La gran apuesta de Netflix: el cyberpunk

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Como todos sabréis, vivimos en la era dorada de Netflix, que lleva dominando desde hace unos de años la ficción televisiva como ningún canal de televisión ha hecho nunca. Y digo canal de televisión por no decir plataforma digital, videoclub online o productora televisiva con soporte propio, será por nombres… Al principio Netflix se contentaba con recopilar y vender productos ajenos para que todo el mundo tuviera acceso a ellos con una única suscripción mensual, pero debido al éxito decidieron comenzar lo que llaman Netflix Originals, es decir, películas y series originales producidos por la plataforma. Entre las series destacan House of CardsNarcosStranger Things, Mindhunter y un gran etcétera que sigue y suma a un ritmo abrumador. Y entre las películas, que a pesar de la polémica también están aumentando de una forma asombrosa, tenemos Beast of no nation u Ojka, por ejemplo. Muchos directores, en parte relegados a un segundo plano por Hollywood y la industria del cine en general, encuentran refugio en Netflix, donde pueden realizar sus producciones. Entre ellos se encuentra Martin Scorsese (que en este momento está dirigiendo la esperadísima The Irishman) o Duncan Jones, del que hablaré en este artículo.

Por otra parte, tenemos un género en auge dentro del mundo del cine, o más bien un subgénero de la ciencia-ficción, el cyberpunk. Este denominado cyberpunk consiste en una visión distópica de un mundo futuro que a pesar de estar plagado de la tecnología más moderna, se siente en la ruina más absoluta. Las historias que se crean en un mundo como este suelen tener como centro argumental algún tipo de Inteligencia Artificial y robots o hackers y problemas tecnológicos a escala global. Hay quién dice que el cyberpunk nació en la literatura, pero realmente se asentó gracias al cine y al manga-anime con obras como Blade Runner o Akira. De hecho, una obra de este género se caracteriza a simple vista gracias al diseño urbano, de vestuario y a los colores utilizados.

Viendo únicamente esta imagen ya sabemos que lo que representa es un mundo cyberpunk

Fotograma de BLADE RUNNER, Ridley Scott. Evidentemente hay que tener en cuenta los medios disponibles a la hora de hacer una obra de tal magnitud, pero el diseño de producción muestra perfectamente esa esencia del subgénero

El año pasado destacaron en cartelera la no ausente de polémica Blade Runner 2049 y la intrascendental Ghost in the Shell. Pero por lo que parece, el género se está poniendo de moda y Netflix no tardó en anunciar su serie original Altered Carbon, que se estrenará este 2 de Febrero y por supuesto, la esperadísima secuela de MoonMute, de Duncan Jones. ¿Hablamos de casualidades o de buscar el éxito?

¿Netflix apuesta por lo seguro?

No cabe duda de que el género está levantando a cantidades ingentes de fanáticos que buscan más neón y más ciudades llenas de hologramas y a punto de caerse en pedazos, es una estética que gusta, y además viene acompañada de historias de robots y replicantes (que vienen a ser lo mismo pero con un nombre más cool y menos ordinario) que atraen enormemente. A mí me encanta el género, pero no solo porque Blade Runner sea de mis películas favoritas (que también ayuda) pero en general, el intento de recreación de una distopía utilizando un diseño así reclama por completo mi atención. Realmente casi todos los tipos de distopías  me fascinan, aunque el Cyberpunk y el Dieselpunk son los que expresan las ideas que más me convencen y tienen una estética admirable. Netflix se ha dado cuenta de todo esto, seguro, pero no es ni de lejos la razón por la cual ha decidido financiar Altered Carbon. Ese proyecto lleva un guión, que realmente es lo que a la plataforma más interesa (a no ser que solo se fijen en lo bonito que va a ser, lo cual obviamente dudo), y no es que Blade Runner 2049 haya sido la película más taquillera precisamente…

Mute es otro cantar, es una película que Duncan Jones llevaba queriendo hacer desde hace quince años. Desde entonces el guión cambió en ciertos aspectos, pero la idea original sigue siendo la misma. Por tanto, no es una historia salida de la moda actual por este tipo de cine aunque haya llegado en el momento justo. Hará tres años aproximadamente que el proyecto pasó a manos de Netflix, y estoy seguro de que en lo que menos pensaron fue en que el subgénero iba a ser Cyberpunk. Valoraron la historia, lo que podría costar y el éxito que tendría, teniendo en cuenta también lo famosa que es Moon, su precuela espiritual.

No son más que casualidades en un mundo plagado de historias

Nadie se aprovecha de nadie en este caso, Netflix menos. El que se estrenen dos obras estéticamente iguales en el mismo mes no quiere decir nada, ni siquiera si realmente esto se ha convertido en moda (antes dije que sí, pero tampoco sé si irá a más, no puedo afirmar nada con total seguridad). Sí puedo decir que los superhéroes son una moda, al igual que Star Wars. Sí que puedo decir que ambos tendrán asegurados millones en taquilla pase lo que pase. Pero el Cyberpunk no confirma absolutamente nada, solo el tiempo nos dirá qué fue de él

Sed felices.

 

el autor

Soy, entre otras cosas, estudiante, cinéfilo, músico y lector; escribo sobre lo que me gusta y también tengo twitter @maffdecine

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