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Crítica de Dunkerque, la tensa verdad sobre la guerra

A estas alturas, pocos directores hay tan relevantes para el espectador como Christopher Nolan. El muchas veces mal llamado salvador del blockbuster moderno. Craso error. Al fin y al cabo, que Warner Bros le de lo que pida al director británico se debe a dirigir un blockbuster de libro, adaptar lo que los productores le dejaron a su gusto y servir en bandeja un éxito rotundo de crítica y público que ninguna película de Marvel ha conseguido superar. Sí, me refiero a la trilogía de Batman y, más concretamente, a la espectacular segunda entrega de esta. Entre adoradores y haters, Nolan ha construido una carrera en la que hemos conocido su bien llevada pretenciosidad (Interstellar es una película notable sin ser de sus mejores obras) y un magnífico uso de la narrativa (Memento, Origen, El truco final).

Sin embargo, a muchos, entre los que me incluyo, nos sorprendió el anuncio de Dunkerque como el siguiente film de Nolan. El que había abordado el sueño desde una perspectiva bondiana y la física cuántica al más alto nivel de repente decidía enfocar su cámara a uno de los mayores desastres militares británicos durante la II Guerra Mundial: la batalla de Dunkerque. Una trama que prometía ser convencional y que se convierte en la película más radical del director británico. No es para todos los gustos, como sí lo son estas 25 películas sobre la II Guerra Mundial.

CINE PURO, O EL PODER DE LAS IMÁGENES.

Dunkerque avisa desde la primera secuencia: esta va a ser una película de escasos diálogos. La sobreexplicación que siempre se le ha criticado al director brilla por su ausencia. La simple explicación también. Incluso los que no tengan mucha idea de que ocurrió en Dunkerque pueden perderse al principio. No es un largometraje bélico descriptivo al uso. Es un retrato visceral sobre la guerra y la supervivencia. Pero donde otros grandes directores como Mel Gibson se amparan en la violencia e imágenes impactantes para reflejar la angustia de la batalla, Nolan emplea su indudable talento para crear fotogramas memorables. Lo que hace con figurantes, un cielo nublado y una playa es de admirar.

Lógicamente, esto es cine. ¿Y qué es el cine sin una banda sonora? Todos conocemos muchas de las sintonías que Hans Zimmer ha compuesto para múltiples películas. Sin embargo, la de Dunkerque, aunque no será la más recordada, es la más simbiótica con la trama de la película. Mezclando sonidos reales con música electrónica, lo que consigue el compositor es una simbiosis perfecta con lo que nos narra Nolan. Y el tic-tac. Ese maldito tic-tac, a la manera de Herrmann en Psicosis. Es cierto que hay un puñado de diálogos, pero solo existen unos pocos segundos de silencio en Dunkerque. Y os daréis cuenta de ello.

LA GUERRA EN SU MÁS PURA ESENCIA.

Esto es la guerra. Nada de glorificaciones. Ni siquiera hace falta sangre para ver que, en la batalla, solo hay seres humanos en una situación a vida o muerte. Hay honor, hay actos rastreros. Hombres anónimos que merecen un reconocimiento y otros que, simplemente, sobrevivieron. La cámara no juzga, solo nos muestra las situaciones límites con algunas escenas apabullantes por su tensión. Todos nos sentimos identificados con todos, pero más con los que huyen que con los que se quedan.

En ese aspecto, la despersonalización con la que el director enfoca la historia es todo un acierto. No hay protagonistas. Apenas existe un personaje esbozado. No importan los nombres si no los actos del momento. Y es que, cuando te amenaza la vida un enemigo invisible (en ningún momento vemos a los alemanes), poco importa cómo te llames y de donde vengas.

Los actores, por tanto, cumplen con papeles muy físicos que no dejan lugar a la interpretación. De todos ellos, solo tiene un pequeño momento de lucimiento Kenneth Branagh, el alto cargo, un hombre a la altura de las circunstancias que exigieron los hechos que se cuentan en Dunkerque.

LAS PEQUEÑAS MANÍAS DE NOLAN.

 En su película más simple y lineal, Nolan no puede evitar caer en alguna que otra manía. Esta vez, la ruptura espacio temporal, aunque cumple, no tiene ninguna función narrativa que sirva a la historia. Hubiera dado igual que la linealidad se hubiera mantenido. Además, la trama del barco cuenta con una concesión emotiva que también queda fuera de lugar de la historia.

Fernando Vílchez
Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

7 COMENTARIOS

  1. La crítica está muy bien escrita, Fernando. Iría a verla después de leer tu artículo porque pinta muy bien. Pero al haberla visto siento que he estado en una película distinta. Creo, de hecho, que es la película más sobreexplicada de Nolan en los últimos años: ha eliminado todos los diálogos que no sean para explicar. Es perfeccionar la falta de sutileza. Ya comentaré más en profundidad en la crítica si llego a hacerla, pero me ha decepcionado ver un refrito de mil bélicas y sus obsesiones personales con tan poca fuerza y nada nuevo; de un director que al menos solía entretenerme. Una lastima. Saludos

  2. La crítica está muy bien escrita, Fernando. Iría a verla después de leer tu artículo porque pinta muy bien. Pero al haberla visto siento que he estado en una película distinta. Creo, de hecho, que es la película más sobreexplicada de Nolan en los últimos años: ha eliminado todos los diálogos que no sean para explicar. Es perfeccionar la falta de sutileza. Ya comentaré más en profundidad en la crítica si llego a hacerla, pero me ha decepcionado ver un refrito de mil bélicas y sus obsesiones personales con tan poca fuerza y nada nuevo; de un director que al menos solía entretenerme. Una lastima. Saludos

  3. La crítica está muy bien escrita, Fernando. Iría a verla después de leer tu artículo porque pinta muy bien. Pero al haberla visto siento que he estado en una película distinta. Creo, de hecho, que es la película más sobreexplicada de Nolan en los últimos años: ha eliminado todos los diálogos que no sean para explicar. Es perfeccionar la falta de sutileza. Ya comentaré más en profundidad en la crítica si llego a hacerla, pero me ha decepcionado ver un refrito de mil bélicas y sus obsesiones personales con tan poca fuerza y nada nuevo; de un director que al menos solía entretenerme. Una lastima. Saludos

  4. Una fantástica película, de un director que puede y quiere ser diferente. Y que logra, título tras título, ser el auténtico protagonista de sus películas. Aunque aquí tiene justo al lado a un maestro como Zimmer. Un auténtico espectáculo no apto para todos los ojos, y mucho menos para todas las mentes. Sensacional.
    Y buena crítica Sr. Vílchez. Un saludo.

  5. Buah, me ha encantado la película, sobre todo las batallas aéreas, un pasote junto al sonido. La música cumple con creces su función en la película, dando ese desasosiego constante. Y tras las alabanzas el gran pero… La estructura narrativa, la no linealidad del filme entorpece a a veces el desarrollo de la historia. Capricho de Nolan? No se pero podía haberlo evitado. Yo creo que Nolan lo ha vuelto a hacer. Nos ha regalado otra joya.

    Saludos

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