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Civil War, cómics y política (I): el gobierno y los superhéroes

Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.

Dentro de nada tenemos la película de Capitán América: Civil War en los cines. Los integrantes de esta sacrosanta casa ya están escribiendo artículos sobre la película, sobre los bandos y demás. Como la cosa se basa de nuevo en un cómic he creído necesario para el equilibrio del universo y de las cuentas públicas españolas el hacer una serie de artículos hablando del cómic. Pero éste tenía una clara intención política, por lo que me ha parecido más divertido hablar de lo que había antes del cómic, de en qué circunstancias políticas e históricas surge el cómic y qué nos quiso decir Marvel haciendo aquello.

Empecemos por lo más básico: qué teníamos antes por Marvel. Si lo pensamos, los superhéroes en los cómics se tiraron décadas vistiéndose con mallas, saliendo por la noche y dando golpes a los malos y dejándoselos a la policía. Era el esquema normal: todo sujeto con superpoderes se ponía disfraz y, si ayudaba a capturar delincuentes o supervillanos, tenía vía libre. Cuando no apoyo policial o prioridad para poder llamar a la policía o urgencias. A veces incluso tenían acceso a bases de datos policiales. Teníamos historias aisladas en las que se tocaba este tema, pero se solucionaba en la misma historia, volviendo todo a la situación de la que hablamos. Al fin y al cabo, los guionistas durante mucho tiempo no estaban obsesionados con que los cómics fueran realistas, sólo con entretener.

Marvel surgió mucho después de DC. Aunque nació con el mismo esquema político que DC: superhéroes básicamente con ética boy-scout, que actuaban por cuenta propia sin responder a autoridades (aunque con el apoyo tácito o a regañadientes de estas). Autoridades que respetaban las identidades secretas de unos sujetos de los que dependía buena parte de la seguridad nacional contra supervillanos o que en la práctica detenían a criminales. La lógica superheroica era así, no era el mundo real, ni pretendía serlo. Puede que Stan Lee quisiera a los superhéroes dando vueltas por Nueva York, pero aquello era coméstico. Sin pretensiones de realismo profundo eran capaces a finales de los 60 de hacer cómics divertidísimos e incluso buenos.

Hay muchos pequeños guiños al malestar de los gobiernos de los Estados Unidos con la intromisión en la seguridad nacional por parte de los superhéroes, pero uno de los momentos clave es la aparición de Henry Peter Gyrich en el número 165 de Los Vengadores (año 1977), mientras Los Vengadores están envueltos en una de sus más grandes y memorables peleas contra el Conde Nefaria.

Henry Peter Gyrich aparece en la mansión de Los Vengadores después de la pelea para decirles que la realidad había llegado al mundo superhéroico. El gobierno de los Estados Unidos no iba a esperar más que un grupo de superseres accediera a bases de datos críticas del gobierno sin ninguna medida de seguridad, sin ningún poder sobre dicho grupo. Y eso implicaba que iba a ser el gobierno de los Estados Unidos el que, cual Florentino Pérez de la vida, decidiera la alineación de Los Vengadores. Los políticos decidirían quienes podrían ser parte del grupo de Los Vengadores, con todo el acceso a datos, frecuencias de radio, prioridad en las comunicaciones y demás. Ante las quejas de Iron Man, preguntándole quién es él para decidir quién es miembro de Los Vengadores, la respuesta de Henry Peter Gyrich es antológica: “Yo soy el gobierno, señor. ¿Alguna pregunta más?”.

¿Con qué criterios se decide quienes son Los Vengadores? Hablamos de los años 70 en los EEUU, por lo que no sólo es una cuestión de nivel de poder o confianza del gobierno en un personaje u otro, también se elige por cuestiones de cuotas de minorías…lo cual implica meter a un superhéroe negro en el grupo. Cosa que, por supuesto, causa polémica, con Ojo de Halcón poniéndose como una mona diciendo que El Halcón (superhéroe negro elegido como cuota obligatoria) sólo puede volar. Pero Henry Peter Gyrich es inflexible: si Los Vengadores quieren el apoyo de los EEUU tienen que aceptar las políticas de integración de minorías del gobierno. Y estamos hablando de finales de los años 70.

A finales de los 70 Los Vengadores pasan por el aro y sus miembros son elegidos por el gobierno. Las fricciones entre el gobierno y Los Vengadores serían constantes desde entonces, alternándose varios representantes del Gobierno con más o menos poder dentro del grupo.  Es cierto que en muchas ocasiones dicho “poder” parecía olvidarse para aparecer con mucha fuerza en otras ocasiones. Iba y venía según el guionista, los olvidos o las necesidades del guionista. Por poner un ejemplo, ya en el siglo XXI el enlace del gobierno con Los Vengadores se llamaba Duane Freeman. Thor llegó en esa época a atacar a un periodista tras una campaña de acoso periodístico al Capitán América y Duane exigió a Thor una disculpa en público. Esto hizo que Thor se enfadara mucho, con una tensísimo encaramiento entre el enorme dios y el enlace gubernamental (ved abajo). Todo acabó con Thor renunciando a Los Vengadores por no querer disculparse ante la prensa. Como decimos, la importancia del “enlace gubernamental” era variable. En este caso, el guionista era Kurt Busiek, y era otro de sus cantos a épocas pasadas.

En todo caso, el creador del personaje, Jim Shooter, introdujo de modo lógico y coherente al gobierno en lo superheroico. Lo introdujo de modo que el cómic fuera divertido, sin que la realidad fuera un obstáculo para divertir ni hacer las cosas bien.

Henry Peter Gyrich tuvo tanto impacto que pasó a las páginas del cómic estrella en Marvel en esa época, La Patrulla X, haciendo el troll todo lo posible en contra, en este caso, de los mutantes. La Patrulla X de Claremont y Byrne fue uno de los más grandes ejemplos de buen cómic de superhéroes precisamente por esto mismo, por la trama política que tenía detrás. Todo el asunto de la intromisión del gobierno en los asuntos de los mutantes: si había que legislar sobre ellos, si la existencia de sujetos con superpoderes por herencia genética debía ser algo a no considerar fuera de las leyes o si era un problema a atacar legalmente. Muchas tramas salieron de ahí, como la mítica saga Días del Futuro Pasado, en la que todos los superhéroes han sido ejecutados legalmente o han pasado a campos de concentración en un futuro alternativo (cómic del que se hizo una película con el mismo título).

Los días de gloria de los mutantes tienen esa piedra fundacional: no sólo se enfrentan a villanos o maníacos que buscan destruir el mundo. Se enfrentan al miedo, a la intolerancia y, también, a la realidad. Después de todo, no hay nada de raro en tener miedo de gente que hereda el poder de controlar el tiempo, de levantar camiones o teletransportarse. No es raro que ese miedo empuje a hacer cosas o a votar a políticos que prometan protegerte.

Mientras La Patrulla X intenta dar ejemplo, demostrando que hay un camino junto a la gente sin poderes y que la coexistencia es posible su gran rival, Magneto, es pesimista. Toda esa lucha política por convencer de las bondades de los mutantes no tiene sentido para Magneto. No se puede cambiar al ser humano, que es miedoso, miserable y egoísta. No queda otra que el enfrentamiento puro y duro, todo lo demás es buenismo y engañarse con humo. Claremont nos pone en la piel de la minoría peligrosa a la que la mayoría teme. Mayoría que juega con su actual y frágil superioridad en cuanto a fuerza, dudando si aplicar la fuerza para eliminar a dicha minoría o confiar en ella. Pero el tema de fondo es la intromisión del gobierno en la vida de unos superseres, los mutantes, que aterrorizan al estadounidense medio, y cuya única línea de defensa moral y política es La Patrulla X.

Pocas veces se haría esto más evidente que en el cómic “Dios ama, el hombre mata“, en el que La Patrulla X se enfrenta a un telepredicador obsesionado con que los mutantes no son humanos…y que no merecen el amparo legal que sí tienen los humanos. Sólo palabras, pero demasiadas cosas importantes dependen sólo de palabras. De nuevo, se trata sobre la intromisión del gobierno en los asuntos superheroicos. En este caso, intromisión de la legalidad por motivos religiosos y filosóficos: hablamos de qué es lo que define a un ser humano. Frente al fundamentalismo religioso del telepredicador Stryker, Cíclope da el discurso de su vida al final del cómic reivindicando la libertad del individuo frente a la limitación de la libertad por parte del Estado. Sólo es posible tal cosa desde el idealismo y el optimismo tozudo tan típico de los héroes pop estadounidenses.

Conforme Claremont avanza en el cómic el clima es progresivamente opresivo y angustioso, pareciendo que los enemigos están cada vez más convencidos de lo inútil de la labor “evangelizadora” de La Patrulla X, escalando en los actos terribles que llevan a cabo para convencer a los mutantes de hacer un frente para combatir a la Humanidad.

Otros incluso pierden toda sutileza y se lanzan a protagonizar actos espeluznantes para sus planes supremacistas o racistas, como los de los Merodeadores en la famosa saga La masacre mutante (1986). Este grupo de supervillanos lleva a cabo un genocidio en el que se llevan por delante a cientos de mutantes. Varios miembros de la Patrulla X se enfrentan a ellos, acabando alguno en coma, otro acaba con heridas que acaban en gangrena y amputación, y otro parece muerto, salvándose por los pelos.

Ya no se trata de provocar que los mutantes hagan un ejército con el que combatir a los humanos. Ya se trata incluso de masacrar a los menos aptos, a los más débiles. La barbaridad gráfica y explícita de esta saga impactaría mucho: los supervillanos mataban en masa de verdad, ya no eran bromas o intentos que todos sabíamos que no quedarían en nada. Cuando lo hacen ya no es fuera de cámara. No había marcha atrás. La inocencia se había perdido para siempre. El gobierno de  los Estados Unidos no se quedaría quieto…y los superhéroes tampoco.

Hasta el siguiente post de la serie. Sed felices.

Raúl Sánchez
Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

2 COMENTARIOS

  1. Habrá gente que criticará el hecho de que no se hicieran artículos, sobre por ejemplo: ¿Con quién estás? ¿Con Batman o con Superman? O sobre los motivos políticos o trascendentales de los enfrentamiento de Batman y Superman, por poner otro ejemplo, y sin embargo si se hiciera un artículo de si sería un fracaso o un éxito. Y seamos honestos, a lo mejor todavía os quedan artículos por sacar, pero sino es el caso, no les faltaría razón. Claro al final, una persona escribe sobre lo que quiere, eso es innegable e irreprochable. Pero aquí la lanzo una pregunta: ¿Por qué había tantas dudas sobre el éxito o fracaso de BvsS, en el que se expusieron razones como Deadpool, y en contrapunto vemos que apenas hay dudas entre el éxito o fracaso de esta película cuando Deadpool sigue aquí? Muchos dirán que sí, que Disney y bla bla bla (cuando BvsS tuvo un gasto publicitario bastante considerable también), pero hablando en serio, ahora que ya paso la película y algunos les parecio una obra maestra, a otros les pareció un bodrio, y a otros como a mí (les parecio una película buenecilla, con sus errores, pero no nada del otro mundo): ¿Esta película genera o no genera más espectativa entre los articulistas de la web que BvsS? Es evidente que se crearon una gran cantidad de artículos antes del estreno, pero la mayoría fueron novedades tipo trailers, spots televisivos, o como serían personajes como Wonder Woman (confirmado o no por directores) y los artículos de opinión que se crearon fueron los mencionados éxito y fracaso (que fue todo un éxito para la web) o sobre si sería la película más cara de la historia (enfocado de forma negativa según mi punto de vista). Otra pregunta aquí sería, ¿Habrá artículos de opiniones enfocados de forma negativa a esta película, o todos pensamos que va a ser un éxito rotundo?.

    Os resumo mis preguntas planteadas de nuevo, para que sea más fácil contestarlas, y disculpad:

    – ¿Por qué había tantas dudas sobre el éxito o fracaso de BvsS, en el que se expusieron razones como Deadpool, y en contrapunto vemos que apenas hay dudas entre el éxito o fracaso de esta película?

    – ¿Esta película genera o no genera más espectativa entre los articulistas de la web que BvsS?

    – ¿Habra artículos de opiniones enfocados de forma negativa a esta película, o todos pensaremos que va a ser un éxito rotundo?

    • Buenas. A ver, quizás no soy yo el más indicado para contestarte pero voy a dar mi opinión sobre lo que planteas. Personalmente, creo que la propia dinámica de las películas te lleva a hablar de una cosa u otra. Mencionas los artículos referidos al éxito o fracaso de BvS y ya que hice uno de ellos me veo obligado a responderte. El artículo sobre si iba a ser un fracaso (y ojo, siempre se habló de un fracaso económico por mucho que algunos entendieran otra cosa) surgió tras leer una noticia en Cinemania, una noticia que a su vez bebía de otras fuentes. A partir de ese artículo se fueron tocando otros temas. La idea de contraponer un artículo sobre si iba a ser un éxito fue de Mario Losada, un artículo que curiosamente tuvo menos visitas que el otro, lo que me lleva a pensar que cuando metes un titular sensacionalista o con connotaciones negativas tienes más éxito. Pero eso no entra en nuestras manos directamente sino que simplemente entra más gente a ver que pasa, nosotros lo sabemos y nos aprovechamos de eso, lo que tampoco es un pecado.
      Pero a lo que iba. Que BvS generase más noticias negativas o que crease más o menos dudas en cuanto a su rendimiento económico o incluso artístico ya venía de otras webs, no sólo de esta. Hay momentos en que parece que hemos sido los únicos y eso no es así. Hasta la revista FORBES tuvo que publicar un artículo para echarles un cable y no creo que fuese por lo que escribimos aquí. Aunque alguno no se lo crea, nuestra influencia en cero patatero. Eso lo sabes tu de sobra.
      Por otro lado, se intentó dar la imagen de que BvS era la apuesta definitiva, el no va más, la película que iba a marcar un antes y un después en el género y eso creo muchas expectativas entre los aficionados, expectativas que para algunos se han cumplido y para otros no. Además, era la punta de lanza, el inicio de Universo DC Cinematográfico. Ese no es el caso de Civil War para nada. Civil War es una más en un universo cinematográfico que ya está consolidado, no necesita presentar personajes y su éxito o fracaso apenas importa porque detrás de ella ya hay programadas no se cuantas películas más que se van a hacer si o si. Muy grande tendría que ser el castañazo para que no se hiciesen y además ya hemos visto críticas y leído opiniones, cuando BvS se estrenó en España en primer lugar y fuimos de los primeros en opinar. Osea que expectativas entre los que escribimos en esta web creo no hay más que las de ir a pasar el rato, que es lo que ofrece una película Marvel, que no son más que un blockbuster palomitero aunque a veces se pongan un poco serios, como en El soldado de invierno. Eso no lo hemos discutido nunca. No creo que nadie piense que Civil War va a cambiar el género ni nada por el estilo. Marvel va a lo suyo, tiene una fórmula que funciona y el que entra a verla ya sabe que va a ver. Sorpresas cero en ese aspecto.
      ¿Artículos de opinión enfocados de forma negativa? Pues no se que decirte. ¿Los hubo en BvS? Pues si hubo alguno fue el mio, aunque yo no lo considero como tal. Simplemente cuestione su rendimiento si no llegaba a 2000 millones. Si cuestionar eso es ser negativo, pues vale, acepto pulpo. ¿Críticas negativas? Pues supongo que si no gusta la película se harán.
      En cuanto al tipo de artículos que se están publicando, pues en mi opinión viene dado por lo que es la historia de Civil War. En BvS ya sabíamos lo que iba a pasar: que Batman y Superman se iban a dar de hostias hasta que llegase Doomsday, al que combatirían junto a Wonder Woman porque lo vimos en el tráiler, aparte de que ya sabíamos que después se unirían en la Justice League y que era impensable que se matasen el uno al otro. Lo que no sabíamos es que sólo se iban a dar al cabo de casi dos horas de película y que se iban a hacer amiguitos porque sus madres se llamaban igual, ahí si que estuvieron finos.
      La historia de Civil War es diferente, hay un enfrentamiento en los cómics que al final no acaba bien. ¿Sucederá en la película? ¿Morirá Steve Rogers? ¿Habrá un nuevo Capitán América? Creo que esas posibilidades están ahí y más cuando Chris Evans ha manifestado que no tiene ganas de seguir. Además, y ahora es cuando me pongo polémico, Civil War en los cómics tiene una mayor complejidad, mayores connotaciones políticas y eso da mucho juego. Da para escribir posts apoyando a uno u otro bando hablando de derechos individuales o seguridad colectiva y da para artículos como el de Raul. Por mucho que les pese a algunos y aunque quieran investir a BvS y al Universo Cinematográfico de DC de un aura de respetable realidad, siempre han sido los cómics Marvel los que han estado más cerca de la realidad cotidiana. En Marvel son héroes con pies de barro y en DC son dioses entre nosotros y de aquí que surjan artículos como el de Raul o el de los apoyos a uno u otro bando.
      Para acabar, Javier (y perdona que te tutee pero aunque no nos conozcamos personalmente aprecio mucho tu trabajo y muchos de los artículos que publicaste, muchos de los cuales están ahí, en el top semanal) si sabes como funcionamos (…y lo sabes, jejeje) sabrás que cada uno tiene libertad para escribir lo que quiera, que no hay una “linea editorial” y que si alguien quiere subir un artículo hablando negativamente de Civil War ese artículo se subirá y no pasa nada. Sabes que no hemos generado un complot ni respondemos a intereses ocultos. En todo caso, si al final se da la sensación de ir hacía uno u otro lado es porque esa sensación ya está ahí y sin pretenderlo conscientemente nos hacemos eco de ella. En todo caso, quizás tendríamos que contestar uno por uno a tus preguntas. Yo no puedo hablar por todos y esta es sólo mi opinión sobre lo que has preguntado y no refleja para nada la opinión del resto de personas que escriben en la web. Un saludo y un abrazo.

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