Blindado, película de próximo estreno, nos atrae a las salas de cine con un reparto magnífico encabezado por Bill Skarsgård y el multipremiado Anthony Hopkins. Producida por Sam Raimi, una leyenda del cine de terror, nos presenta el remake del filme argentino 4×4. Este nuevo enfoque busca ser una cinta angustiosa y claustrofóbica, diseñada para incomodar al espectador.
Dirigida por David Yarovesky, la película nos cuenta la historia de Eddie, un hombre que vive en las afueras de la ciudad y que se dedica a pequeños robos. Intenta conseguir dinero para recuperar su camioneta, y al mismo tiempo se encuentra en una búsqueda personal por convertirse en un mejor padre para su hija. Ante la falta de recursos, Eddie intenta robar un vehículo, pero al entrar en él descubre que le resulta imposible salir. Esto se debe a un plan meticulosamente diseñado por William, quien ha preparado todo para hacerle la vida imposible a Eddie dentro del coche.
¿Son suficientes las interpretaciones?
Lo mejor de la película, sin duda, son sus dos protagonistas. Bill Skarsgård lleva el peso de la mayor parte del filme, ya que su personaje es el único que aparece constantemente en pantalla. Vemos su desesperación y su intento de redención en todo momento, y ahí se nota el mayor esfuerzo del actor, a pesar de que el guion no le ofrece muchas oportunidades para destacar.
Por su parte, Anthony Hopkins aparece solo unos minutos en pantalla, y lo que más escuchamos es su voz. Sin embargo, su breve aparición es impactante: su sola presencia genera temor por el destino del protagonista. Desde el primer momento queda claro que su personaje está perturbado y no valora la vida humana, lo que provoca que el espectador se intrigue por sus verdaderas motivaciones para secuestrar a Eddie.

A veces conviene levantar el pie del acelerador
La cinta arranca con un ritmo frenético, presentándonos la ciudad y la situación rápidamente. Aunque al principio es efectivo, este ritmo acaba agotando, ya que no deja espacio para que el espectador respire ni asimile lo que ocurre. El montaje contribuye a esta aceleración, lo que dificulta empatizar con el protagonista: pasamos en muy poco tiempo de conocerle como un simple ladrón a entender que es un hombre sin alternativas. Esto impide dimensionar el peso de sus acciones, ya que continuamente se introducen nuevas situaciones sin dar tiempo para digerir las anteriores.
Esta velocidad también hace que el final se sienta algo precipitado. Aunque se presentan las motivaciones del protagonista, lo hacen de forma apresurada, sin permitir que se plantee un conflicto o una reflexión por parte de la audiencia. Así, aunque la presencia del antagonista es notable, no se llega a comprender del todo el porqué de sus actos, perdiendo fuerza a la hora de generar un impacto emocional.

Un guion pobre
Sin lugar a dudas, el mayor punto débil de la película es su guion, que resulta escasamente trabajado. Aunque la presentación de los personajes y la situación es efectiva, su desarrollo es muy limitado. La película, más allá de ser un thriller genérico, intenta plantear un dilema moral entre clases sociales, pero lo hace de forma forzada.
En ciertos momentos de Blindado, los personajes hablan abiertamente de sus ideales, lo que se siente poco natural, ya que la información se ofrece al espectador de forma verbal en lugar de mostrarse a través de acciones o situaciones. Ambos protagonistas discuten sobre ética, moralidad, delincuencia y justicia, pero sin provocar una reflexión profunda, debido a la artificialidad de los diálogos y la falta de razonamiento. Hay escenas en las que se citan autores famosos, lo cual puede resultar pretencioso o fuera de lugar dentro del contexto.
Las motivaciones de ambos personajes tampoco están bien desarrolladas. Sabemos que Eddie es un ladrón de poca monta que ama a su hija, y eso es todo lo que se nos cuenta sobre él. No conocemos más detalles de su vida o personalidad, lo que dificulta la empatía hacia su figura. En una película en la que casi toda la trama gira en torno a dos personajes hablando, resulta complicado sostener el interés sin una conexión emocional con el protagonista.

Blindado es una película que intenta salirse del molde del thriller convencional, pero termina cayendo en la redundancia, especialmente por sus diálogos poco inspirados. Aunque el elenco realiza un trabajo excepcional, sus actuaciones no logran rescatar una historia que carece de frescura. Esto lleva a cuestionar si realmente es una buena idea hacer remakes de películas extranjeras solo por el hecho de estar en otro idioma, en lugar de valorar los logros ya alcanzados por el cine internacional.



