¡Universo! de Albert Monteys: un gran tebeo de ciencia ficción con sabor patrio

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La ciencia ficción no es un género que se asocie normalmente al tebeo español, más conocido por los gags de la escuela Bruguera o las historias realistas de autores como Paco Roca. Sin embargo, al combinar los elementos más fascinantes del sci-fi con una óptica distinta a la norteamericana, pueden salir pequeñas joyas como el Hom de Carlos Giménez o como la que hoy nos ocupa, ¡Universo! del exdibujante de El Jueves Albert Monteys, que se ha convertido en un auténtico éxito de crítica no solo en nuestro país, sino más allá del charco.

Teniendo en cuenta los trabajos por los que este caricaturista es más conocido, podría parecer extraño que se embarcara en una aventura como esta: tras abandonar El Jueves por el veto que RBA ejerció con una de sus portadas sobre la abdicación de Juan Carlos I, pasó a formar parte de la plantilla de Orgullo y Satisfacción, una bonita iniciativa que nada tenía que ver con la ciencia ficción, sino que seguía la estela de su trabajo más conocido. Sin embargo, dentro de sus obras primerizas, nos encontramos con Calavera Lunar, que también exploraba este género, lo que revela que su interés por el mismo no es algo nuevo. Según el propio dibujante, este tipo de historias son las que más le apasionan, y ahora ha encontrado el modo de darlas a conocer: a través de Panel Syndicate, el soporte digital creado por Brian K. Vaughan para su cómic The Private Eye, y que incluye una gran cantidad de tebeos digitales entre los que se encuentra la mejor obra de la carrera de Monteys: ¡Universo! Y el título no podía ser más adecuado, porque el autor crea una historia a una escala tan enorme que cuesta imaginarse otro mejor… pero, al mismo tiempo, logra que cada viñeta nos resulte cotidiana y familiar.

El pasado puede cambiar

El primer número de ¡Universo! ya nos introduce a las cotas de locura que esta serie puede llegar a alcanzar: su historia tiene como protagonista a Thomas, un sencillo empleado de una compañía de muebles al que su jefe, el decrépito señor Wortham, le pide que realice una descabellada misión. La compañía, al hacer pruebas para un sistema de cocción en frío, ha conseguido crear una máquina del tiempo que les permite viajar hasta el comienzo mismo del universo. Su asalariado deberá emplear esta nueva tecnología para llevar a cabo la estrategia de publicidad más ambiciosa en la historia de la raza humana: a lo largo de su viaje en el tiempo, deberá recrear el universo, pero reescribiendo su código genético para insertar en él la iconografía de la empresa. Este inhumano proyecto de millones de años acabará cambiando su forma de ver el mundo.

Pero este cómic digital no cuenta solo la historia de Thomas. Por el contrario, se trata de una antología de ciencia ficción en la que Monteys, como autor completo, desarrolla una trama distinta e igualmente fascinante en cada número. Aunque este demencial argumento de ambición empresarial fue el golpe sobre la mesa que necesitaba para dar a conocer el tebeo, no es el único as sobre la manga que se guarda: el segundo número trata sobre los droides maritales, el tercero explora el descubrimiento de una nueva raza extraterrestre… y así con cada entrega, radicalmente distinta a la anterior pero manteniendo el mismo estilo inconfundible y situada dentro de la misma realidad. El sexto número lo lleva hasta sus últimas consecuencias, con una antología de historias de una página o dos que, sin embargo, tienen tanto contenido como sagas enteras de algunas historietas mucho más vendidas.

Un humor muy serio

Albert Monteys no abandona la vena satírica que ha caracterizado su trabajo hasta el momento. Por el contrario, mantiene una crítica ácida a nuestra sociedad y unas previsiones sobre su futuro que acerca a este magnífico cómic a otros productos igualmente sardónicos de ciencia ficción como la infravalorada Futurama. Sin embargo, logra enmarcar esta crítica dentro de unas historias coherentes con un planteamiento, nudo y desenlace que, pese a su aparente sencillez, nada tienen que envidiar a series como Black Mirror. El caricato no se entretiene en explicar demasiado las bases científicas del universo que ha creado, pero sí que incluye reflexiones muy interesantes sobre lo que sucedería realmente si algunas de las convenciones más famosas de la ciencia ficción (robots con sentimientos, viajes en el tiempo, clarividencia…) existieran en la realidad.

Por supuesto, no podemos dejar de hablar de unas espectaculares ilustraciones que entran por los ojos, incluso sin contexto alguno. Acostumbrado a sus dibujos más sencillos en El Jueves u Orgullo y Satisfacción, un servidor quedó maravillado por las composiciones que maneja en esta obra en la que, como él mismo señala, puso toda la carne en el asador. El psicodélico arte que acompaña a las tramas de ¡Universo! refleja con igual maestría la comedia, el horror o, simplemente, la vastedad del cosmos. Su imaginación llega incluso al correo de lectores, a los que retrata como criaturas alienígenas.

Conclusión

¡Universo! supone una apuesta arriesgada dentro del tebeo patrio: publicar una obra de ciencia ficción, aunque esté barnizada por el humor. No es de extrañar que Monteys haya acudido a la industria norteamericana, y al reconocido autor Brian K. Vaughan, para que haya podido llegar a nosotros. Actualmente, esta historieta se puede conseguir de manera íntegra en español, inglés o catalán dentro de la página web de Panel Syndicate, por el precio que ponga el consumidor. Animo a los aficionados a la ciencia ficción y a la ficción de género a que apoyen a este gran creador, que está haciendo algo diferente y del que oiremos hablar en el futuro. Para los románticos del formato físico, la editorial Astiberri ha publicado sus primeros cinco números en un tomo. En cualquier caso, los amantes de este tipo de historias no se arrepentirán de mirar al futuro a través de este colorido e irreverente prisma.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado siete libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

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