Young Justice: Phantoms cambia de género, pasando de la epopeya cósmica de los Nuevos Dioses a una trama detectivesca con los pies en la tierra, en la que veremos cómo la mayoría de los miembros originales de Young Justice descubren lo que sucedió realmente con Conner. Aunque sin tantas emociones fuertes como las del capítulo anterior, se trata de un episodio de transición magistral, supliendo las necesidades del guión al tiempo que nos proporciona algunos momentos divertidos y dramáticos.
El segundo mejor detective del mundo
Dick Grayson ha vuelto al circo donde sus padres perdieron la vida. Presentándose como un artista de trapecio, se gana el aplauso del público, pero hay cosas más importantes. Por eso, cuando Zatanna aparece para pedirle que investigue los nuevos descubrimientos sobre la supuesta defunción de Superboy, decide aceptar. Pese a ello, le advierte a su amiga que no debe hacerse demasiadas ilusiones: ya han perdido a muchos amigos, y no parece que puedan encontrarlo.

Mientras los héroes intentan determinar el destino de su amigo, Lor-Zod secuestra la nave de la Legión de Superhéroes, obligándoles a colaborar en su plan. Kon-El, aún preso, revela su origen a los kryptonianos aprisionados en la Zona Fantasma, algo que provoca distintas reacciones entre ellos.
Young Justice, autorreferenciándose
Young Justice: Phantoms se había centrado hasta ahora en un personaje distinto dentro de cada arco, y le toca su turno a Dick Grayson. Aunque es comprensible que no tenga tanto protagonismo como los demás, dado que se acerca el final del tercer acto y este personaje ya ha aparecido en infinidad de adaptaciones, los guionistas nos recuerdan cómo aprendió del mejor detective del mundo. A pesar del pesimismo que muestra al comienzo, pronto recuperará ese aire positivo que lleva caracterizando al personaje desde su primera aparición en los años cuarenta.

En este sentido, las escenas de trabajo detectivesco son excelentes, superando con mucho a la mayoría de historias de Batman que se publican cada semana, y recuperando elementos de toda la temporada. Clark Kent, la Legión, Bart Allen, Klarion… incluso aquellos elementos que parecían haber sido incluidos para rellenar minutos de metraje tienen su cabida en este episodio. Aunque quizás a algunos no les emocione tanto como el anterior, hay que apreciar esta telaraña argumental.
Así, cuando Nightwing menciona el autobús como método de hallar a Conner, no nos queda sino quitarnos el sombrero ante la atención al detalle por parte de los creadores, que han conseguido desarrollar todo un cosmos de referencias y gags recurrentes que acaban formando parte indeleble del conjunto. La batalla contra Klarion, como todas las escenas protagonizadas por el niñato mágico, es una delicia visual.
Abarcando mucho, apretando poco
Uno de los puntos débiles de este episodio es el hecho de que se ha dado poca importancia a la reacción emocional de los personajes ante el potencial regreso de su amigo. Aunque es comprensible, teniendo que encajar tantas tramas en unos meros veinte minutos, la acción parece demasiado apresurada en ocasiones. Dado que aún no hemos visto a Megan, confiamos en que la serie se esté reservando su fuerza emocional para el reencuentro entre los dos amantes.
Aun así, esta carencia nos recuerda uno de los elementos más criticados de Young Justice: su enorme casting y sus subtramas crecientes, que impiden centrarse en los personajes como sucedía en las primeras temporadas. Aunque se agradece la ambición de los creadores, que intentan dar su propia versión del universo DC, la introducción constante de nuevos elementos (como Zod y sus acólitos) hace que otros pierdan importancia.

Por ejemplo, si queremos hablar del tema, tenemos que mentar a Brion, que tuvo un arco emotivo durante la temporada anterior, terminando en uno de los mejores cliffhangers de la serie. Sin embargo, ha estado notablemente ausente durante Young Justice: Phantoms, al igual que la mayoría de sus compañeros de los Outsiders. En una serie que siempre está a un paso de la cancelación no es muy sabio dejar líneas argumentales por resolver.
Conclusión
La búsqueda de Conner parece a punto de dar sus frutos. Queda por saber si, cuando el híbrido vuelva a la Tierra, será un villano a las órdenes de Zod o si está fingiendo su amnesia para ganarse su confianza.



