¡Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices! Hoy queremos hablar de un cómic que acaba de llegar a las librerías, una obra bien hecha que puede fascinar tanto a pequeños como a adultos: Bruma 1. El despertar del dragón, publicado en España por Astiberri Ediciones.
Bruma 1. El despertar del dragón

Un cuento de brujas y autodescubrimiento
La historia arranca en un bosque, con una niña llamada Bruma que, antes siquiera de aprender a hablar, fue hallada junto a un misterioso grimorio. Ahora, Bruma es espabilada, terca y con un único gran anhelo: ¡Convertirse en bruja!
Cuando su padre adoptivo le revela la existencia de ese libro mágico, la vida de Bruma da un vuelco. Y, como buena protagonista testaruda y llena de curiosidad, se lanza de cabeza a su destino, sin importar lo accidentado que pueda resultar el viaje.
La primera peripecia mágica de Bruma no es precisamente un éxito: lejos de preparar la pócima perfecta o realizar hechizos espectaculares, la niña desencadena una niebla tan densa que cubre todo el pueblo.
Sin arredrarse, y convencida de sus poderes, Bruma recluta a su inseparable cerdito negro, Hubert, y a su amigo Hugo y juntos, deciden adentrarse en el siempre inquietante bosque prohibido. Allí, según la leyenda, habita un dragón que parece estar detrás de todos los extraños sucesos.

Fantasía para niños… y para todos
Uno de los grandes aciertos de este cómic es su tono fresco, desenfadado y lleno de humor. Bruma no es la bruja perfecta y es incapaz de realizar con éxito un solo hechizo, pero nunca pierde la confianza ni las ganas de aprender.
Es un personaje cabezota, valiente y entrañable, que rápidamente se gana nuestro afecto. No resulta difícil vernos reflejados en sus meteduras de pata infantiles, en su perseverancia y en la ilusión con la que emprende cada reto.
La relación entre los personajes es otro gran pilar de la historia. Hugo, amigo leal hasta el final y el irresistible cerdito Hubert, forman un trío perfecto para sostener el relato, con diálogos ágiles y situaciones que provocan una sonrisa constante.
Hay guiños a la tradición mágica y mitológica, pero siempre desde un prisma actual y con ese toque entrañable que la distingue de otras obras parecidas.

El arte: un festín para la vista
Si algo hace que leer “Bruma” sea un placer aún mayor, eso son los dibujos de Carine Hinder. Cada página estalla en color, dulzura y dinamismo: personajes con grandes ojos expresivos, bosques que parecen salidos de un cuento de hadas y criaturas fantásticas que encenderán la imaginación de cualquiera.
El trazo redondeado y alegre de Hinder es el complemento perfecto para el guion de Jérôme Pelissier, que mezcla misterio, humor y aventura con gran acierto.
De hecho, el apartado gráfico es uno de los motivos por los que el cómic funciona tan bien. Hay un cuidado en los pequeños detalles: la textura del bosque, el ambiente brumoso, las escenas de acción llenas de movimiento y, por supuesto, la expresividad de los personajes en cada situación.

Premios y adaptación en marcha
No es casualidad que, desde su publicación en Francia, “Bruma” se haya convertido en un pequeño fenómeno: más de 225.000 ejemplares vendidos y premios tan relevantes como BDGest’, Splash!, Quai des bulles o Planète BD.
Tanto la crítica como el público han abrazado este primer volumen de la serie, y el Estudio Folivari ya está preparando una adaptación audiovisual.
Edición de Astiberri: cuidada y atractiva
La edición española de Astiberri está a la altura: tapa dura, papel de calidad y una impresión impecable que respeta el colorido y la vitalidad del original.
El libro invita a ser hojeado, releído y, sobre todo, compartido con lectores jóvenes que busquen aventuras con mensaje, pero también con cualquiera que disfrute con las buenas historias bien contadas.
Pinchad AQUÍ para obtener más información desde la web de Astiberri.
Os voy a dejar un pequeño avance de la obra justo aquí debajo:
Valoración Final de Bruma.
Bruma. El despertar del dragón, es de esos álbumes que reivindican la literatura infantil-juvenil como territorio donde la imaginación y la emoción crecen de la mano.
Es imposible no sonreír viendo a Bruma tropezar, levantarse, empeñarse en aprender a ser bruja (aunque las pócimas salgan mal) y guiar a sus amigos por senderos llenos de misterios y descubrimientos.
Es, en definitiva, un cómic recomendable tanto para los más pequeños de la casa como para los fans de la fantasía, los cuentos y las aventuras clásicas.
No dejéis pasar esta brillante novedad. Adentraos en el mundo de Bruma, disfrutad, reíd y, sobre todo…
¡Sed Felices!



