‘JU-ON: Origins’: precuela de Netflix que nos sumerge al terror nipón

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En esta oportunidad vengo a hablarles de ‘Ju-On: Orígenes’, miniserie de Netflix serie de las que ya os habíamos comentado en junio y que tuve la oportunidad de ver este fin de semana, debo reconocer que llegué a la serie sin ninguna referencia previa, solo guiado por las sugerencias de la plataforma. Mientras la veía, poco a poco fui notando similitudes con ‘La señal (The Ring)’ y ‘La Maldición’ detalle que no es al azar ya que para mi sorpresa viene a ser una suerte de miniserie que busca explicar los orígenes de esta saga que a la fecha ha dado origen al menos a 13 películas mundialmente conocidas.

Dirigida en su totalidad por Sho Miyake y escrita por Hiroshi Takahashi y Takashige Ichise, la serie toma su argumento abordando los eventos reales en los que se inspiraron las películas en la década de los 90’s. Cabe destacar que es la primera miniserie de terror original para Netflix producida en su totalidad en Japón.

El formato de la historia en ‘Ju-On: Origins’.

La historia que se nos presenta en los 6 capítulos que componen la entrega maneja como elemento conductor tres aspectos en especial. El primero de ellos es ‘el año’ donde ocurren los acontecimientos al inicio del capítulo, el segundo va relacionado a los titulares de asesinatos en crónicas de sucesos, que en un principio no parecen tener relación con ‘la casa maldita’ que viene a ser el escenario que comparten los personajes en diferentes épocas.

Uno de los detalles que más llama la atención al momento de verla, es que la historia se torna inquietante y incomoda sin ser necesariamente fluida o abusar del aspecto sobrenatural, de hecho lo más aterrador que vemos son los estragos y consecuencias que sufren los personajes luego de relacionarse de alguna forma con la casa en cuestión.

Las historias individuales se entrelazan a lo largo de varios años siendo la primera desde la perspectiva de Haruka, una actriz que después de escuchar sonidos extraños en su casa, llama a un investigador psíquico para investigar el problema. A partir de esta empezamos a conocer en diferentes intervalos de tiempo, historias cada vez más oscuras que dejan ver lo más lamentable de la condición humana y la maldad que conlleva a las personas a cometer actos deplorables y espantosos que causan un daño irreversible en sus víctimas.

En cuanto a los detalles técnicos y visuales de la serie, destaca una fotografía similar a la de las primeras películas de terror japonés de finales del siglo pasado, hay un aura de atemporalidad en el desarrollo que la diferencia a muchas entregas actuales. Luego de terminar la serie complemente mis dudas viendo las películas originales de 1998 y 2000 que dieron inicio a la saga, valorando la mejora visual propia de 20 años de avance tecnológico, pero a su vez manteniendo el mismo tono y atmosfera que los hizo famosos. Si debemos mencionar un punto débil de la serie este sería el guion, que por momentos carece de coherencia y ritmo, dejando varios detalles al azar o resolviéndolos con detalles sobrenaturales que no se molestan mucho en explicar.

‘Ju-on: Orígenes’ una historia con la crueldad como protagonista.

Los llamados Creppypastas o leyendas urbanas que se originan en Japón, suelen tener la peculiaridad de asociar la fantasía con traumas físicos reales, con la intención de generar repelús en la persona solo de imaginárselo. La serie en este aspecto explota bastante el recurso visual para mostrarnos el terror en su representación más física con una frialdad que hiela la piel, mostrando algunas de las escenas más crueles e incomodas que he visto al menos en una serie de Netflix, por lo tanto si eres una persona sensible o que se impresiona con facilidad puede que esta serie no sea para ti.

JU-ON: Origins

En un punto las consecuencias de estos sucesos se nos muestran de forma tan cotidiana que se va formando una espiral de oscuridad que solo puede traducirse en momentos de ira, frustración y maldad que no parecen tener fin. Tal como mencioné en párrafos anteriores, algunos sucesos pueden tornarse anti-climáticos e intrascendentes debido a que el guion flaquea en este aspecto. En conclusión la serie viene a ser un complemento de las películas originales que no destaca del todo ni reinventa la formula mostrada por dichas películas.

Donde destaca es en la calidad de los efectos visuales y la atmosfera incomoda en que nos envuelve. Al ser una miniserie de 6 episodios muchas de las tramas terminan relacionándose en el último episodio que se queda corto de metraje para dar con un final sólido. Da la sensación de quedar en continuación pero sin tener mucho que profundizar en una segunda entrega.

Sin embargo, no deja de ser una propuesta atrevida y diferente en el género de terror, sobre todo gracias a las libertades creativas que se pueden dar debido a que los hechos transcurren en la década de los 90’s. Si os gusto la entrega os espero en los comentarios para debatir.

 

Hasta la próxima y sed Felices!



el autor

Ing. en Informática, Músico Aficionado, Adicto al Café, no necesariamente en ese orden. Entusiasta del mundo del cine, las series de televisión, el Comic, los libros y relatos de Ciencia Ficción.

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