros le pegan para mitigar sus pecados. No es raro y se sabe muy bien que el dolor era placentero para el alma del templario, no tanto para su cuerpo, y así lo fomenta Landry, defendiendo que cuanto más fuerte den, antes se irán los pecados de su compañero Tancrede.
La guerra y el amor
El arco argumental de mayor importancia en todo el episodio gira en torno a la guerra entre Francia e Inglaterra. Ambas naciones son enemigas por naturaleza, esta no será la primera ni la última que ambos reinos entren en disputa, pero ahora tiene que ver por amor, o tenía. Isabel, hija de Felipe y Juana, ya no confía en su prometido Luis tras la prueba de virginidad a la que se tuvo que someter en el episodio anterior.

Sin embargo, desconfiante o no, la boda sigue su curso y los nervios están a la orden del día. De Nogaret, el pesado de la corte, ve su cabeza clavada en una pica si la guerra se torna del lado inglés, con lo que insta al rey a retroceder en sus acciones y con ello acabar con la futura guerra. El problema es que el pobre De Nogaret acaba envenenado por, según parece, el emisario inglés que misteriosamente ha desaparecido.
El episodio juega con la duda ante la posible muerte de De Nogaret por un veneno que de tan mortal, solo le ha dejado en cama inconsciente. ¿Se muere? Sí, pero demasiada casualidad que salga con vida.
Ante este acto, el palacio se blinda con las fuerzas templarias ante posibles atentados contra el rey o su familia, y a Landry se le encarga la protección de la reina Juana.
El alquimista
Con el palacio sellado, la boda debe continuar para así conseguir las fuerzas catalanas para la guerra contra Inglaterra, con lo que Gawain, nueva mano derecha de Landry, debe inspeccionar cómo ha desparecido el emisario sin que nadie se diera cuenta.
Los guardias no saben nada de ello, pero Gawain junto al llorica de Parsifal encuentran algo peor que veneno, fuego griego. Para quien no lo sepa era un arma basada en una sustancia incendiaria utilizada por el Imperio bizantino. Su difusión se daría tras las primeras cruzadas, como arma naval. Este arma no es desconocida para Tancrede, quien conoció a un musulmán capaz de replicarla en Tierra Santa, pero es imposible de encontrar.
El hombre que buscan es un alquimista y asesino, capaz de pasar inadvertido y solo salir a la luz si él quiere. Vamos, lo que viene siendo un asesino de Assassin’s Creed. Estos de Canal Historia tienen fijación con el juego de Ubisoft.
No la boda roja, pero algo es algo

La boda se debe celebrar sí o sí, el destino de Francia depende de ello. Con la ayuda templaria, el rey traslada la ceremonia al palacio en lugar de Notre Dame. Está claro que el asesino actuará, con veneno o fuego griego, pero lo hará. La ceremonia sigue su curso y todos los guardias están en sus puestos, pero Landry ve como en el piso superior, tampoco muy arriba y a la vista de todos, un asesino está apuntando con una ballesta a Felipe. Es en ese momento cuando Landry debe decidir entre el amor o el deber. Juana está embarazada de su hijo y no aguanta ver como Felipe acabará con ella, pero si lo deja morir, el futuro de Francia será aún peor. Tras un momento de duda, Landry aparta a Felipe del camino de la ballesta y recibe él la flecha en el hombro.
Tras esto, el asesino consigue escapar, tampoco es que hubiera mucho esfuerzo por atraparle, y se lleva de las manos de Luis a Isabel. Es curioso como en una habitación llena de decenas de guardias, varios de ellos curtidos templarios, un asesino consigue aparecer en el lateral y llevarse de un simple tirón de manos a la princesa.
Este secuestro dura poco, puesto que el valeroso de Luis acude en ayuda de su amada. Sin embargo, su amada ya no lo es puesto que todo era una trampa y acaba quemado vivo en el carro por el fuego griego.
El plan de planes
Todo estaba preparado, desde el envenenamiento de De Nogaret, la desparición del emisario inglés al secuestro de Isabel. Todo a manos de la mismísima Isabel y De Nogaret, quien se había dejado envenenar para quitar las supuestas acusaciones que pudieran caerle. Pero, ¿y el emisario? Secuestrado por sus guardias.
El plan de De Nogaret es sencillo, secuestrar al emisario, contratar a la asesina, ser envenenado y cuando volviera a la normalidad, acusar al inglés de todo. Un plan magnífico de no ser porque la personalidad de la joven Isabel no es que cambie de unos días para otros, sino que da un vuelco. Sin embargo, este plan suyo no se qué objetivo tenía. ¿Vengarse de Luis? Bueno, lo ha hecho y eso le llevará a casarse con Eduardo de Inglaterra. Guerra acabada y ella con un marido que no quiere. Todo sale a pedir de boca.
Los sarracenos buscan a su hermano
El joven sarraceno no era un simple asesino a sueldo, sino que era el hijo del líder de ellos, Rashid. Rashid pertenece a la Hermandad de la Luz (¿soy al único al que le suena raro?) y no hablará con ningún templario hasta obtener de vuelta el cuerpo de su hijo. Con su cadáver enterrado, Rashid secuestra a Landry. Curiosa manera de hablar tiene este hombre.
Y así acabamos el análisis del episodio 5. Nos vemos la semana que viene con más. Un saludo y sed felices.









Después de la patada histórica con lo del reino Catalán, yo no me tomo nada en serio de esta serie. Cada vez peor.
Es que el reino Catalán ya fue pasarse un libro de historia por los bajos. Comentaba con mi compañero Carlos lo bien que habría estado que Canal Historia hubiera optado por una serie histórica. Quiero decir, tienen material suficiente para hacerlo y los templarios como soldados a la orden de Dios habría dado mucho juego sin meterse en mitos bíblicos, grupos religiosos raros y profecías. Una pena de serie.
Un abrazo Hyuga.
Si lo de esta serie no es el peor desarrollo de personajes que he visto, pega en el palo. Basta como ejemplo el cambio de actitud de Isabel, que pasó de ser una niña obsesionada por cuatro capítulos con casarse con Luis a ser una actriz de primer nivel para llevar adelante una farsa y que es capaz de asesinar a sangre fría a su ex amado… al siguiente capítulo. Y no es la única: al pobre de Gawain lo tienen de acá para allá, un día se arrepiente de haber salvado a Landry y al día siguiente vuelve a ser su mano derecha y jamás vuelven a hablar del asunto. Es delirante. Y mejor no sigo con las críticas, porque sería un testamento este comentario.
Buenas Matías y gracias por comentar. Lo cierto es que la evolución simple y absurda de estos personajes ya se aprecia en el segundo episodio. Es tonta a más no poder con, como comentas, la relación entre Gawain y Landry o incluso entre Tancrede y Gawain, quien se hacen colegas y el primero le dice al segundo cómo es el asesino que buscan.
Además de la patada al libro de historia que pega esta serie, sus personajes son absurdos y te importa 0 si viven, mueren, les pasa algo…
Un saludo.