Narcos: México. El Cártel de Guadalajara suspende en una mediocre primera temporada

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Narcos: México es el nombre con el que se presenta la cuarta temporada de Narcos, si bien es cierto que no se le reconoce así como tal. Netflix decidió “rebootear” el concepto y acabar Narcos en 2017 con la tercera temporada, siendo Narcos: México un nuevo comienzo donde Colombia deja paso al Cártel de Guadalajara, aunque que la sombra de los carteles colombianos es demasiado alargada como veremos en el capítulo 5.

Análisis de las tres primeras temporadas de Narcos

La serie está protagonizada por Diego Luna, Michael Peña, Ernesto Alterio, Tenoch Huerta, Joaquín Cosio, Matt Letscher, Aaron Staton, José María Yazpik, Alyssa Díaz y Teresa Ruiz. Al frente de la historia sigue estando Chris Brancato.

Félix Gallardo cansado de la marihuana se pasa a la cocaina.

Narcos: México la fórmula se agota.

Como gran admirador de las anteriores temporadas (considero la temporada del pasado año de lo mejor del 2017) tenía muchas ganas de que llegase tan ansiado estreno. Tras el visionado de la serie solo puedo lamentarme y darle un sonoro y doloroso suspenso . Destacaría que se salva por los aspectos técnicos (a estas alturas que menos) pero es que el sonido es bastante pobre, y si a ello se le suman algunos problemas de dicción es el acabose. Localizaciones, vestuario y demás es, como siempre, de sobresaliente. Es de alabar también la banda sonora, y es que en cuanto sonaron los primeros acordes reconocí al oscarizado Gustavo Santaolalla, conocido también por componer la banda sonora de las dos partes del videojuego The Last of Us.

Entonces, ¿Qué es lo que falla en Narcos: México? Para empezar comete para mí un gran pecado capital, repetir los esquemas de la primera y tercera temporada que tan bien funcionaba en ambas. Presentación de los cárteles de Medellín y Cali, y la aparición en escena de la DEA. Esta temporada opta por llevarnos por la misma y segura senda, pero pronto vamos viendo que hay un problema de fondo y es que los personajes no son ni la mitad de jugosos. Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del Cártel de Guadalajara, no impone como lo hacían los Escobar, Gilberto, Pacho Herrera o Miguel Rodríguez Orejuela. No es problema del actor, Diego Luna, cuya validez y versatilidad está más que demostrada.  Percibo pues un problema en la historia que no es capaz de trasladarnos el terror de tener en pantalla a un personaje como el de Félix Gallardo, quien estará a la sombra de varios personajes y círculos hacia más de la mitad de la serie. Y es que hay un problema, el Imperio de Félix Gallardo tarda mucho tiempo en la serie en formarse. Será en el séptimo capítulo cuando notemos que Félix ha tomado las riendas pero ya va tarde. En lo que concierne a la DEA es más notable si cabe las deficiencias de la misma en la historia. Michael Peña encarna a Kiki Camarena, agente de la DEA que trata de acabar con el Cártel de Guadalajara, pero su papel es muy reducido en comparación con el  de Pedro Pascal en las anteriores temporadas, donde asistíamos al típico juego del gato y del ratón. Aquí la DEA pasa mucho más de puntillas y Michael Peña y su Kiki Camarena no hacen sombra a Pascal y su agente Peña. Tampoco se trata de comparar pero, ya puestos, la serie no resiste ni lo más mínimo tal comparación. Pero el principal problema es que a lo largo de las 10 horas suceden pocas cosas relevantes. Hay dos capítulos que sí lo son: el quinto, que es el viaje de Félix Gallardo a Colombia para introducir el negocio de la coca con la consecuente aparición de personajes conocidos para los seguidores de Narcos, y el séptimo en el que hay una escena clave entre el personaje de Diego Luna y Ernesto Alterio, actor que debería haber sido mucho más aprovechado, ya que sus apariciones son de los mejores momentos de la serie. Respecto a los cofundadores del Cártel, Rafael Caro Quintero y Don Neto Fonseca, tengo sentimientos encontrados. El primero roza y se pasa muchas veces  de lo paródico del narco, típico personaje cliché. Don Neto sin embargo es más atrayente pero al igual que sucede con el personaje de Alterio se le echa en falta más minutos.

Rafa roza la parodia.

Conclusión final.

En definitiva tenemos una serie a la que le cuesta mucho avanzar. A veces resulta tediosa, a veces lenta, falta de ritmo con el añadido de una mala calidad en el sonido en el que encontramos una discordancia entre las voces y el ruido ambiental. Narcos: México es un paso atrás para Netflix. El uso de personajes conocidos es un recurso que debería haber ido más allá del cameo. Me refiero por ejemplo al Chapo Guzman y, sobre todo, a los colombianos. La trama policíaca debería haber cobrado mayor protagonismo ya que no se percibe ninguna amenaza policial en gran parte de la serie. Narcos: México tarda mucho en arrancar y cuando estalla a falta de tres episodios ya es tarde. La sombra de temporadas anteriores es larga, sí, pero ni como serial independiente podemos hablar de una gran serie. Este año no puedo recomendarla.

Un saludo y sed felices.

 



el autor

Community manager, Historiador y documentalista, apasionado del cine, las series, la lectura y el fútbol... en definitiva de las cosas que nos hacen felices.

5 comentarios

    • Discrepo de tu opinión porque no conoces al autor del artículo como persona para decir si es mediocre o no.

      Por otro lado que me alegro que te guste la serie (y seguro que a muchas más personas) pero se de otras (ya no se si son más o menos) que esta temporada de Narcos no les ha gustado tanto.

      Un saludo

    • Mediocre y narcisistas son aquellas personas como usted que no toleran otra opinion y criterio que no sea el suyo propio. Es la generacion del puro EGO. Saludos.

  1. Mala, muy mala, aburrida, tediosa, y efectivamente con problemas de dicción por parte de los actores mexicanos. Las tres anteriores muy entretenidas pese a distorsionar terriblemente los hechos como buen producto estadounidense pero esta es plomiza, sin acción ni gracia. He dejado de verla. Tal vez sea que, al contrario de Colombia, la historia de México no me atrae para nada como la de ningún otro país centroamericano. Me acerqué a ella un poco porque soy fan del subgénero narco pero nada, ni pizca de sus pares sudamericanos.
    La gran pregunta que me hago es ¿por qué el autor de la nota, como tantos otros dicen “cártel” y no “cartel”. Los colombianos inventaron el término, sin el acento en la “e”. Creen que anglosajonizando los términos son más creíbles pero quedan en ridículo muchachos.

    • Gracias por pasarte por aquí a dejar tus impresiones. No recomiendo esta temporada la verdad,me resultó muy pesada como bien dices.
      Respecto a tu último párrafo la RAE me da parte de razón. Copio:

      cartel2 o cártel. ‘Organización ilícita que trafica con drogas o con armas’ y ‘convenio entre empresas para evitar la competencia’. Procede del alemán Kartell [kartél]. En español son válidas tanto la acentuación etimológica aguda cartel (pl. carteles), mayoritaria en el conjunto del ámbito hispánico, como la llana cártel (pl. cárteles), si bien se recomienda la primera.
      Saludos

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