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Análisis de Star Trek: Strange New Worlds. Temporada 1. Episodio 5

Seguimos analizando esta primera temporada de la fascinante serie que es Star Trek: Strange New Worlds, creada para Paramount por Akiva Goldsman, Alex Kurtzman y Jenny Lumet. Hoy toca el quinto episodio, cuyo título, en insulsa traducción, es Spock Emocionado (Spock Amok).

Bienvenidos otra vez, trekkies y no tan trekkies. ¿Listos para otro viaje a bordo de la Enterprise? Bueno, hoy no tanto, porque en este quinto episodio de Star Trek: Strange New Worlds hacemos parada en Base Estelar Uno y nos tomamos un descanso de la adrenalina y el suspenso, pero no de la calidad de la serie.

Pasemos a analizar esta nueva entrega advirtiendo que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA y recordando que pueden leer aquí nuestros análisis anteriores.

Reencuentro de Pareja

El episodio comienza esta vez con Spock en Vulcano llevando a cabo su ritual matrimonial con T’Pring (Gia Sandhu). Esta le llama la atención sobre sus orejas y él, al tacto, se da cuenta que no las tiene puntiagudas sino de aspecto humano. Como en la serie original, sobreviene un duelo a pedido de ella, pero esta vez contra sí mismo o, mejor dicho, contra su versión vulcana de orejas en punta. Se trata de un combate entre sus dos mitades: la lógica y la emoción.

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Pero todo es una pesadilla, claro. Despierta sobresaltado y comprueba en el espejo que sigue teniendo el aspecto oxioto de siempre (ups, vaya palabra antigua que me salió, pero no sé si hay una equivalente en la biología moderna).

Cuando parece que esta vez no tendremos bitácora inicial, es Spock el encargado de leerla. Nos cuenta que tras el traumático enfrentamiento con los gorn, la Enterprise se dirige a Base Estelar Uno para reparar daños y que la tripulación se tome un descanso, premisa que anuncia un episodio más relajado…

Pero Spock no sabe de eso (en algún episodio de la serie original manifestó que los vulcanos desconocen el concepto de “vacaciones”) y tiene dos tareas: la primera, de tipo diplomático, es ayudar al capitán Pike en una reunión con los r’ongovianos para convencerles de sumarse a la Federación; la segunda, más sentimental (y como tal una carga para el vulcano) es reencontrarse allí con T’Pring, a quien no ve desde aquel momento íntimo que quedara trunco en el primer episodio.

Spock se encuentra en sus habitaciones con ella que, casi como apostilla al sueño antes mencionado, le llama la atención sobre lo humana que se ve la decoración; él se excusa con que está redecorando.

Pero la presencia de T’Pring en la estación no tiene como único motivo el reencuentro: está integrando una misión consistente en atrapar a Barjan T’or, criminal vulcano que, renegando de la lógica, ha provocado una revuelta en Kepler 22b (interesante que la serie se actualice con exoplanetas descubiertos en este siglo).

Además de aprehenderlo, el trabajo de T’Pring (y su especialidad) consiste en rehabilitar al criminal haciéndolo razonar lógicamente: un perfil que nos permite comprender mejor su relación y conflicto con Spock. Se muestra decepcionada cuando este, aunque prometa estar para la cena, le comunica que tiene que ir a cumplir una misión diplomática que, una vez más, la deja en segundo plano..

Cuestión de Empatía

El protectorado r’ongoviano, explica el almirante April, ocupa una región de la galaxia ubicada entre los dominios klingon y romulanos. Dado que la misma permitiría un camino más corto hacia el Cuadrante Beta, el objetivo de la misión es sumarlos a la Federación antes que los klingon, que también tienen interés y están haciendo gestiones. Pero convencerlos no pinta fácil: una filmación los muestra respondiendo con violencia verbal a un contacto previo intentado por los tellaritas, famosos justamente por sus groseros modales.

Vasso, capitán de la nave insignia r’ogoviana, se reúne con con Pike y Spock, llamándole la atención la condición de vulcano de este último: le intriga cómo funciona la Federación y, especialmente, cómo logran que, entre tantas razas, todas las voces se oigan. Pike responde que lo hacen votando y escuchando al otro, ante lo que manifiesta que, justamente, su pueblo se caracteriza por la empatía. En ese diálogo está prácticamente el eje del resto del episodio…

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Donde la Diversión muere

Ortegas y Chapel se aprestan a tomarse su momento de relajación en la estación espacial; la segunda, incluso, ha concertado una cita, según dice sin compromisos serios, con el teniente Dever, de la nave Skylark. M´Benga, por su parte, está interesado en ir de pesca a la bio-esfera.

En cuanto a Número Uno y La’an, permanecerán en la estación dedicadas a sus labrores y ello motiva alguna broma referida a un apodo que la tripulación le ha puesto a la primera y que se traduce en algo así como “donde la diversión muere”. Obviamente, le genera malestar y quiere saber por qué la tripulación no la hace partícipe de sus cosas. La’an intenta consolarla con que es porque los aterra y aclara que no es crítica sino cumplido…

Intercambio de Almas

Spock llega tarde a su encuentro con T’Pring, quien le echa en cara que ella ha dejado en segundo plano cosas importantes para estar con él. Remarca la importancia del sacrificio mutuo en una relación y, una vez más, le insiste con que se está volviendo demasiado humano. Se excusa y se retira mientras la cena, sin tocar, permanece sobre una mesa. Es muy interesante toda la escena, pues es una discusión de pareja pero en clave vulcana: sin gritos ni improperios, pero aun así tensa…

En el bar, la cosa no funciona entre Chapel y Dever. Él quiere hablar y que se conozcan, pero ella quiere pasar rápido a la diversión y acaba por disculparse e irse cuando él pregunta hacia dónde va la relación o si alguno de los dos podría pedir traslado de su respectiva nave para estar más tiempo junto al otro.

Se sienta a la mesa de Spock, quien, frustrado tras su nuevo desencuentro con T’Pring, teme que su lado humano la esté alejando. Chapel le sugiere que, entonces, intente verla como vulcano. Su rol de consejera me trae el recuerdo de Guinan en The Next Generation, aunque menos cerebral y más instintiva e impulsiva: hasta le propina un golpe en la cabeza que Spock no logra decodificar.

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También le pregunta “¿para qué son los amigos?”, pregunta retórica que tampoco entiende y encierra mucho para quienes conocemos su derrotero futuro, pero ya volveremos sobre eso…

Acorde al consejo recibido, Spock va en busca de T’Pring y le propone un intercambio vulcano de almas para poder entender su punto de vista: viendo cada uno a través de los ojos del otro, se comprenderán mutuamente. Ella acepta, pero la cosa va más allá de lo esperado: el intercambio no se disipa cumplido el ritual y cada uno de ambos queda habitando el cuerpo del otro…

Intercambio de Misiones

April le trae malas nuevas a Pike. A pesar de que los r’ongovianos parecían haber quedado conformes con el tono amable de la reunión mantenida, ahora manifiestan no estar felices y solo aceptan nueva reunión con Spock. La noticia confunde a Pike, pero antes de dejar pasar tal vez una última oportunidad, va en busca de Spock y cae en mal momento, pues está dentro del cuerpo de T’Pring.

La pareja no tiene más remedio que contarle lo ocurrido. El problema, claro, es que los r’ongovianos quieren hablar con Spock, es decir con alguien que tenga su aspecto, y ello significa que tendrá que ir T’Pring. La idea no le gusta a Spock, pero ella entiende que es buena oportunidad para conseguir lo que buscaban: entender mutuamente sus puntos de vista.

Y mientras parte al encuentro con los r’ongovianos, Spock, en el cuerpo de ella, recibe un llamado de la agente vulcana K’ Tyll con un planteo similar: Barjan está dispuesto a dialogar su entrega pero, de modo análogo a los r’ongovianos, solo acepta reunirse con T’Pring. A diferencia de lo ocurrido con Pike, Spock no le cuenta la verdad a K’Tyll, quien dice confiar en “ella” como la única capaz de llevar a Barjan por el camino de la lógica…

Enterprise Bingo

A bordo de la Enterprise, Una y La’an reciben una alerta de seguridad y encuentran en zona de carga a dos alféreces que, interrogadas, confiesan que estaban practicando un juego llamado Enterprise Bingo. Es divertida la escena del interrogatorio por separado: Una intenta ser amigable y hasta convida café; La’an amenaza con corte marcial y hace llorar a su interrogada.

Una vez que las jóvenes han recibido su sanción, Una quiere saber qué diablos es Enterprise Bingo. La’an, desde luego, no tiene idea pero, indagando, descubre que consiste en que los participantes realicen una exhaustiva lista de actividades como adivinar destinos de transporte o practicar una especie de duelo con los phasers en el nivel más bajo, lo cual los deja más cerca de una competencia de paintball. La sugerencia de La’an es jugarlo para entender mejor a la tripulación…

Negociación Complicada

En formato Spock, T´Pring se reúne con los r’ongovianos. Apelando a la lógica, intenta persuadirlos de sumarse a la Federación por contraste al sometimiento que los klingon imponen a sus pueblos aliados. De modo también lógico, responden que los perjuicios de una alianza con los klingon no constituyen argumento a favor de integrarse a la Federación. Viendo y oyendo desde afuera, Pike tiene la impresión de que ahora los r’ongovianos hablan como vulcanos…

T’Pring argumenta entenderles el punto de vista y, sobre todo, el temor a ver su identidad subsumida en una eventual homogeneización de la cultura: hasta dice extrañar a veces la suya propia. Callejón sin salida: se sienten confundidos ante la contradicción de que les hable en favor de unirse a la Federación y, a la vez, manifieste sentir desarraigo.

Pike debe intervenir en su favor y destaca la virtud del autosacrificio que “Spock” se ha impuesto a sí mismo: concluye diciendo a los r’ongovianos que lo mejor de unirse a la Federación lo tienen al otro lado de la mesa y es, precisamente, Spock, lo mejor de la flota…

La misión de Spock, en formato T’Pring, no resulta menos complicada. Para empezar, solicita a Chapel que le acompañe y allí está el primer escollo: Barjan, cuyos modales distan de ser amables, no solo descalifica a T’Pring por comprometerse con alguien mitad humano sino por verla además acompañada de uno de ellos, a quien compara con los primates de quienes desciende.

Se niega a cualquier rehabilitación y Spock decide optar por un camino más humano: lo deja inconsciente de un golpe y acuerda con Chapel no decir nada sobre el modo en que lograron “persuadirlo”.

Cuerpo y Mente

Spock y T’Pring acuden al doctor M’Benga para tratar de volver a poner los katras en su lugar. Este explica que, en esos casos, la medicina interactúa con alguna otra variable que no es, como Chapel sugiere, la magia sino la mente y, particularmente la emoción, principal responsable de lo ocurrido. Colocándoles sobre la frente erizos de mar nivallianos (que según dice serán con el tiempo de uso estándar en la Federación), espera que estos hagan sentirse incómodos a los “patrones invasores” de sus mentes haciendo emerger a los originarios. Funciona…

La experiencia del intercambio ha sido provechosa para ambos: Spock y T’Pring han aprendido a comprenderse el uno al otro. Ella valora ahora el trabajo que él hace y la importancia que tiene para su vida; él entiende mejor la parte vulcana que ella le reclama y, además, cae en la conclusión de que la flota es su lugar: el carácter de crisol de razas que tiene la misma ayuda a que allí no sea ni vulcano ni humano, sino Spock. Otro diálogo cargado de connotaciones sobre el cual volveremos…

La Visión del Otro

Pike tiene una última oportunidad para convencer a los r’ongovianos y decide cambiar de estrategia. Les da la razón en su temor de verse sometidos y les dice que la Federación solo busca su territorio y les brindará protección o adelantos científicos a los únicos efectos de imponer su hegemonía. April le mira desconcertado, pero Pike dice tener una corazonada…

Un instante después, la bandera de la Federación “ondea” sobre la nave insignia de los r’ogovianos. El éxito de la gestión de Pike se ha basado en observar sus reacciones a los encuentros anteriores: groseros con los tellaritas, razonables con él y lógicos con “Spock” (T’Pring en realidad). No es que copien la actitud de su interlocutor, sino que usan la empatía como estrategia diplomática: buscan ver con la óptica del otro, pero también que el otro lo haga con la suya; es lo que antes había fallado y en lo que Pike, finalmente, ha tenido éxito…

Una y La’an, mientras tanto, han llegado a la última etapa del Bingo Enterprise, consistente en salir al exterior de la Enterprise al abrigo del campo de fuerza para dejar sus firmas sobre la cubierta. Han descubierto el valor de la diversión y, en el caso de Una, entendido mejor a su tripulación. Tras dejar sus firmas, en bellísima escena, ven partir la nave de vela solar de los r’ongovianos.

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Balance del Episodio

La civilización no es algo absoluto sino relativo… Nuestras ideas y concepciones son verdaderas solo en lo que concierne a la nuestra”. Tal cita de Franz Boas de finales del siglo XIX resume el pensamiento de la escuela antropológica después llamada “relativismo cultural”, que parte de la idea de que entender una cultura es verla “desde adentro”.

Esa ha sido básicamente la consigna del episodio y no solo a nivel macro, sino también en las relaciones de pareja o el liderazgo de grupo: esforzarse en ver lo que ve el otro es el inicio de cualquier entendimiento: Pike con los r’ongovianos, Número Uno con su tripulación, Spock y T’Pring entre sí.

El episodio no solo ha dado un descanso a la tripulación sino también a nosotros mismos. Sin la intensidad o adrenalina de los anteriores, ha sido mucho más relajado y tiene sentido: entender al otro requiere tiempo y paciencia. Y eso vale también para nosotros

Ya en el primer episodio, los habitantes de Kiley 279 tuvieron que ver con los ojos de la Federación para solucionar sus problemas internos y evitar la autodestrucción; en el tercero, Pike y los suyos tuvieron que entender la óptica religiosa de los “pastores” de M’hanit. Pero esta vez la cuestión fue mucho más radical y recíproca, hasta con intercambio de cuerpos.

Como viene ocurriendo, quien lee la bitácora tiene un rol esencial y esta vez le tocó a Spock. Varios diálogos en que se ha visto involucrado tienen que ver con lo que le tiene deparado su futuro y los interrogantes que él mismo se hará en algún momento.

Cuando, de manera retórica, Chapel le pregunta para qué están los amigos, sabemos que él tendrá que plantearse justamente eso tanto en algún episodio de la serie original como en un par de películas, como Star Trek III: En Busca de Spock o Star Trek: En la Oscuridad, en las cuales alguien expone su vida para salvarlo y ello trastoca sus esquemas de pensamiento.

Por otra parte, cuando dice que en Vulcano nunca fue aceptado por su carácter híbrido, ello es fácil de rastrear en sus conflictos con su padre Sarek (paradójicamente responsable de ello) o en la secuencia de infancia al inicio de la primera película del ciclo Abrams. Y además, la aceptación “soy Spock” es claro homenaje al título de la autobiografía de Leonard Nimoy en la cual, justamente, se hacía cargo de su dualidad actor-personaje después de haberla rechazado.

La serie nos ha entregado un episodio distinto de los que le antecedieron, pero no menos brillante. El tono, más introspectivo o intimista, hace remitir por momentos a Star Trek: Espacio Profundo Nueve: porque estamos en una estación espacial y por los toques de comedia, pues así como la entrega anterior fue la más terrorífica, esta fue la más divertida. Nos ha arrancado alguna sonrisa (o hasta risa), a la vez que emocionado y sorprendido. Y todo bien trekkie…

Me siguen maravillando los diseños retro, tales como los de las pistolas phaser que esta vez los primeros planos permitieron apreciar mejor o el de esa hermosísima nave de vela que los r’ongovianos, según ha sido dicho, solo usan en ocasiones ceremoniales.

Y es una bella analogía que, al igual que ocurre con la navegación en nuestro mundo, las embarcaciones de vela den el toque arcaico y a la vez romántico. ¿No es acaso una maravilla que nos hagan sentir nostalgia de lo que aún no existe? “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió” dice Joaquín Sabina . No sé, puede ser, pero añorar lo que sucederá mañana como si ya hubiera pasado es hermoso…

Y hablando de nostalgia, aparecieron por primera vez en este episodio dos detalles trekkies muy entrañables: el saludo vulcano de Spock y el ajedrez tridimensional, ojalá que para quedarse… En cambio, se llevan un desaprobado los traductores que, de manera insulsa, han denominado al episodio Spock Emocionado, cuando el título original es Spock Amok en clara referencia a Amok Time, entrega de la serie original escrita por el gran Theodore Sturgeon en que, justamente, Spock se batía en lucha por T’Pring (temporada 2, episodio 1). Sería bueno que se empaparan más para no meter la pata…

Por último, aunque esta entrega se haya centrado en Spock, nos ha permitido también conocer más a Chapel. ¿Será la encargada de leer la bitácora la próxima vez?

Lo sabremos llegado el momento. Hasta entonces y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.
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4 COMENTARIOS

  1. Me ha encantado el episodio, aunque mas relajado, ha sido una buena historia con el típico juego de intercambio de cuerpos. Muy gracioso lo del Bingo Enterprise, haciendo Una y La´an las pruebas. Preciosa como dices esa escena donde contemplan como parte la nave de los r’ongovianos, me recordó a la de el Conde Dooku que apareció creo, en el episodio II de Star Wars. Y como dices los diseños retro que son magníficos. A esperar con ganas el 6 episodio.

    • Hola Juan: gracias por comentar. La verdad que ha sido un hermoso episodio, distinto pero igual de bueno. No se me había ocurrido la asociación con la nave del conde Dooku, pero ahora que me lo dices es verdad: esta tiene un dorado más impoluto; la otra es color óxido viejo, pero se parecen; de hecho, las dos son de vela. Gracias por leer y aportar siempre! Larga vida y prosperidad…

  2. Excelente reseña y excelente episodio! Me gusta que exploren el pasado de spock con t’pring y que nos muestren lo que los llevará al capítulo Amok Time (y este capitulo tiene muchas referencias, comenzando desde el título). El intercambio de cuerpos muy clásico pero muy divertido, la empatía que mencionas aparece en todo el capítulo y el Enterprise Bingo me hizo recordar a Lower Decks (no lo juegan ahí? parece perfecto para un capítulo).
    Y me gusta que tomen mucho en cuenta parte de la historia de las demás series, como el saludo vulcano, el traspaso de almas (katras), inclusión de otras razas, la parte diplomática que me recuerda mucho a TNG, la música, etc. Y para cerrar con broche de oro, el estilo del capítulo y la hermosa nave y paisajes que nos muestran. Hermoso capítulo 🙂

    • Hola María Isabel: gracias por comentar. En efecto, la serie logra integrar muy bien todo el universo de la franquicia y lo bueno es que, a pesar de todas las referencias, tiene también su propia personalidad. Saben llevar muy bien el equilibrio y, de hecho, se las están apañando bien para conciliar el formato autoconclusivo (propio de la mayoría de las series de la franquicia) con el de continuidad que la industria reclama hoy. Me alegra que la estés disfrutando.
      Con respecto al Bingo Enterprise, no recuerdo que haya aparecido en ninguna otra serie ni película, pero es verdad que encajaría muy bien en Lower Decks. Gracias por el valioso aporte! Larga vida y prosperidad…

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