¡Supergirl está de vuelta! Nos quedan cinco capítulos para llegar a final de temporada y hoy es turno de un episodio auto conclusivo: Ace Reporter (2×18).
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Kara sigue de freelance y de su parte pijamera no le sale curro (en el DEO prácticamente la mandan a casa) por lo que se pasa el día cocinando. Suerte que Lena se pasa de visita y la lleva a la presentación de Biomax, unos nanobots médicos revolucionarios que va a lanzar Jack Spheer, su antiguo novio y socio.

En la presentación, aparte de cruzarse con Snapper y que salten chispas, Kara llama la atención de un trabajador de Spheerical y se cita con ella para revelarle que no todo es tan bonito como lo pinta Spheer. Cuando acude a la cita, una nube de nanobots destruye el coche en el que estaban montados, sobreviviendo solamente Kara al incidente.
Como es evidente que hay algo oscuro tras Biomax y Spheer, Kara acude a Jimmy para que le eche un cable con su posición y contactos, a lo que Snapper se entromete para que no lo haga. Además, Snapper también tiene un informante al que entrevistar y pasa de que Kara meta el morro. Así que una vez en el piso de la fuente, aparecen de nuevo los nanobots y porque estaba Supergirl con la oreja pegada para enterarse de la entrevistas, que si no, igual no llega a salvar a Snapper… (sí, al informante lo des atomizan o algo así).

Ya ha pasado dos veces por lo que Kara arrastra a Mon-El a un restaurante donde Spheer y Lena tiene una cita. Trata de sacarle info pero no le sacan nada. Bueno, Mon-El le birla su pase de Spheerical y acceden a su oficina. Allí encuentran un video en el que confirman que se saltaron las pruebas con humanos, los nanobots son parte de Spheer después de que se los aplicara en sí mismo. De hecho, parecía que esa noche iba a haber tema entre Spheer y Lena pero sale corriendo al acceder Kara a su pc y copiar el video a un usb (un sexto sentido digital?).
Kara no quiere ser mala amiga, pero debe velar por Lena, así que le cuenta la verdad. Mientras la Luthor lo dirige le lleva toda la información recopilada a Snapper porque es consciente que el verdadero periodista es él y CatCo la plataforma indicada para difundir la historia. Y como Lena no puede quedarse en su oficina se va a busca a Spheer para descubrir la verdad… y lo hace. Su ex no es el asesino: lo está controlando a distancia su directora financiera con un pinganillo. Ahora que Lena sabe la verdad no le queda otra que hacerla sucumbir al Biomax y, de paso, se fusionan con L-Corp a largo plazo. Pero ya sabéis lo que pasa a continuación: llega Supergirl y hace las cosas que hace ella. Sólo que los nanobots la aprisionan y es Lena quien tiene que salvarla. ¿Cómo? Debe apagar a los nanobots pero, al hacerlo, Spheer se apagará… para siempre. Así que salva a su amiga y pierde a su amor (¿un paso más hacia la descorazonación de Lena?).

Así que al final tenemos un momento 100% Smallville en el que Kara consuela a Lena con el “siempre seré tu amiga y estaré a tu lado” mientras la otra se plantea si está destinada a ser alguien fría e insensible. También Snapper le devuelve al curro a Kara y le da una buena palmada en la espalda y, como cliffhunger… ¡la reina Rhea se planta en el despacho de Lena! Chan, chan, chaaaaaan…
Y mientras este episodio nos ha mostrado la vena más periodística de Kara, también hemos tenido una sub-trama de Jimmy, Winn y Lyra que se resume en que la alien está de nuevo con el geek y quiere salir a pegarse con los malos junto a Guardian. Claro que la lía en un atraco y Jimmy le pide a Winn que la mande a su casa, por lo que ella “rompe” con Winn. Todo se resuelve cuando Jimmy la devuelve al equipo para que Winn mejore su humor y que la muchacha controle un poco su temperamento. FIN.

Me ha resultado una vuelta interesante. Creo que queda claro que la trama de Guardian me importa un pimiento pero, pese a que este episodio no aporta nada realmente a la trama de la temporada (alguna pincelada a la relación Lena-Kara) y puede que sólo su minuto final sí tenga algo que decir en lo que está por venir, he disfrutado de este “oasis”. Soy de la clase de público que agradece, a veces, este tipo de episodios “aparte”, estaciones de descanso en el viaje que supone toda la temporada serial. Y personalmente me doy por satisfecho al ver a una Kara reportera de nuevo porque en este capítulo ha demostrado que lo vale. Son de esos capítulos que, en lugar de avanzar hacia adelante, avanzan hacia adentro, es el personaje el que crece y se redefine de nuevo.
La intro del episodio ha estado muy bien, con ese vuelo matutino sobre National City y rezumando Superman por los cuatro costados y con un CGI de nivel alto. El tema de la nube/colmena lo hemos visto en mil sitios pero lo han resuelto con soltura. En algún momento ha quedado un poco falsete, pero se perdona.

Muy curiosa la aparición esporádica de Mon-El, que entra y sale en una secuencia. Tampoco se le ha echado muy en falta porque en esta ocasión lo importante era el lado periodístico de la historia y no el superheroico. También porque hemos tenido de invitado a Rahul Kohli como Jack Spheer y este muchacho lo peta mil en iZombie, demostrando que puede dominar más de un registro. No me olvido de Katie McGrath, eficaz al mostrar esos pequeños pasos hacia lo que debe terminar siendo todo un Luthor. De momento, ya han terminado con su corazón. ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Será Rhea la que, a lo Smallville, pondrá a las Superamigas en contra al contarle el secreto de Kara a Lena?
Así que esto ya va apuntando hacia un final chop suey con Cadmus-Lena-Rhea como colofón para el fin del temporada. Lo esperamos muy felices.



